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Nº 102 - 10 de julio de 2002 |
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CONTENIDO 1.
Ilusiones y
riesgos revelados en Barcelona 3. Breves
ILUSIONES
Y RIESGOS REVELADOS EN BARCELONA Por
Juan Velarde Fuertes La
reunión de Barcelona ha servido, entre otras cosas, para probar que la
culminación del proceso que construye a una nueva Europa no va a ser un
camino de rosas, aunque tampoco es probable que se vaya a transformar en
uno especialmente de espinas. El motivo es simple. En ocho ámbitos en los
que se basa la esencia de Europa, existen tensiones evidentes que afloran
en estas cumbres. Eso no indica que el elefante europeo no prosiga su
marcha. Sí que al oír voces y planteamientos dispares de sus cornacas,
vacile antes de dar un paso definitivo, para que el desacuerdo no origine
ninguna desavenencia irreparable. El
primero de esos ámbitos es el que podríamos llamar de la tentación de
sustituir a Europa por la Comunidad Atlántica. La Asociación Europea de
Libre Comercio aparentemente está moribunda: quedan en su ámbito Noruega
y Suiza como países principales. Pero permanece aún muy viva en muchos
ámbitos la idea de que el enlace entre mercados no debería ir más allá
de uniones arancelarias, sin que, en ningún caso, se intente alcanzar una
unión política y sí sólo una firme alianza que herede lo que fue la
OTAN. Norteamérica acaricia ese planteamiento y más de un experto
propone algo así como una anfictionía económica, capaz de abarcar,
junto a los países del Tratado de Libre Comercio -Estados Unidos, Canadá
y México- a los países escandinavos, Irlanda, Inglaterra, Portugal y
España. Quedaría abierta a Francia, Italia y Alemania, pero si abandonan
sus ideas eurocéntricas. Margaret Thatcher lo ha indicado en lo que puede
ser su testamento político, el libro Statecraft.
Strategies
for a changing world
(Harper Collins, 2002). En
Barcelona, el enfrentamiento entre la línea Londres-Madrid-Roma y la París-Berlín,
puede intentar ser aprovechada para empujar hacia ese replanteamiento. El
que perdurase la libra esterlina, sin perjuicio de que se plantease un
gran patrón mundial, en la línea de los recientes, y excelentes,
trabajos de Ramón Tamames, -quien, evidentemente, no pretende tal escisión-
apasiona a más de un político. La
segunda tensión procede de la nueva «Drang nach Osten» -Marcha hacia el
Este- que reverdece los tiempos de la Orden Teutónica y Prusia. Se trata
de una idea que se enraizó en el mundo alemán. Alemania es un
contribuyente neto, e importante, a las finanzas europeas. Por otro lado
tiene una situación económica delicada, en parte derivada de las
consecuencias de la incorporación de los Länder orientales. Todo ello
provoca una presión para que ese ingreso de los Estados orientales, con
los plazos que se aprueben, sea, al par que rápido, indoloro para
Alemania, la cual, por otra parte, va a recibir la ventaja de la ampliación
de sus crecientes mercados industriales en el Oriente de Europa. Todo ello
ya comenzó a crear problemas en Niza, y en Barcelona sólo se aclaró un
poco. El
tercer enfrentamiento procede de la apertura definitiva de los mercados,
cuando eso hiere determinadas ilusiones de los países del centro-norte de
Europa. Concretamente EdF, como desveló un clarificador editorial de Le
Monde, piensa que, al abastecer el 80% del suministro eléctrico francés
a base de energía nuclear y, por ello, muy barata, ponía las bases para
una auténtica política de dominación energética sobre Europa. Como EdF
es estatal y como repetidamente se ha denunciado, sus altos cargos se
relacionan ideológicamente con el Gobierno actual del país vecino, este
proyecto pasaría a crear una situación que no favorece precisamente la
economía de mercado. Al solidarizarse con la posición gala, Alemania
consolida, frente al bloque anglohispanoitaliano, una actitud relacionada
con una postura proclive a la rigidez de los mercados. Todo
ello explica parte del cuarto enfrentamiento. El mundo que se abre al
Mediterráneo -incluido Portugal-, considera que se debe apoyar un
efectivo tratado de comercio libre con los países no europeos del
Mediterráneo y, muy en especial, con los de la frontera Sur. Algunas
situaciones, como la de Israel, derivadas de un Tratado preferencial,
debieran ampliarse al mundo islámico del norte de África. Los problemas
de las emigraciones a Europa, el auge del fundamentalismo, los gobiernos
corruptos, insensatas medidas de política económica, como las de creer fácil
industrializar un país con la creación de ciertas realidades
relacionadas con pequeñas áreas de libre comercio, o zonas francas, como
prueban los fracasos de Marruecos en el Norte de África a pesar del apoyo
financiero saudí, aparte de exigir una activa política de enlace entre
la economía de la Unión Europea y la del Mediterráneo sur, con normas
muy claras de apertura y de ayuda, requieren financiación. Esta no es
compartida con la postura alemana de preferencia absoluta por el Este. Un
quinto problema se desprende de la serie de Acuerdos de Lomé que han
creado el grupo de los países ACP. Estas naciones en vías de desarrollo,
algunas extraordinariamente pobres, se beneficiaron del pánico
generalizado en el mundo occidental con lo que hoy vemos que fueron las
famosas, tétricas -y equivocadas- profecías del Club de Roma,
difundidas, muy en especial, a partir del célebre ensayo Los
límites del crecimiento de Mesarovic y Pestel, del Informe R.I.O. de
Tinbergen y del libro 1999
dirigido por Leontief. Era preciso tener fuentes propias de materias
primas, de energía y de alimentos, y los países pobres que firmaron los
Acuerdos de Lomé, las tenían. A cambio, era preciso concederles ayuda al
desarrollo y garantizar ventajas especiales a estos países en el ámbito
de la UE. Pero he aquí que el descenso de los precios en los mercados
internacionales de materias primas es considerable. Sin ir más lejos, el
2 de abril de 2002 respecto a la media de 1955 = 100, ha supuesto una caída
de precios enorme en estos productos, medida a través de sus cotizaciones
en dólares: todas las materias primas y alimentos, un 31%; los alimentos
un 29'3%; las materias primas industriales, un 31’2%; los productos
industriales agrícolas no alimenticios, un 30'8% y los metales un
31’4%. El petróleo, según la cotización del barril del crudo West
Texas Intermediate, en esa misma fecha y a pesar del conflicto de
Palestina, incrementó su cotización únicamente un 2'9%. Simultáneamente,
desde los trabajos de Manners a los originales planteamientos de Drucker,
la generalización de una crítica a las posturas pesimistas de escaseces
de materias primas, alimentos y energía, junto a las presiones de los países
en vías de desarrollo situados a extramuros de la comunidad ACP, crea
problemas nada despreciables y a posturas encontradas en el seno de la UE
que, de algún modo, parecieron aflorar en la reunión en Doha de la
Organización Mundial de Comercio. La
sexta cuestión es la iberoamericana. El que Mercosur haya puesto sus
miras en Europa tras las reticencias norteamericanas, ha hecho surgir una
tensión evidente con Estados Unidos. La catástrofe argentina ha
contribuido a complicar las cosas. Norteamérica no ve con buenos ojos
que, a partir de Europa, para seguir el léxico de la portada de Time,
surquen el Atlántico, nuevos «conquistadores», aunque sean, no españoles,
sino hugonotes. El
séptimo ámbito en busca de la esencia de Europa es el del choque con
Norteamérica, sin más. Lo que ha hecho Washington en siderurgia es,
sencillamente continuar con la política iniciada por Lincoln de
proteccionismo casi desafiante. Una reacción europea en el mismo sentido
puede generar una espiral de derechos en alza, caídas en el comercio
internacional y descensos en el desarrollo material que, normalmente,
acaba mal. El presidente Bush ha vuelto a enseñar a todos que, como decía
Rubén Darío, «los Estados Unidos son potentes y grandes», pero con un
riesgo terrible. Finalmente
el octavo de estos ámbitos se llama Galileo. La primera etapa de la
Revolución Industrial tuvo como base para su expansión las
infraestructuras ferroviarias; la segunda, las carreteras, para abrir la
puerta a las consecuencias del aprovechamiento del motor de explosión; la
tercera, o Nueva Economía, precisa de las infraestructuras que se ligan a
los ordenadores. Uno de sus aspectos esenciales se encuentra en el espacio
exterior. Quien no disponga de ellas quedará retrasado y, además, se
conviertirá en vasallo eterno de los que las posean. Esa es la base de la
polémica sobre Galileo, un sistema de navegación y localización por satélite
que va a crear la Agencia Espacial Europea, con participación importante
de España, y un coste total de 3.400 millones de euros. Supone liberarse
Europa del monopolio norteamericano del Global Positioning System (GPS).
Están en juego necesidades militares, las de todos los medios de
transporte, la telefonía móvil, la seguridad bancaria y de las compañías
de seguros, las plataformas petrolíferas, la meteorología y, por
supuesto, la ayuda a las víctimas de catástrofes así como el desarrollo
de ciertos deportes. Seducidos por la baratura del GPS, Alemania, Gran
Bretaña, Holanda y Suecia, combatieron la solución Galileo. La energía
de Loyola de Palacio ha conseguido en Barcelona un éxito importante. El
envejecido sistema ruso, Glosass seguramente se vinculará a Galileo,
mientras que Norteamérica prepara ya el GPS-3. Así,
con estas tensiones, tentaciones y preferencias es como se constituye
Europa. El que España esté presente, y de forma muy activa en todo esto,
trasciende mucho más allá de las simples cuestiones económicas. Hay que
retroceder al menos hasta el siglo XVIII para encontrar un juego tan
importante para nuestro país. Los euroescépticos y, desde luego los eurófobos,
no tenían razón. ¿PIERDE
DINAMISMO ESPAÑA?
arriba Por
Matías
Cordón Los
éxitos económicos de España durante el gobierno del PP son conocidos, y
generalmente admitidos sin discusión. Se ha creado unos tres millones de
empleos netos, la Seguridad Social ha pasado de 12,5 a más de 16 millones
de afiliados, ha disminuido el paro hasta un nivel tal que muchas zonas de
España están hoy prácticamente en situación de pleno empleo, el grado
de externalización de la economía es máximo en la historia, el déficit
público ha desaparecido por primera vez desde hace décadas… Se podría
seguir enumerando éxitos indudables logrados desde 1996, de los que toda
la Nación está consciente, incluyendo la oposición. Independientemente
de todas las tareas pendientes o de los problemas que requieren solución,
no cabe duda de que se ha cambiado sustancialmente desde antes de esa
fecha, cuando la deuda pública subía constantemente, como consecuencia
de la incapacidad del gobierno para generar confianza económica y
conseguir superávit fiscal. Si
a eso se une los indudables éxitos en la lucha antiterrorista, con
detenciones continuas de sus activistas, eliminación del penoso episodio
de los GAL, colaboración creciente exterior, aislamiento de sus
colaboradores nacionalistas, etc. se incrementa la partida de activo en el
Balance del gobierno del PP. El conjunto es claramente favorable. Y el
hecho de que año, tras año, el crecimiento del PIB español sea superior
a la media de la UE, con la consiguiente mejoría en nuestra convergencia
real con nuestro entorno, no hace sino acentuar esa conclusión favorable
hacia la acción de gobierno del partido en el poder. Esa acción ha
servido para liberar el potencial económico de nuestra sociedad,
permitiendo que ésta lograse desarrollar sin trabas su capacidad para
situarse favorablemente en un entorno competitivo. Como consecuencia de
ello, nuestro potencial de actuación internacional ha aumentado, hasta el
grado de convertirnos en exportador neto de capitales, con inversiones
significativas en diversos países. Sin
embargo, frente a ese conjunto de logros merecedores de alta calificación,
existe una realidad de características crecientemente desfavorables para
nuestra Nación, que requiere consideración. Y que es directamente
achacable a acciones, o carencia de las acciones requeridas, por parte del
gobierno. Esa realidad demuestra que el gobierno tiene mucha tarea por
delante, y que debería ocuparse de ella, en vez de ocuparse de
desprestigiar la ya de por sí desprestigiada acción de la oposición.
Una realidad de la que la Oposición se muestra incapaz de percatarse,
anclada en dogmas anticuados de las pugnas sociales. Nuestro
índice de productividad está prácticamente estancado. No mejoramos
nuestra posición competitiva mundial, como consecuencia de una feble
apuesta por la innovación en el grueso de nuestras actividades. Los
dirigentes políticos responsables de este tema continúan viendo el
panorama de la innovación empresarial con ojos de investigador académico,
sin percatarse de que todo desarrollo tecnológico debe tener como propósito
permanente mejorar la calidad de análisis, actuación, procedimientos y
productos de todo el campo económico, sea cual sea el sector al que se
aplique. Nuestra apuesta de transformación ha sido débil en este campo,
favoreciendo casi exclusivamente a las empresas relacionadas con proyectos
de alto prestigio, como son la Agencia europea del espacio, el caza
Eurofigther, o el programa de las fragatas. Y abandonando el inmenso campo
de actuación de las PYME, que constituyen la mayor parte del entramado
productivo y son desdeñadas en buena parte por los evaluadores
correspondientes. En
el ámbito exterior, la tremenda crisis argentina, que ha sometido a
nuestras empresas y a nuestro mercado de valores a un terremoto de media
intensidad, ha demostrado que nuestra acción exterior ha sido incapaz de
presentarnos ante aquél país como valedores y amigos. De algún modo,
hemos perdido la oportunidad de ayudar como mentores solidarios, haciéndoles
ver tanto cómo nos interesan como el grado en que estamos implicados en
su porvenir. No ha funcionado bien nuestra relación con una Nación que
forma parte de nuestro entorno más familiar. Tampoco
ha funcionado correctamente nuestra relación con Marruecos. Es muy
posible que haya sido digna, con mantenimiento de nuestra postura relativa
al Sahara. Pero los meses de vacío de comunicación, desde que Marruecos
retiró su embajador, han tenido que provocar un distanciamiento, o
enfrentamiento entre dos naciones vecinas condenadas a colaborar. La falta
de iniciativa española para resolver ese problema, pese a que la
responsabilidad corresponda al otro lado, es reprochable, si no
condenable. No sólo sufren las empresas españolas allí, sujetas a
caprichos de unos gobernantes autoritarios, sino que se recrudece nuestro
problema de defensa contra la inmigración masiva, alentada
desvergonzadamente por Marruecos. La iniciativa de represalias por parte
de la UE, cortando ayudas y favores es un arma contundente, pero más lo
sería una eficaz acción diplomática convenciendo a aquel gobierno de la
utilidad de buenas relaciones con España. Y no parece que se esté
haciendo. El
paro ha dejado de disminuir, pese a la creación neta de empleos. Da la
sensación de que éstos estén siendo cubiertos fundamentalmente por
extranjeros. O que siga apareciendo continuamente una fracción creciente
de la población que quiere trabajar. No parece que este sector económico
tenga una evolución positiva, si permanece un importante sector de la
población afirmando que quiere trabajar, pero no encuentra oportunidad
para hacerlo. La
inflación española se mantiene alta respecto a nuestros vecinos. Ello es
indicio de una pérdida de competitividad, si los salarios no se mantienen
invariables, y de una pérdida de bienestar, en ese caso. Y de un
malfuncionamiento de nuestra sociedad, que no tiene suficiente confianza
en el futuro y se aplica a la rebatiña de subir los precios antes de que
nos lo hagan los demás. Es una tarea específica del gobierno inspirar
confianza y serenidad, para que eso no suceda, y reprimir adecuadamente a
los que toman la iniciativa de subir los costos de forma inadecuada. Finalmente,
escrito esto antes de la anunciada huelga general del 20 de junio, resulta
evidente que un planteamiento de ese conflicto es nocivo para la Nación.
Aunque al final se resuelva como un fiasco. Que la Oposición y los
Sindicatos apuesten por tal conflicto obsoleto, que el Gobierno no sea
capaz de acallar a los Sindicatos con las amenazas adecuadas de cierre del
catéter de fondos públicos, que los medios de comunicación aludan
continuamente a tal conflicto, engrandeciendo su fuerza real… Todo ello
es prueba de un inadecuado funcionamiento de nuestra sociedad, que deja de
ocuparse de problemas serios para enzarzarse en pugnas estériles. Y de un
gobierno y partido en el poder que, con todos sus méritos y potencial, se
deja regatear en lances menores de la situación, que deberían haber sido
despejados sin esfuerzo. BREVES arriba Por
Erasmo LOS
LÍDERES SINDICALES ENCABEZAN LA MANIFESTACIÓN HOMOSEXUAL Fidalgo
y Méndez se colocan a la cabeza de la Manfestación del Orgullo Gay (no
se acaba de entender lo del orgullo, y no deja de caer bien que se emplee
una palabra extranjera para una actitud «extraña»). Van junto a
Llamazares. Éste no resulta descolocado, dado sus volteretas
seudointelectuales (se dice que ha posado desnudo para una revista de
maricones), pero ¿qué pintan unos líderes sindicales ahí? ¿Cuántos
de sus afiliados simpatizan con ellos en esa postura? Desde luego, sería
inconcebible en la América de los «blue collars». Parece
una prueba más del desnorte sindical, al que nos acostumbramos desde hace
un año. ESPAÑA
ACABA SU TURNO PRESIDENCIAL EUROPEO El
final de la Presidencia española ha sido un aldabonazo recordando que
Europa debe abordar coherente y solidariamente el problema de la Inmigración.
Francia ha puesto, una vez más, arena en los cojinetes, pero la cuestión
ha quedado sobre el tapete ya. También ha quedado la necesidad ineludible
de prolongar los mandatos del Presiente más allá de los seis meses. Y
los éxitos en la colaboración internacional contra el terrorismo. No
ha sido mala ejecutoria, para una España que está recuperando un nivel
de peso mundial como no tenía desde hace siglos. EE.UU.
NO APOYA EL TRIBUNAL PENAL INTERNACIONAL Los
americanos irritan a muchos comentaristas, porque se niegan a admitir que
otros adquieran soberanía sobre sus nacionales. Siendo la potencia hegemónica
mundial indiscutible, económica y militar, por no añadir cultural o
científica, no se prestan a someterse a los caprichos de un difuso
consenso internacional sobre derechos humanos, que puede ser muy
discutible. Ellos
pueden permitirse ese lujo. Los ciudadanos de Naciones de tamaño medio
hemos de callarnos. LA
ARMADA EN EL ÍNDICO Dos
fragatas y un buque de apoyo están actuando desde hace meses en el
Indico, dentro del programa internacional de lucha contra el terrorismo
islámico. Se trata de la primera presencia activa de buques de guerra
españoles en un Océano abandonado por nosotros hace un siglo, aparte de
las vueltas al Mundo del «Juan Sebastián Elcano» o la intervención
cuando la Guerra del Golfo, en 1990. Con
esa actuación se demuestra el nuevo papel mundial de España, capaz de
encarar su parte en los compromisos internacionales, y la capacidad logística
de la Armada para actuaciones prologadas en sitios distantes EL
CHOQUE A 8 KM. DE ALTURA El
avión ruso recibe del controlador la orden de descender, y lo hace. El
avión sudafricano advierte que su detector de proximidad le aconseja
descender y el controlador lo aprueba. Los dos aviones se encuentran en
sus descensos, ordenado y aprobado por el controlador aéreo suizo. ¿La
culpa? ¿quién pude ponerlo en duda? Los comentaristas lo sabían desde
el primer momento, incluso antes de encontrar las cajas negras: El
incorrecto mantenimiento de los aviones rusos, como consecuencia del
desmantelamiento de la URSS. No
hay como tener las cosas claras. Además, si la interpretación tiene un
toque político subliminal, tanto mejor. Y, sobre todo, salvaguardemos uno
de los pilares del Mundo Occidental, la precisión y calidad suizas. NUEVA
INCOHERENCIA SOCIALISTA AL
socialismo no se le ocurre otra cosa que ir en listas cerradas con el PNV,
EA, iU… y PP, bueno. Para solventar el problema de la carencia de héroes
para presentarse como sus candidatos. El
PP se queda pasmado, claro, y dice que con esos compañeros no va a ningún
sitio. Y que si se lo pensase, más adelante sería para ir solo con las
otras víctimas, es decir solo con el PS. Es
muy probable que el Euskadi Buru Batzar, o como se llame, hayan instalado
una cámara insonorizada, para que los dirigentes se cierren allí cuando
quieran carcajearse a gusto, como sin duda están ahora.
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EL
CLUB DE OPINIÓN ENCUENTROS, a través de sus actividades
relacionadas con la cultura y el pensamiento, aspira a contribuir a la
formación de una corriente regeneradora de España acorde con los tiempos
actuales. Siendo un Club con vocación de "encuentro" de los
españoles, admite en las páginas de sus publicaciones, en sus tertulias
y conferencias, los juicios de cuantos se encuentran en esa línea, sin
que ello suponga asumir las distintas opiniones. Información: elcorreo@opinion-encuentros.org |
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