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Nº 92 - 10 de abril de 2002 |
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CONTENIDO 1. El anaquel:
Hechos y valores. Libertad de lenguaje y libertad de palabra 3. Marruecos,
por Ceuta y Melilla 4. Breves Por
Aquilino Duque HECHOS
Y VALORES
Alguna
vez he dicho que, cuando España dejó de ser diferente, pasaron a serlo
cada una de las regiones en que se descomponía, de suerte que lo que llamábamos
España es ahora un muestrario de «hechos diferenciales», y el español
dejó de ser portador de valores eternos para convertirse en sujeto de
derechos humanos. El fenómeno de la inmigración, propiciado por el «Estado
de derechos», que no de derecho, lanza sobre nuestras costas un aluvión
humano portador, eso sí, de unos valores distintos y aun opuestos a los
nuestros de antaño, pero tan eternos como aquellos, unos valores que los
señoritos satisfechos de la Modernidad pretenden que se disuelvan en la
nada metafísica de la democracia permisiva. Estos
señoritos satisfechos de ahora abominan de la obra de los Reyes Católicos,
remate glorioso y con las inevitables crueldades de una empresa nacional
multisecular, y como quieren rescribir la historia, se ponen a rehacerla
propiciando una nueva invasión africana, portadora de valores eternos,
una vez destruidos en nuestra patria los valores eternos que podían
hacerle frente. Los señoritos satisfechos llevan un cuarto de siglo
sacudiendo alfombras y levantando polvo, un polvo que en muchos casos se
ha hecho lodo. Están muy equivocados si se creen que con sus flatulencias
masónicas, como decía Baroja, van a impedir que la polvareda que ya se
levanta se convierta el día de mañana en un barrizal intransitable. LIBERTAD DE LENGUAJE Y LIBERTAD DE PALABRA
El
último diccionario de la Real Academia de la Lengua confirma el dicho de
don Antonio Machado: Qué difícil
es, / cuando todo baja / no bajar también. La Academia da carta de
naturaleza a un lenguaje zafio consagrado previamente por los medios de
manipulación de masas, lenguaje que, como la jerga de todas las germanías,
no dura allá de media generación. Hay con todo un término muy divulgado
por esos medios en la madre patria pero que desgraciadamente es de uso
corriente en las Españas de ultramar. Ese término es el de «Latinoamérica»,
un término con el que se gargarizan todos los españoles que reniegan de
la Historia de España. Los hispanoamericanos son mayores en edad, saber y
gobierno y pueden llamarse como quieran, pero nosotros los españoles no
tenemos derecho a tirar por la borda lo mejor de nuestra Historia y regalársela
a los inventores de la Leyenda Negra.
Todo
esto se inscribe en el marco del Free
speech movement. Decía Unamuno que no es lo mismo ser librepensador
que pensador libre; lo mismo cabe decir del lenguaje, máxime en una época
en que la libertad de lenguaje no coincide precisamente con la libertad de
palabra. La prueba es que quien suscribe, que procura hacerlo con un
lenguaje lo menos libre, es decir, lo menos sucio posible, tiene que
recurrir al invento éste de la autoedición electrónica semiclandestina
para ejercer su libertad de palabra. DE
UN PROTECTORADO A
OTRO
arriba Por
Pío
Moa Tomado
de Libertad Digital, 9 abril 2002 La
herencia peor de la crisis del 98 fue probablemente la mezcla de pesimismo
y frivolidad sobre España y cuanto ella había supuesto en la historia. Esta
fue actitud extendida tanto a derecha como a izquierda, y que facilitó en
gran medida el hundimiento de la Restauración y el auge de las tendencias
revolucionarias y separatistas. España se había convertido en un
concepto y una tradición indignas de cualquier respeto, si hemos de creer
a cuantos pretendían regenerarla en dos patadas, o desgarrarla o
someterla a experimentos sociales en gran escala. Menéndez
Pelayo expresó muy bien ese ambiente y sus consecuencias en sus célebres
palabras: «Presenciamos el lento suicidio de un pueblo que, engañado por
gárrulos sofistas, emplea en destrozarse las pocas fuerzas que le restan,
hace espantosa liquidación de su pasado, escarnece a cada momento las
sombras de sus progenitores, huye de todo contacto con su pensamiento,
reniega de cuanto en la Historia hizo de grande, arroja a los cuatro
vientos su riqueza artística y contempla con ojos estúpidos la destrucción
de la única España que el mundo conoce, la única cuyo recuerdo tiene
virtud bastante para retardar nuestra agonía. Un pueblo viejo no puede
renunciar a su cultura sin extinguir la parte más noble de su vida y caer
en una segunda infancia muy próxima a la imbecilidad senil». Despojado
de cualquier respeto a sí mismo por los «gárrulos sofistas» que imponían
su visión intelectual y de partido, una parte del pueblo español
reaccionó como dice Azaña en la guerra: tirando cada uno para sí y sin
preocupación alguna por los intereses de conjunto. Bien lo lamentaría el
alcalaíno, pero él había sido, precisamente, uno de los más destacados
y gárrulos entre aquellos sofistas. En esas condiciones, el país sólo
podía seguir un camino: convertirse en protectorado de otros más
poderosos y con mayor autorrespeto y conciencia de sí mismos. Como
sabemos, eso fue precisamente lo ocurrido durante la guerra. El Frente
Popular llegó a ser un protectorado soviético, hasta un extremo sobre el
que arrojan bastante luz los documentos del libro Spain betrayed,
próximo a ser traducido y que, si el ambiente intelectual no fuera tan
mortecino, deberían dar lugar a amplia polémica. Es
muy de notar que quienes rápida y voluntariamente convirtieron al Frente
Popular -y a toda España, si hubieran ganado- en satélite de Stalin, no
fueron los comunistas, sino los socialistas Negrín, Largo Caballero y
Prieto, al enviar a Rusia lo principal de las reservas de oro españolas.
Mucho se ha discutido sobre si Stalin engañó o no a los españoles en el
empleo de ese oro, cuestión en definitiva secundaria, y muy poco sobre
sus evidentes consecuencias políticas: con esa decisión, el Frente
Popular ponía totalmente en manos ajenas su abastecimiento de armas, y
con ello perdía su independencia. Un acto así sólo podía proceder de
un fondo profundo de autodesprecio en la medida en que seguían considerándose
españoles. Pero
no menos significativos fueron los intentos, a destiempo, de neutralizar
aquella dependencia. Negrín, una vez asumida la acción y sus efectos,
fue consecuente y defendió la política soviética hasta el final. No así
Largo, promotor de una rebelión condenada a un patético fracaso, o
Prieto, que también buscó una salida. Pero ¿qué salida? La de
sustituir a un protector por otro. En un informe, probablemente de André
Marty, traspasado por Dimitrof a Voroshílof, se señala el comentario «ampliamente
divulgado» de Prieto a unos invitados de la marina británica: «Si
vuestra visita no hubiera sido de protocolo, yo les habría ofrecido un
trato: quédense con Cartagena, quédense con algo más, pero ayúdennos a
echar a los fascistas, alemanes e italianos». Esto habría ocurrido hacia
febrero o marzo de 1937. ¿Fue
cierto el comentario? Me inclino a creer que sí, porque existe una
repetición muy parecida un año más tarde, citada por su ayudante, el
capitán Bayo y reproducida por el también prietista Vidarte. Prieto,
entonces ministro de Defensa, habría hecho la misma propuesta a unos
enviados británicos: «Si Inglaterra nos da el triunfo, si su país
inclina los platillos de la balanza en nuestro favor, que puede hacerlo en
cuanto quiera y que debe hacerlo para que nada tengamos que deberle a
Rusia, que es la única que nos ayuda con su material en estos momentos,
España por mi mediación entregará a Inglaterra las soberbias rías de
Vigo, donde puede cobijarse la escuadra inglesa entera, con holgura, la
base naval de Cartagena, inexpugnable, y la soberbia base de Mahón, única
en el Mediterráneo. Con estos tres puntos Inglaterra vería su poderío
reforzado en el Mediterráneo y en el Atlántico, y España quedaría
agradecida bajo la protección inglesa, sacudiéndose para siempre toda
posibilidad de influencia rusa». Prieto no desmintió el testimonio de
Bayo, publicado en 1944. La
oferta, según informó Negrín a Vidarte, habría sido hecha a espaldas
del gobierno. El concienzudo Bolloten escribió a uno de los oficiales
ingleses implicados para confirmar el dato, pero éste no dijo sí ni no,
y lo remitió al Foreign Office. De no haber existido la oferta habría
bastado una simple negativa. Por otra parte, maniobras semejantes entran
muy bien en la psicología prietista, tan a menudo impulsiva e
irresponsable. Él había sido, con toda probabilidad, uno de los autores
de la entrega del oro a Rusia y ahora, arrepentido y falto de mejor baza,
ofrecía trozos del territorio nacional a Gran Bretaña. No fue él el único.
Los jefes nacionalistas vascos y catalanes, a raíz de la crisis de
Munich, en la cual se había entregado a Hitler la región checoslovaca de
los Sudetes y, de hecho, toda Checoslovaquia, escribieron al Foreign
Office sendas notas firmadas por Companys, «Presidente de Cataluña», y
Aguirre, «Presidente de Euzkadi», felicitando a Chamberlain por haber
garantizado la paz y reconocido el derecho a la autodeterminación de los
Sudetes, y proponiendo algo parecido para España: la separación de «Euzkadi»
y de Cataluña bajo protección inglesa y francesa respectivamente. Era
una traición en toda regla al Frente Popular, con el que teóricamente
colaboraban y a cuyo lado luchaban. Las
propuestas de los nacionalistas, por pluma de Luis Arana, llegaban a
ofrecer a Gran Bretaña lo nunca visto, extendiendo el protectorado catalán
a Aragón y el de «Euzkadi» a Navarra. De este modo «conseguiría también
para sí misma Inglaterra la posesión de la vía terrestre más corta de
acceso al Mediterráneo comenzando en el Golfo de Vizcaya en Bilbao y
terminando a los 400 kilómetros aproximadamente, en línea recta, en un
puerto que a Inglaterra conviniera en el Mar Mediterráneo próximo a las
Islas Baleares. Su colaboradora Francia conseguiría por este hecho para sí
misma con su protección a esa república latina catalano-aragonesa la
supresión de toda una extensísima frontera pirenaica peligrosa y adversa
para ella con una España probablemente adicta a Italia y Alemania. ¿No
hay así concurrencia de bienes para unos y para otros?». Todo eran
bienes y bondades, por lo que se ve. Era la segunda traición del PNV al
Frente Popular, después del Pacto de Santoña, negociado con los
fascistas italianos. El
único problema que encontraban tan nobles propósitos era que vendían la
piel de un oso ajeno. No era tan fácil cambiar de amo y protector. MARRUECOS
POR CEUTA Y MELILLA
arriba Tomado de Hispanidad, 20 marzo 2002
Mientras el rey Mohamed VI prepara una especie de
nueva marcha verde sobre Ceuta y Melilla, y contempla la «reconquista»
de las dos plazas africanas españolas como una cuestión de Estado, su
Gobierno sigue gastando dinero en mejorar su imagen en España. Además,
la campaña para la recuperación de Ceuta y Melilla, según el Gobierno
marroquí, debe coincidir con el previsible acuerdo de soberanía
compartida hispanobritánica sobre el Peñón de Gibraltar y con la
intensificación del movimiento de pateras en el estrecho, movimiento que
controlan las mafias marroquíes y ante las que Rabat hace oídos sordos.
El antiespañolismo del monarca marroquí representa, al mismo tiempo, una
forma de afianzar el nacionalismo en aquel país y de frenar a los
movimientos fundamentalistas en el Norte de África. Ninguna potencia
quiere que Marruecos caiga en el integrismo, por lo que la inteligencia
militar española considera que no va a contar, en su pugna con Marruecos,
con apoyos internacionales, ni tan siquiera de la Unión Europea. Por lo
demás, Ceuta y Melilla se están despoblando de españoles: los marroquíes
compran todos los comercios e inmuebles que la población hispana de esos
dos enclaves, que se considera abandonada por la metrópoli, abandona.
BREVES
arriba Por Erasmo UN ERROR LAMENTABLE Muere
un escolta en tiroteo con guardias civiles, como consecuencia de un error
lamentable de la víctima, que les confundió con terroristas, en San
Sebastián. Es
consecuencia inevitable de la tensión que allí se vive, que hace
aplicable el refrán de «Al que anda, le sucede», sin más comentarios. Pero
los comentarios proliferan en una sociedad charlatana, como la nuestra
actual, donde algunos irresponsables piden «más coordinación» entre
las fuerzas de seguridad (¿hasta qué grado minúsculo serían capaces de
plantearlo?) De
todos modos, puestos a comentar, hay que encomiar que, pese al incidente
sorprendente, los guardias detuvieron a tres de los atracadores (se les
escapó uno). Y
a todo esto, ¿dónde estaba la Erzaina? HORA Y MEDIA DE INTENTO Aznar
intenta, durante hora y media de conversación con Sharon y como
presidente temporal de la Unión Europea, que éste le autorice a
entrevistarse con Arafat, sitiado en Ramala. Infructuosamente, según ha
trascendido. ¿Cómo
se puede argumentar durante tanto tiempo una única cuestión de sí o no?
Resulta una prueba más de la escasa respetabilidad de la UE, potencia
económica y enano político. Y de la inconsistencia esencial de la
actuación europea, capaz de hablar sin actuar. Es aplicable el viejo
dicho español de «Boca sin manos, ¿cómo osas hablar?». Seguro
que Sharon no es capaz de negar esa entrevista al delegado de Bush, Colin
Powell, en el caso en que éste se proponga entrevistarse con Arafat, que
está por verse. LA RESPUESTA «DESPROPORCIONADA» Los
comentaristas españoles y europeos se escandalizan de la intensidad de la
respuesta militar israelí y protestan por la «desproporción que supone
responder con tanques a pedradas». Aparte del error de interpretar como
pedrada el atentado suicida en medio de un mercado, ¿dónde está escrito
que en una guerra se responda con proporción de medios? Porque de que
estamos presenciando una guerra no puede caber duda. Por cierto que
resulta curioso que los tanques circulen por ciudades sin recibir ningún
ataque a bocajarro desde un edificio. Y no por falta de medios entre sus
enemigos, pues recientemente se mostraba en una fotografía unas decenas
de «bazookas» o «panzerfaust» según la terminología que creo
recordar de esas armas individuales antitanque de los años cuarenta. Se
los habían cogido los israelíes a las milicias palestinas. Pero estos no
los emplean. ¿Por qué? CASI DIECISÉIS MILLONES DE AFILIADOS La
Seguridad Social ha conseguido llegar a los 15,91 millones de afiliados.
La cifra es importante, récord de todos los tiempos en España, e
indicadora tanto de la importante creación de empleos como del
afloramiento de economía subterránea y de la disminución real del paro.
Resulta también interesante recordar que en un informe económico del año
98, del prestigioso Servicio de Estudios del BBV, se preveía que esa
cifra de afiliados no se alcanzaría hasta el 2017. Para hacer tal previsión
partían, hace cuatro años, de una afiliación de 13 millones. Más que
una demostración de incompetencia, esa discrepancia tan drástica es
reveladora de la velocidad de los cambios actuales en la economía española,
mucho más ágil de lo que pueden suponer los políticos y dirigentes. EL ESCÁNDALO DE LAS CUENTAS NEGRAS Nuevo
escándalo financiero español, tres a seis veces mayor que el de
Gescartera, pero a cargo de expertos dirigentes de un banco, el BBVA, no
de engañabobos. Y nueva demostración de que los órganos de control
estatales no saben detectar los problemas con la rapidez adecuada. Y
bailando en todas las cabezas la pregunta de si algo de ese dinero ha ido
a subvencionar a los asesinos de la Eta, aunque el Banco lo niegue
expresamente. ¿Ha
hecho alguien una lista de Agencias y cajeros quemados, para determinar si
hay algún Banco especialmente perjudicado, o especialmente bien librado? HUELGAS SALVAJES Los
autobuses periféricos de Madrid están en huelga. Y no respetan los
servicios mínimos. Los ciudadanos se enteran de tal noticia sin saber
nada acerca de las consecuencias que tienen, para los huelguistas, no
respetar esa normativa. Las Autoridades correspondientes aparecen así
como impotentes, o lentas en reaccionar, o despreocupadas por comunicar
tal reacción, si es que existe. El resultado, una vez más, es que la
sociedad adquiere consciencia de no estar gobernada de forma claramente
estructurada. Y de ahí se deriva un sentimiento de impotencia, o desinterés,
o de «sálvese quien pueda». En ningún caso beneficioso. |
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EL
CLUB DE OPINIÓN ENCUENTROS, a través de sus actividades
relacionadas con la cultura y el pensamiento, aspira a contribuir a la
formación de una corriente regeneradora de España acorde con los tiempos
actuales. Siendo un Club con vocación de "encuentro" de los
españoles, admite en las páginas de sus publicaciones, en sus tertulias
y conferencias, los juicios de cuantos se encuentran en esa línea, sin
que ello suponga asumir las distintas opiniones. Información: elcorreo@opinion-encuentros.org |
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