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  Nº 84 - 13 de febrero de 2002

 CONTENIDO 

1. El anaquel: Precisión o literatura. Vertebración

2. Lo del cura homosexual

3. Breves

EL ANAQUEL  

Por Aquilino Duque

PRECISIÓN O LITERATURA

En mal momento se le ocurre morirse a Gonzalo Fernández de la Mora, y eso lo digo por múltiples razones: una, que se va sin despedirse, en medio de esos eclipses que sufren las relaciones entre los hombres, y otra, que se va en plena sazón, cuando tanta luz proyectaba y tanto ánimo infundía desde esa  revista de la que nunca me di de baja pese a verme excluido de  su nómina de colaboradores. En los diversos comentarios que he hecho sobre libros suyos he procurado explicar lo que fui aprendiendo de él, mayor que yo en edad, saber y gobierno, a la vez que dejaba patente mi gratitud por su hospitalidad, por la puerta que me entreabrió en momentos en que no había puerta con la que no me dieran en las narices.

Creo que lo que más nos ha distanciado ha sido la valoración respectiva de cosas como la generación del 98 y la Institución Libre de Enseñanza, pero por encima de ese distanciamiento, de él, que no mío, he seguido fiel a su «espléndido aislamiento» y a la constelación de hombres de valía que supo reunir bajo su mando. Si yo a él no le hacía falta ninguna, él sí que me la hacía a mí. Con todo, tengo que señalar un rasgo suyo muy importante para entenderlo, y es que aquel sentido del humor que tan grato hacía su trato, brillaba por su ausencia en sus escritos. Yo diría que se lo reprimía, como se reprimía una brillantez de estilo que conoce muy bien quien haya leído su relato juvenil Laína. Tenía muy presente el reproche de Ortega a Maeztu y por eso se  propuso no hacer literatura, sino precisión.

VERTEBRACIÓN

Creo que era Goethe el que decía que los seres vivos están organizados según dos principios, que son subordinación y diferenciación. No hay sociedad, por magmática que sea, que no tienda a vertebrarse, es decir, a jerarquizarse, si es que quiere sobrevivir. Si el igualitarismo hizo de la enseñanza lugar de acampada de vagos y maleantes, ello se debe al espíritu inmundo del 68, que impuso la sustitución de unas minorías selectas por unas minorías abyectas.

Una de las grandes acusaciones que siempre se le han hecho a nuestra sociedad es la de su invertebración, sobre todo a partir de Ortega y de su teoría al respecto. Cuando Ortega escribía llevaban los partidos políticos más de un siglo tratando de vertebrar a España, con el resultado de triturarla cada vez más, entre la reprobación de Ortega y la satisfacción de los «señoritos satisfechos». El descontento de Ortega venía de más atrás, y estaba en unos santos varones que entendían que sólo unas minorías selectas formadas por ellos serían capaces de vertebrar a la nación. El camino era la pedagogía, y así surgió la Institución Libre de Enseñanza, valiosa por sus realizaciones y por su ejemplo, un ejemplo que no dudaron en seguir y aplicar incluso quienes se declaraban sus adversarios. Por adversario suyo se tenía don Pedro Sáinz Rodríguez cuando ideó en Burgos aquel plan de bachillerato y reválida gracias al cual yo puedo presumir hoy de pertenecer a una minoría selecta y no haber sido nunca un señorito satisfecho. 

LO DEL CURA HOMOSEXUAL 

Por Luis Huertas

La noticia (extendida por virtud de la importancia que le han concedido todos los medios informativos, faltaría más), hay que tratarla con alguna dosis de humor. Me refiero al «escandalillo» de que un párroco de Valverde del Camino (Huelva) ha confesado públicamente que es homosexual, que practica el sexo en coherencia, que no sólo no se arrepiente sino que pide una reflexión a la Iglesia para que «legalice» y despenalice esta tendencia y otras más o menos similares.

Esto no pasaría de la categoría de anécdota lamentable si no fuese porque tras lo de cierto obispado en «Gescartera» ha reportado un nuevo motivo, fenomenal, para que todo el odio que en ciertos sectores se siente contra la religión católica y la Iglesia se lance en explotación de la noticia.

Entre las variadas emisiones de radio que he podido escuchar destaco la que la SER ofreció el sábado día 2 sobre el citado tema. Fue en la emisión denominada «A vivir, que son dos días», en la que, junto al presentador, «oficiaba» un personaje famosísimo; un «tertuliano» o «contertulio» del más alto nivel intelectual, de la más que probada fiabilidad moral y poseedor de una dialéctica brillante por clásica: «Ramoncín».

Ya se sabe que su campo de entrenamiento y prácticas dialécticas y oratorias fue la «Bodeguilla», ágora montada por D. Felipe González en, al parecer, los sótanos del Palacio de la Moncloa mientras habitó con tanta legitimidad como desgracia para España. Allí, «Ramoncín» destacó en tal arte clásico, entretuvo a D. Felipe y se hizo famoso.

Es claro, cuando el Sr. González fue erradicado  aquel palacio lo fue asimismo «Ramoncín», para desgracia del pensamiento español y en especial para el aburrimiento de la clase política dirigente del PSOE. Pero como el que vale siempre encuentra acomodo, «Ramoncín» parece ser que ha sido reclutado por la SER para adoctrinar a las masas en las más puras esencias de la democracia, de las libertades, de la tolerancia y en el destierro de los fanatismos –en especial el religioso y el fascista- que aún perduran residualmente en España.

«Ramoncín» defendió la legitimidad de ser maricón en curas y obispos, criticó la posible suspensión a divinis del cura en cuestión como muestra de la intolerancia eclesial de Roma y cercanías y abogó –en coincidencia con otro «contertulio», catedrático él, que opinaba sobre lo de «Gescartera» y el concordato- por la urgente revisión de dicho concordato porque, si bien éste sólo se acordó tras morir Franco, para él es obvio que tiene  reminiscencias franquistas aunque fuese firmado por S.M. Don Juan Carlos I y S.S. Pablo VI, éste de inocultables simpatías hacia Franco y el franquismo, como es sabido.

Pero lo más notorio de la campaña en pro de la legitimidad de ser maricón en curas y obispos (hasta ahora no se ha extendido tal derecho a los cardenales) lo ha proporcionado la denominada «Plataforma Popular Gay» -«colectivo» constituido en y a favor del Partido Popular- que a través de su presidente (de la «plataforma», no el del PP, quede claro) don Carlos Alberto Biendicho, declaró que «su organización –es decir, el sector de maricones, y también lesbianas, supongo, del PP- no permitirá que la Iglesia tome represalias contra Montero (el cura marica) y que, de hacerlo, difundirá los nombres de obispos gays que conoce» (el conocerlos tal vez aclararía cosas).

Para consolidar su entereza de marica, el tal párroco, reverendo Montero, ha lanzado su más clara consigna al respecto: «Doy gracias a Dios por ser gay»* (ambos textos, de la prensa del 2.2.2002, que conste).

Don Alfonso Guerra lanzó en su día una sentencia que se ha cumplido al pie de la letra; textualmente dijo que tras el mandato del Gobierno socialista, «a España no la iba a conocer ni la madre que la parió», frase no muy académica pero tan rotunda como certera. Y tenía razón, aunque ahora no gobiernen los cofrades del señor Guerra sino los que dicen ser y llamarse contrincantes del PSOE


* En los tiempos de «la Oprobiosa» a las juventudes se les inculcó un lema trascendente: «Por el Imperio hacia Dios». Parafraseando este lema, el cura Montero podría decir, en coherencia con lo de «doy gracias a Dios por ser gay», por «por la homosexualidad hacia Dios»; y espero que esto no se me tome como irreverencia sino como muestra posible de los disparates a los que se está llegando en España. 

BREVES 

Por Erasmo

LA TIMIDEZ ECLESIAL

El portavoz de turno, ante el caso del cura de Huelva que se proclama homosexual, afirma que la Iglesia «no cuestiona su homosexualidad sino su falta al celibato». Evidentemente, quiere decir que no discute las tendencias sexuales de tal cura, sino su fornicación y la exhibición pública de ideas contra la Doctrina. Pero no lo dice. No menciona la palabra pecado, sino desorden. No menciona el vicio nefando y los votos personales, sino una cierta «ruptura de contrato». Incluso la suspensión «a divinis», ya decretada, se ampara en que el obispo no ha conseguido que el cura atienda sus deseos de conversación previa, como si con ello procurara que no se note que está radicalmente en contra. Parece que den a entender que mientras el cura no formalice su «pareja de hecho» no hay nada grave.

Una vez más, se confunde la prudencia con la tibieza.

SIGUE EL REVERDECIMIENTO DE LOS «MAQUIS»

El director de cine Moncho Armendáriz se propone producir un documento recogiendo los recuerdos de los escasos supervivientes de los maquis de los años cuarenta y primeros cincuenta. Es una buena noticia. Cualquier cosa que permita recuperar nuestra memoria colectiva es encomiable.

¿Incluirá en esos recuerdos los de los familiares de secuestrados, atracados y asesinados? ¿Intentará conocer y recordar la dimensión humana de los que los combatieron con dedicación y abnegación?

GOLPE TRAS GOLPE

Cae el responsable en Francia de la logística terrorista; se detiene a los responsables de los últimos coches bomba, colocados en el último año, y a diversos activistas borrokeros; se recupera una tonelada de explosivos; se declara ilegal las nuevas ediciones de las organizaciones proterroristas de siempre, la fiscalía pide el encausamiento de Ternera; se admite el procesamiento de Pepe Rei (como última decisión de los mismos los jueces que antes lo negaron, y que ahora han atendido al coscorrón que les han dado con su suspensión cautelar).

Son golpes sucesivos al entramado terrorista que, entre otras cosas, consiguen, sin duda, desalentar a reclutas potenciales para la cada vez menos nutrida organización de asesinos

ARGENTINA

Tras la vergonzosa e irresponsable decisión del Tribunal Supremo, el Gobierno Argentino procesa a todos sus componentes. La confusión sigue. Y esa Nación no consigue inspirar confianza a los que observan desde fuera ni recapacitar acerca del origen real de sus males. Se plantean su solidez como Nación. Afortunadamente, el Ejército se mantiene al margen de la discusión pública. Puede constituir una fuerza de cohesión nacional, cuando el país se percate de qué tiene que hacer.

OPINIONES PROGIBRALTAREÑOS

Llamazares, de IU, advierte que no se puede acordar nada acerca de Gibraltar sin respetar el derecho de sus habitantes a la autodeterminación.

Con amigos como estos ¿Quién necesita enemigos?

Y no pienso en España, sino en IU.

INDULTO A LOS INSUMISOS

Con motivo de la desaparición del servicio militar obligatorio, se ha preparado una Ley de indulto a todos los imputados por delito de insumisión a tal servicio. Salen de la cárcel, o se le elimina penas residuales a unos miles de condenados por negarse a hacer la mili en su momento, y a prestar ningún servicio social sustitutorio a cambio.

Todo ello parece lógico. No sé si lo es tanto la eliminación del castigo lateral: Inhabilitación para cualquier cargo público. Si se negaron a acatar una norma pública, más allá de la mera objeción de conciencia ¿Por qué tiene que olvidarse de ello la Sociedad?

EL PSOE FRENTE A LA REVÁLIDA

Zapatero toca a rebato contra el anuncio del Gobierno de reinstalar las Reválidas en el bachillerato. Y lo ataca, sin conocer ni siquiera un borrador de tal proyecto, diciendo que es un propósito «elitista y franquista». ¿Cabe decir algo peor? Resulta dudoso que el Gobierno se atreva a seguir adelante después de sufrir tal preparación artillera.

No cabe duda de que ello implica un propósito socialista de que la sociedad se iguale al nivel del más torpe. Si alguien descuella, debe ser severamente reprimido.


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