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  Nº 83 - 06 de febrero de 2002

 CONTENIDO   

1. Mi cruzada antiliberal

2. Breves

3. Un sistema podrido 

 

MI CRUZADA ANTILIBERAL

Por Aquilino Duque

Según un crítico literario, que me favorece con su inteligencia, entre yo y mi obra literaria se interpone mi «cruzada antiliberal», consistente en los «ataques a la democracia liberal que, desde hace veinte años,” prodigo en mis artículos “-y no sólo en ellos-». Hace muchos años aprendí en Ortega, creo que en La meditación de los castillos, que una cosa es el liberalismo y otra la democracia y luego vino Tocqueville a confirmarme que libertad e igualdad no son conceptos complementarios, sino antagónicos. Por eso, en mi caso, más que de cruzada antiliberal, procede hablar de cruzada antidemocrática. Mis escasas simpatías por la democracia se las tengo que achacar -oh, paradoja- a dos maestros que se jugaron el pellejo en su lucha por ella: Antonio Machado y Jorge Orwell. «De cada diez cabezas -dijo el uno- nueve embisten y una piensa». «Dos patas, malo. -hizo decir el otro a sus pecuarios personajes- Cuatro patas, bueno». Y además: «Todos los animales son iguales, pero unos son más iguales que otros». En el dicho de Machado aflora la formación krausista que recibió. Para los krausistas, de quien nadie dirá que no eran liberales, la democracia era muy buena si el sufragio se reducía a que votara uno de cada diez ciudadanos, de ser preferible si ese uno estaba educado en la Institución Libre de Enseñanza. Bromas aparte, la única democracia que aceptaban aquellos ilustres varones era la democracia orgánica, cuyo invento les pertenece. El siglo a que pertenecieron ellos se desarrolló bajo el signo del liberalismo, y ese siglo me parece a mí un siglo lamentable punteado además de guerras civiles y de dictaduras liberales. Ese siglo me infunde a mí gran escepticismo en el liberalismo político, hasta el punto de darle la razón al Lenin que decía o pensaba que la libertad está muy bien, pero según para qué y para quién. Ya sabemos por otra parte cuál fue el uso que Lenin hizo de la libertad.

Al derrumbarse el  baluarte que defendía esa idea leninista de la libertad, se alzó sobre sus escombros, triunfante, la democracia liberal, esa democracia que a mí siempre me pareció preferible a la de Lenin, pero que no he dejado de combatir y criticar desde el 68 hasta la fecha. Y es que la democracia que demolió el Muro de Berlín y permitió a Fukuyama proclamar «el fin de la Historia» era una democracia viciada por lo que siempre llamé «el espíritu inmundo del 68». Los estragos de ese espíritu en la vida política y social de Occidente fueron los que me indujeron, cuando aún había Muro de Berlín, a hablar del «suicidio de la Modernidad». Cuando a Carl Schmitt lo acusaron de ser el «enterrador de la República de Weimar», él contestó que nunca la habría enterrado si otros no la hubieran matado antes. Ahora vuelve Fukuyama sobre su diagnóstico optimista para decir que lo único que puede evitar ese suicidio es una recuperación de un sentido de la jerarquía social y de un sentimiento religioso, cifrado para él en la «ética protestante». Lo de la «ética protestante» vale para las naciones que abrazaron la Reforma en su día, por lo que me figuro que en las de la Contrarreforma habría que hablar de «moral católica», pero lo de la jerarquía vale para todas. Es más, la naturaleza en general se basa en tres principios -jerarquía, territorialidad y parentesco- que son los antónimos de libertad, igualdad y fraternidad, y tampoco concuerdan demasiado con estas tres gracias los principios en que, según Dumézil, se asientan las sociedades indoeuropeas en particular, a saber: fuerza, fecundidad y soberanía. La libertad es un medio, no un fin; los derechos han de equilibrarse con los deberes; y no cabe mayor insensatez que la «neutralidad ética» de la sociedad secularizada o permisiva, cuyo lema podría ser el del personaje aquel de Dostoyevski, que por cierto no era ni protestante ni católico: «Si no hay Dios, todo está permitido».

BREVES

Por Erasmo

LA CESIÓN CONTINUA

Ibarreche advierte que no irá a la botadura del primer metanero español en Sestao si se toca el himno nacional. Al final va, y suena el himno nacional… y el euzkadiano. Y el barco se desliza por las gradas con la bandera nacional en estribor y la euzkadiana a babor. Ibarreche afirma que ese barco es consecuencia del entusiasmo de los trabajadores vascos. Se le olvida que es también consecuencia del diseño de IZAR, la fusión de BAZAN y AESA, de los fondos aportados por toda España para absorber las pérdidas de esta última compañía, del propósito español de mantener una capacidad tecnológica de la que ese buque, como las fragatas noruegas en construcción, es buena muestra… Actúa con el autobombo usual en el PNV. Y España lo acepta poniendo en igual lugar dos banderas disímiles. ¿Cuándo se empezará a colocar a cada uno en su sitio?

LA NUEVA ARISTOCRACIA

La designación del hijo de Adolfo Suárez, recién inscrito como militante del partido, para la Ejecutiva del PP resulta intrigante. No conocemos sus dotes personales que justifiquen un comienzo político tan fulgurante. Y parece que se le atribuye una capacidad política semejante a la de su padre. Aparte del juicio que merezca la capacidad política de éste, cuyo modo de hacer lo que nadie quería eludir puede ser muy cuestionado, esa elección parece una demostración de que la partitocracia que domina el Estado está convirtiéndose en una aristocracia hereditaria. No es el primero que justifica tal opinión. ¿No protestarán un poco los militantes de a pié, que no ven ocasión de mostrar sus dotes personales’

DESTINO TURÍSTICO CONSOLIDADO

España ha desbancado a EE.UU. como segundo país receptor del turismo Mundial. Hemos alcanzado ese puesto en la clasificación, después de Francia (el país que se beneficia, entre otras cosas, de estar «siempre en medio»). Eso se ha conseguido, evidentemente, por la paralización medrosa de los viajes a aquel país como consecuencia de la salvajada del 11 de septiembre. Pero también es un reconocimiento de nuestra seguridad suficientemente satisfactoria (pese a nuestros particulares salvajes y al porcentaje de sicarios entre los emigrantes que recibimos) y a nuestra inigualada infraestructura de recepción de turistas. Son activos permanentes que solemos no valorar en nuestra autoestima. Y que permiten conseguir un porcentaje importante y sólido, superior al 10%, de nuestro PIB.

EL SOFOCAMIENTO PALESTINO

Los palestinos siguen con su campaña terrorista suicida. Su economía se desmorona bajo los impactos simultáneos de las represalias demoledoras israelíes, las restricciones al empleo y la desaparición del turismo a los Lugares Santos del Cristianismo. Arafat, preso de Sharon en Ramala, no se entera de qué pasa y pide desesperadamente que le saquen las castañas del fuego. Pese a ello, según dicen, mantiene un 70% de apoyo popular. ¡Pobre Palestina, que ha elegido el suicidio alocado, irracional e irresponsable!

UN ARTÍCULO DESCARADO

Iñaqui Ezquerra escribe en La Razón un artículo burlándose de la recomendación del obispo de Lérida a los jóvenes: Que practiquen la castidad en vez de emplear preservativos. Hace una burla prolongada de tal recomendación, de tal virtud, de la Iglesia que la propugna tan tímidamente... Y vaticina su fracaso, porque él sabe bien que los jóvenes españoles no saben ya qué es eso de la castidad. Resulta una demostración demoledora de hasta qué punto la sociedad cultural española, la que edita y lee periódicos, propugna tales diatribas contra la enseñanza católica y no protesta contra ellas, ha abandonado el Cristianismo. La Iglesia Católica española, la que se ocupa de advertir que sus misioneros cuidan sanitariamente a los habitantes de tierras de Misión, haría bien en corregir las Sociedades objeto de tales Misiones. Una de las más necesitadas es la que tiene alrededor.

AHORA, EL BABLE

La Junta del Principado va a duplicar el número de profesores en su sistema educativo. Parece ser que ello significa colocar un intérprete de español a bable al lado de cada profesor actual, para facilitar la comprensión de las lecciones que dan en español profesores reaccionarios y anticuados a pobres discípulos cuyo conocimiento de esta lengua es escaso. No cabe duda de que el progreso no se detiene. Con ello se evita la cruel tensión intelectual impuesta a los actuales alumnos asturianos, obligados a entender una lengua, el español, que no es la suya. El partido en el poder sabe bien lo que se hace.

 

UN SISTEMA PODRIDO

 Por Luis de Velasco

Han comenzado las comparecencias en algunos de los once comités parlamentarios que van a investigar el «caso Enron-Andersen». Los representantes de la soberanía popular en EE.UU. entran en el tema. Once comités. Impresionante, ¿verdad?

Más impresionante aún: según datos del respetado Center for Responsive Politics, de los 248 senadores y representantes que integran estos once comités, 212 han recibido donaciones de Enron o de Andersen o de ambas para sus campañas. Si los congresistas renunciasen por conflicto de intereses, «no quedaría nadie para llevar a cabo la investigación», como ha declarado el presidente de otra organización respetada en estos temas, Common Cause. De los cien integrantes del Senado, setenta recibieron donaciones, así como más de la mitad de los integrantes de la Cámara de Representantes. En cuanto al poder ejecutivo, Enron ha sido la principal fuente de financiación de Bush desde el momento en que se presentó (y ganó) a gobernador de Texas, el Estado de Enron. Numerosos cargos en el Ejecutivo han recibido donaciones o han trabajado en la empresa. Incluso jueces de Texas en sus campañas electorales.

Más impresionante aún: todas estas donaciones, especialmente en el Legislativo, centro de enorme poder en este país, no han sido, por supuesto, a cambio de nada. Se han traducido en normas, decisiones y omisiones a favor de esa empresa y de las grandes auditoras-consultoras (las Big Five). Por eso piensan muchos que va a ser difícil probar que Enron-Andersen actuaron ilegalmente, porque en la mayor parte de sus acciones lo hicieron dentro de ese marco o no marco cuidadosamente preparado para ellas. Obsérvese que la investigación parlamentaria empieza por lo más claramente ilegal: la destrucción de documentación por ambas empresas.

Aún más impresionante. Este caso no es un caso aislado. Tras las reformas después del Watergate en materia de financiación de partidos, el sistema ha degenerado y el dominio de las grandes compañías, de los llamados special interests, en el Congreso es total, especialmente por la inagotable vía del llamado «dinero blando» (soft money). Los intentos de ha escasos meses –insuficientes- de reformar el corrupto esquema, concretamente las iniciativas McCain-Feingold en el Senado y la Stays-Meehan en la Cámara, se saldaron con el fracaso. Hoy, medios de comunicación y organizaciones cívicas piden, y congresistas dándose golpes de pecho prometen, reformas inmediatas y profundas. Hay que ser escépticos porque este esquema es elemento clave en el funcionamiento de la llamada «Corporate America», el país de las grandes corporaciones, que es el que se impone a las otras Américas y sus valores desde la época de Reagan.

Recuérdese el slogan central de su política: el Gobierno no es la solución, es el problema. Su corolario es la desregulación a ultranza, que ha traído lo que hoy gráficamente se empieza a llamar la «Enronomia» («Enronomics») y la pregunta de ¿cuántos Enrones hay en esa economía?

La respuesta es clara: no es un caso aislado. El esquema desregulador -la otra cara de la moneda de la financiación política y entre ambos completan un sistema podrido- se basa en que sea el mercado el que, a través de las decisiones de los consumidores e inversores, sancione o premie a las grandes empresas. La claridad, la transparencia, la honradez de éstas se vera complementada, estimulada y vigilada por otros privados como los consejeros independientes, los comités internos de auditoría, los analistas de inversiones, las agencias de rating, los auditores, etc., que actúan limpia e imparcialmente. Autorregulación. Cuanto menos sector publico, mejor. Pues bien, todo eso es mentira y de vez en cuando, casos mastodónticos como éste, lo recuerdan. No son los únicos, ni mucho menos.

Dos reflexiones finales, prestadas. De un senador demócrata: «Después del ruido y la furia de estas investigaciones parlamentarias... ¿estaremos dispuestos a reconocer que el genio del capitalismo puede resultar en un comportamiento implacable sin nuestra vigilancia y la protección de la ley?». Del anterior presidente de la Securities Exchange Comisión, que intentó y perdió la batalla contra las auditoras-consultoras y sus aliados parlamentarios: «Este debate nacional es sobre algo más que una gran empresa quebrada. Es acerca de los valores de nuestra nación». ¿Será capaz de regenerarse este podrido sistema?


EL CLUB DE OPINIÓN ENCUENTROS, a través de sus actividades relacionadas con la cultura y el pensamiento, aspira a contribuir a la formación de una corriente regeneradora de España acorde con los tiempos actuales. Siendo un Club con vocación de "encuentro" de los españoles, admite en las páginas de sus publicaciones, en sus tertulias y conferencias, los juicios de cuantos se encuentran en esa línea, sin que ello suponga asumir las distintas opiniones.

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