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  Nº 93 - 17 de abril de 2002

  CONTENIDO     

1. Corrección política

2. Don Quijote salió a un mitin

3. Nuestros dirigentes de hoy

4. Breves

 

CORRECCIÓN POLÍTICA

Por W. Gómez Keyness

España va bien, la de unos mejor que la de otros; el dinero se ha hecho fácil para quienes lo tienen en abundancia. Y difícil para los que sólo tienen su curriculum que, a veces, parece como si excitara el natural sádico de ciertos contratatantes (devenidos tratantes) que reciben al peticionario con el contrato sobre la mesa y le dicen:

- Muy bien, ingeniero; en otro momento sus diplomas de estructuras huecas y de instalaciones biointeligentes obtenidos en Alemania, sus dos años en la London University, sus cursos en Toledo, Ohio, y su certificado de buena conducta expedido por el presidente de su comunidad de propietarios nos hubieran permitido darle un puesto mejor. Pero en las actuales circunstancias sólo puedo ofrecerle dos colocaciones; una como empleado de Seguridad en grandes almacenes, ciento siete mil pesetas mensuales, y otra en el Instituto Anatómico Forense como conductor del furgón para traslado de occisos, ciento…

- Pero, oiga…

- No se me incomode, es lo que tengo; si le interesa dígalo, pero ha de ser ahora mismo; hay cola, ya sabe. Y no me ponga caras raras, yo no tengo la culpa de que su empresa se haya fusionado con otra y ahora necesiten un ingeniero menos. Por cierto, los que se quedan después de la fusión deben tener colgados en los despachos diplomas acreditativos de conocimientos asombrosos.

- Sí: uno conoce al presidente; está casado con su hija. El otro es delegado de Comisiones Obreras en la empresa; es perito de Minas, pero ocupa plaza de Ingeniero aeronáutico. Su eficacia en la empresa ha quedado demostrada en el proceso de fusión: todas las propuestas de huelgas, encierros y cortes de circulación fueron conducidas por él a la mesa de diálogos, apaños y planes de posibles re-regulaciones, re-admisiones y tócate los… bueno, me callo.

- Entonces, ¿qué?, ¿las grandes superficies o la retirada de occisos?

- Deme un par de días para pensarlo.

- Está usted loco, ingeniero. No puedo salir y decir a los de la cola que esperen dos días a que el señor se lo piense. Usted no sabe lo que es esto. Venga otro día… ¡Qué venga otro día! ¿Está usted sordo? ¡Lo que le faltaba!

DON QUIJOTE SALIÓ A UN MITIN                                                 arriba

Por Arturo Robsy

Se han visto ya varios documentales sobre un nuevo Quijote. Norteamericano. Lo más notable de la «Industria del Ocio» de EE.UU. es lo mucho que se fija en lo que sucede en lo material, en la acción, y lo poco que busca en el segundo significado, en el por qué sucede y en qué pretende transmitir el autor. El español, pese a su leyenda negra, es mucho más práctico en tanto que sabe que la acción más necia tiene un sentido menos visible pero más real. En la película americana los molinos «que mueven más brazos que el Gigante Briareo», por artificio de la animación, se aparecen como gigantes verdaderos; pero los españoles sabemos que «acometer gigantes» no es paso de alguien con ramo de locura sino de hombre que a todo se atreve, incluido lo imposible. Mejor aún: porque es imposible.

Don Quijote florece tras muchas lecturas. Leer quiere decir comparar y en el libro se fuerzan los contrastes entre el mundo cual es y cual debía ser. Ya rige en él, como en el posterior Quevedo, la admiración del pasado glorioso y la desconfianza hacia lo futuro incierto. Es nuestra cultura que no se borra: cualquier tiempo pasado fue mejor. ¿Lo fue? Sí, en buena medida.

Se trata de que el recuerdo siempre olvida los peores momentos, pero de algo más: el hombre, para vivir con los demás, y vivir mejor, sólo tiene dos veredas: dejar que le impongan las normas desde fuera, policía y jueces, o llevar en su interior el catálogo de lo bueno y de lo malo y ser él, sin pasión apenas, quien reprima lo que Calderón enunció con perfección: «Reprimamos esta fiera condición». Repitamos: o el hombre se domina o es dominado. El hombre se manda u obedece.

Bien curioso es que los tiempos en los que se predica que el hombre es libre, debe ser dominado desde fuera, violentamente las más veces, por un ejército de policías. Le falta el temple interno, el catecismo básico, la fe. Le sobra la ambición, pecado antaño y hoy virtud. Pero en el tiempo en que el hombre conserva la necesidad de emular «a los antiguos», es su propio guardián, su único vigilante: Dios le lleva. También Calderón, verdadero adelantado y verdadero genio, lo expresa con exactitud: «Que estoy soñando y que quiero obrar bien, pues no se pierde el hacer bien, aun en sueños».

Este es el Don Quijote que florece, el que vivirá loco y morirá cuerdo. Pero mientras loco, en manos de sueños que ya su tiempo abandona vuelven a la vida diaria la supremacía del honor y de la palabra dada; la osadía de arremeter contra gigantes, de vérselas con magos, de confiar la vida al bálsamo de Fierabrás, o de Brazo Fiero. La gran historia del caballero de la Triste Figura es el valor, y es que Don Quijote es el poder alegre y sin miedo: Es Carlos frenando la Reforma, que era una sublevación general o salvando del turco a Europa. Es el que abre mundos nuevos y proyecta la paz para ellos. Es Felipe en Lepanto y en la Invencible y que no acepta destruir París tras San Quintín. Es la osadía seguida por un pueblo que la admira. Por un pueblo que cree hasta lo disparatado porque más cree en su jefe.

Pero Don Quijote es hombre culto que ve lo que debiera ser su mundo y ya no es. Cansado («del peso de la edad cansado»), acomete mientras lleva sobre él lo grave del mundo sin honra ya. Con la vista adelante, fija en el amor de Dulcinea y en la lealtad de Sancho, pese a la burla y al olvido, Don Quijote restaura en él y en Sancho, su pueblo, el amor, el honor, la esperanza, el desprendimiento, la obligación de hacer el bien (incluso en sueños) y la de ayudar al débil contra el fuerte. Don Quijote jamás hubiera permitido, en vida, que prendieran a Cristo.

Todo es posible bajo aquella locura absolutamente humana que mira hacia las aves del cielo y los lirios del campo: ¿Por qué preocuparse cuando Dios vela por nosotros? No otra cosa fue la España Imperial. Aunque la sociedad de su momento ya no cree en estas maravillas, le creen los hombres. Sancho, Sansón Carrasco, el Cura. Le cree el pueblo pobre y fatigado, Sancho; le cree sin dificultad porque esos sueños encarnan lo permanente, el deber superior, la defensa del débil; el desprecio de la fortuna y del oro.

Esas verdades, en suma, que ahora parecen sueños y fueron realidad, despiertan silencios no olvidados en el alma del hombre, porque lo que parece más imposible contiene la tensión de llegar a ser si el corazón no cede. Se siguió y se seguirá al soñador que rescata otro mundo. Uno mejor.

Los constructores de España, los que la devuelven al verdadero camino, son los que no respetan lo imposible y entre todos, reales o de fantasía, hay una igualdad: Idea de la Misión. Confianza en ella. «El Señor es mi Pastor; nada me falta». Igual Don Quixote, el Cid, Don Juan de Austria, el Gran Capitán, Alba, Farnesio: cuando crees, por razón y por fe, no temes. Quien se apreste a darlo todo por lo fundamental, ¿a qué temerá?

Y ese es el mecanismo del amanecer.

NUESTROS DIRIGENTES DE HOY                                                 arriba

Por Alberto Buela

Desde Buenos Aires

La República Argentina es octavo espacio geopolítico del mundo, con la segunda pampa más fértil de la tierra, con uno de los más extensos y ricos mares territoriales del planeta, con grandes reservas de gas, petróleo y minerales preciosos y con una población de apenas 36 millones de habitantes se ha transformado en un paria internacional en busca de dinero para solventar sus gastos.

Como contrapartida tiene una deuda externa de 211.000 millones de dólares según el informe Pettifor-Cisneros-Olmos, un aparato industrial instalado de 360.000 millones de dólares, prácticamente paralizado, 14 millones de habitantes debajo de la línea de pobreza y 140.000 millones de dólares de argentinos en el exterior según los economistas Roberto Alemann y Carlos Vattuone.

¿Quién y qué lleva a un Estado sin conflictos interiores a semejantes contradicciones? ¿Existe algún responsable? Y si existe ¿se lo puede determinar más o menos exactamente? Estas son algunas de las preguntas que se plantea, no sólo la sociedad argentina sino también la internacional.

El presidente Duhalde ha dicho que no le creen ni a él, y exagerando afirmó: «debo mostrar mi documento de identidad».

Y algo de esto hay. Porque las condiciones del FMI para prestar dinero son cada vez mayores, más exigentes y multiplicadas. Será posible que aquellos que conducen nuestra economía como «los paisanos» Remes Lenicov o Mario Blejer no se percaten que el Fondo nos va a prestar tarde, mal y nada porque Argentina tiene que ser el ejemplo para el mundo de lo que le sucede a una nación que deja de pagar sus deudas.

¿Tan difícil les resulta a nuestros dirigentes de hoy pensar a contrario sensu de lo que sugieren que piensen? El grave problema es que pretenden sacar a la sociedad argentina de una situación políticamente incorrecta para la sociedad internacional, como lo es el no pagar las deudas, con una solución políticamente correcta. Esto es, solicitándole al FMI y sus asesores la respuesta adecuada.

La gran mayoría de nuestros dirigentes, sean políticos, culturales, religiosos, sociales o sindicales, no pueden pensar más allá de lo políticamente correcto y ello es así porque estos dirigentes son hijos y han sido creados y formados a partir de la restauración democrática de 1983 con Alfonsín. Estos son los que creyeron al pie de la letra que «con la democracia se vive, se come y se educa», cuando en realidad la democracia fue bastardeada hasta ser transformada en una cleptocracia. El 3 de diciembre de 2000, con el robo por decreto-ley de los ahorros al pueblo, culminó la obra maestra de la democracia como cleptocracia en Argentina.

La restauración democrática del 83 transformó la política de arquitectónica de la sociedad en busca del bien común general de sus miembros, en un negocio mercantil propio de la república de los abogados que se instauró hasta el presente. Ellos son los que instalaron la industria del juicio contra el Estado Bobo. Ellos son los que prohijaron el Pacto de Olivos y la reforma de la constitución del 94 que nos trajo por segunda vez a Menem y reconoció una fuente externa de derecho superior al Estado argentino. Ellos son quienes dejaron de lado de una vez y para siempre el Proyecto de un estado nacional fuerte y poderoso, soberano e independiente. Ellos son los que, como radicales, se cargaron en los postulados de Hipólito Yrigoyen y como peronistas, una y mil veces en las propuestas de Perón.

Pero ¿qué dicen nuestros dirigentes, a quién le achacan todos nuestros males, en quiénes se refugian como chivo expiatorio? En el Proceso Militar, en la Dictadura militar, en los 30 mil muertos y desaparecidos, en la aventura extemporánea de la bizarra guerra de Malvinas.

Es cierto y nadie en su sano juicio y con alguna información histórica puede justificar la Dictadura militar del 76 al 83, pero de ahí a atribuirle todos los males que padecemos hoy es una falsedad. Es tan falso como decir que Italia, si estuviera mal hoy, lo estaría por culpa de Mussolini.

Es una falsedad porque hoy no existe ninguna situación en la sociedad argentina heredada de la dictadura. Se nos dirá que con Martínez de Hoz comenzó a desmantelarse el aparato productivo argentino, tuvimos veinte años de «república de abogados» y no se hizo nada en contrario para revertir la situación, sino que más bien se la agudizó porque Alfonsín, Menem, de la Rúa y ahora Duhalde continúan con la misma política económica neoliberal que inaugurara la Dictadura.

Es una falsedad porque hoy no existe ningún dirigente que provenga y/o sostenga los postulados de la Dictadura militar. Todos nuestros dirigentes son por principio democráticos y progresistas; así nuestros obispos, sindicalistas, políticos, empresarios se desgañitan en loas a la democracia a pesar que con esta democracia desde 1983 «vivimos como la mona, comemos cada vez menos y nos robaron la educación».

Nuestra dirigencia de hoy no está capacitada para resolver mínimamente los múltiples problemas que se le plantean a la sociedad argentina. Su formación está limitada y restringida a las frases hechas, a lo políticamente correcto. No pueden pensar de «otra manera», en forma «diferente a como se piensa». Es lamentable constatarlo pero no existe ni un solo transgresor. No existe un cura Castellani en la Iglesia, no existe un Rucci en el sindicalismo, no existe un Carlos Sancassanni entre el empresariado, ni un Doll, Osés o Torres en el periodismo y ni por asomo un Yrigoyen o un Perón entre los políticos.

Nuestra dirigencia de hoy es chota y chata. Chanta y pura cháchara. Es una burla a la inteligencia y al sentido común. Es la «clase ventajera» de la sociedad. Dirigentes sociales, políticos, empresariales y religiosos cuidan antes que nada sus canongías y prebendas, pero eso sí: con un discurso siempre comprometido, en un compromiso que no los compromete a ellos mismo en nada. Ni pone en riesgo para nada su situación. Si algo ha respetado la república de los abogados en estos últimos veinte años ha sido la vigencia del principio abogadil de defensa del statu quo. Proponer cambios, que nada cambien.

La solución no es «el que se vayan todos» como hoy gritan los caceroleros, aunque no estaría mal. La solución, cuando los problemas son tantos y tan grandes, sigue siendo la más vieja del mundo: Decir la verdad y actuar de acuerdo a ella.

Comenzar por afirmar las verdades fundamentales en todos los órdenes de la vida fijando en forma clara un proyecto de nación en cuatro o cinco ítems claves (política exterior, económica, cultural y social).

Afirmar categóricamente que un Proyecto de nación lo hacen los mejores, los más comprometidos con el sentido de su comunidad y no una «mesa de consenso» en donde todos opinan y nadie se compromete, porque cada uno responde a los intereses de su sector. Terminar con las «parodias democráticas» que nos hunden día a día más en la ciénaga de un pantano sin fin. Hay que terminar de una vez por todas con el compromiso que no compromete, que es el discurso básico de nuestra dirigencia.

Nuestros dirigentes tienen que asumir y aceptar la realidad tal como se nos da, como se nos presenta, y recién después en un ejercicio de prudencia política intentar transformarla en beneficio de la comunidad. Derivar culpas, como hacen a diario, surgidas de la incapacidad propia en la Dictadura Militar es tan valioso moralmente como pegarle a un muerto.

El gran responsable del descalabro argentino actual es el cuerpo de nuestros dirigentes, «la raza elegida de los 20.000 argentinos» (donde los mismos apellidos se repiten en múltiples cargos) que desde 1983 dispuso de los destinos de todo un pueblo manso y laborioso. Por supuesto, y dado que la historia nacional se escribe sobre el apotegma «sangre no», ninguno de ellos pagará ni con su sangre ni con sus bienes el desaguisado cometido en contra de los otros 35.980,000 argentinos.

Es de esperar que tampoco nuestros dirigentes realicen ningún acto de renunciamiento. A lo más que llegan es a una declaración estentórea como lo hiciera el presidente Duhalde cuando afirmó: «la clase política es una mierda y me incluyo»; pero siguió hasta hoy gobernando con el mismo detritus que critica.

 

BREVES                                                                                                              arriba

Por Erasmo

EL SILENCIAMIENTO DEL PNV

La Eta está recuperándose de los últimos palos recibidos. Las noticias del País Vasco se concentran en el giro de los socialistas. Se anuncia y prepara el final de la farsa «democrática» de un partido legal que aplaude a los asesinos. El PNV sigue lanzando el globo sonda del referéndum. Ibarreche hace su salida de Estado a un país de tanto prestigio como es Cuba… Son diversas noticias sobre el problema vasco que siguen consiguiendo atención y comentarios

Pero sin que los medios de expresión nacionales pierdan el tiempo entrevistando a ningún personaje del PNV. Sin concederles cancha pública. Es un gran progreso desde tiempos recientes en que todos los días teníamos que escuchar con ámbito nacional las opiniones desvergonzadas de Anasagasti, Arzallus, Atucha, Ibarreche, Eguibar o quien fuere

LA FABRICA DE FONTANEDA

Gran revuelo por la decisión de los propietarios de cerrar la producción de galletas Fontaneda en Aguilar de Capoo. Alegan que está constreñida de espacio, que no está modernizada, y que las Fontaneda, pese a su fama, han perdido mercado.

Frente a ellos se levantan los nostálgicos por una situación estable que ya no existe. Y los que se alarman por la pérdida de masa industrial en una región amenazada de desertización. Y el resultado parece un diálogo de sordos, en que no se debaten cuestiones ni se sopesan soluciones. Mala imagen da la Junta de Castilla-León. Parece incapaz de afrontar problemas, o de plantearlos claramente al público

25 ANIVERSARIO DEL PC

Se conmemora el 25 aniversario de la legalización del PC el Sábado Santo de 1977, con elogios generalizados a este partido y a su ejecutoria durante la transición. Se elogia el que no hicieran… lo que no pudieron hacer. Y el talante e ilusión de los militantes que posteriormente se desengañaron.

Quien tiene el poder de condicionar la opinión pública nunca se equivoca, como se ve. Y si se ve forzado a reconocer que entonces no acertó, reclama con gran altisonancia la honradez y grandeza de su empeño. ¡Faltaría más! ¡Se resquebrajarían los cimientos intelectuales de muchos de nuestros dirigentes, si se rectificase en las loas que permanentemente se han autoconcedido!

LA CAÍDA ANUNCIADA DE CHAVEZ

La presión civil, que no la militar, ha echado a Chavez de la presidencia de Venezuela. Porque los militares se limitaron a decir que no podía seguir la política insensata de enfrentamiento civil, que culminó con los disparos contra la multitud. Acaba así la política irresponsable de un hombre insensato que consiguió cristalizar en un apoyo masivo el cansancio popular contra los políticos. Ahora los venezolanos afrontan una situación de volver a buscar soluciones donde ya no las había antes. Resulta triste este sino de vivir entre unos políticos propensos a la locura y otros enfangados en la corrupción y la palabrería.

Escrito lo anterior antes de la vuelta de Chávez y de la revuelta posterior, no lo corrijo. Tanto por motivos de urgencia como por coherencia. Este político insensato aprovechó el descontento popular para intentar renovar su nación. El resultado de su incapacidad es una situación próxima a la guerra civil. En España sabemos algo de ello.

LA DESFACHATEZ DE LOS DIRIGENTES

Los dirigentes de BBV escamotearon dinero para cuestiones de emergencia en Jersey. Se comprende que tuvieran una cuenta discreta, para pagos necesariamente discretos. Pero esa discreción tiene sus límites. Cuando se coloca fondos de pensiones de directivos en un paraíso fiscal, donde los beneficiarios eluden el pago de impuestos a su Nación, se ha superado la comprensible discreción para alcanzar el grado de desfachatez.

REDONDO SE APARTA

Nicolás Redondo se aparta de sus cargos públicos y renuncia a ser candidato, aunque permanece como militante del PS. Declara que «estará con su partido, aunque éste se equivoque». Es una aserción que carece de sentido para quien no sea partidista. Y no cabe pensar que se mantenga en cualquier circunstancia.

Veremos si su valía personal le hace estar con su partido cuando éste agache la cabeza ante el PNV.

AUTOBUSES ESCOLTADOS

Los autobuses escolares sufren roturas, y alguno de los escolares brechas en la cabeza, tras recibir la «información» adecuadamente. Los servicios se reanudan con protección policial (somos especialistas en acorazarnos, nunca en atacar a los delincuentes) hasta que se dicta el laudo correspondiente. Laudo que todos acogen con alivio, pese a lo que digan.

Resulta asombroso que estemos en el siglo XXI con el mismo respeto dogmático de antes por un «derecho» absurdo: Hacer huelga perjudicando a terceros y sin atenerse a normas. Y abusando de concesiones administrativas, sin las cuales tendrían que competir duramente para conseguir mantener su trabajo.

LA MONSTRUOSIDAD CONSENTIDA

Una lesbiana sordomuda americana ha engendrado un hijo sordomudo, mediante fecundación «in vitro». Que una lesbiana quiera tener un hijo, de acuerdo con su pareja, también sordomuda, es ya suficientemente anormal y condenable. Que ese hijo sea deliberadamente sordomudo, para lo que han procurado que el semen varonil sea de un sordomudo pasa al rango de monstruosidad canallesca. «Hacer hijos» de encargo es ya una deformación humana. «Hacerlos» tarados es una demostración de qué se consigue con el «progreso liberatorio».

LA CAÍDA DE NEGURI

El escándalo creciente del BV, después BBV, está afectando al poder económico en el BBVA de la clase económica denominada «de Neguri». Va a salir dañada su influencia en este gran Banco y, de rebote, en la economía española. Políticamente, esa clase social ha sido, a la vez, gran impulsora del potencial económico español y simpatizante con el PNV. Esta crisis demuestra que Vizcaya no es hoy en España lo que fue a todo lo largo del siglo pasado. Arzallus estará muy preocupado, porque pierde poder uno de sus graneros, pero tampoco tenemos motivos de satisfacción los españoles.                                                                                  

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EL CLUB DE OPINIÓN ENCUENTROS, a través de sus actividades relacionadas con la cultura y el pensamiento, aspira a contribuir a la formación de una corriente regeneradora de España acorde con los tiempos actuales. Siendo un Club con vocación de "encuentro" de los españoles, admite en las páginas de sus publicaciones, en sus tertulias y conferencias, los juicios de cuantos se encuentran en esa línea, sin que ello suponga asumir las distintas opiniones.

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