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  Nº 104 - 16 de octubre de 2002

  CONTENIDO          

1. El anaquel: Ikastolas. Ni roja ni rota, por Aquilino Duque

2. ¿Libertad de pensamiento?, por Dalmacio Negro

3. Redondo se acerca a «Encuentros», por Matias Cordón

4. Breves, por Erasmo

 EL ANAQUEL 

Por Aquilino Duque

IKASTOLAS

Lo más curioso de la cuestión vascongada es la claridad con que brindan su solución los mismos que la plantean, que son los prohombres del partido dominante en las tres provincias, y por eso tienen razón los que reprochan a los avestruces que gobiernan a la nación su empeño en no dialogar con ellos, es decir, en no seguir sus consejos y sugerencias. Mientras Ibarreche amenaza con el referéndum, Anasagasti expone sus temores de que tras la disolución de HB venga la del PNV, y Arzallus los de que el estado de excepción de facto pase a ser de jure y de que el homenaje a la bandera vaya seguido de un desfile de la Legión. Sigo insistiendo en que son los vascos los únicos políticos españoles que hablan claro y llaman a las cosas por su nombre. Lo que no entiendo es por qué no se les hace caso de una vez y se les da la razón, es decir, se justifican plenamente sus temores y de paso, ya que tanto empeño hay en suprimir las huellas del franquismo, se eliminan las ikastolas, cuya principal asignatura es el fomento del odio racial al resto de los españoles.

El anterior Jefe del Estado no debía de tenerlas todas consigo cuando, al autorizar la apertura de las ikastolas en las Provincias Vascongadas, le dijo a Carrero Blanco: «Quiera Dios, Luis, que no nos tengamos que arrepentir».

NI ROJA NI ROTA

La guerra civil se hizo para impedir que España fuera roja y quedara rota, es decir, fue una cruzada contra el comunismo y el separatismo, las dos fuerzas que realmente, desde octubre de 1934, dieron al traste con la República. La República, la «legalidad gubernamental» contra la que se produjo el Alzamiento, no era más que una triste ficción, una fantasmagoría condenada a ser lo que fue durante la guerra, dominada por el comunismo y traicionada por el separatismo. Hoy, caído el Muro de Berlín y hundido el Imperio soviético, se puede hablar ya de comunismo sin complejos, por más que muchos envuelvan el concepto en el papel de fumar de la palabra «stalinismo». Al separatismo en cambio nadie se atreve a llamarlo por su nombre, porque si así se hace, se teme caer en la retórica del régimen que le dio el trato que se merecía.

La hoz y el martillo y el hacha y la víbora, en estrecha alianza, jugaron un importante papel por lo menos en la guerra de símbolos contra ese régimen que sacralizaba la unidad de España. De ahí que la actual clase política, tanto la derecha vergonzante como la socialdemocracia tardopatriótica, encubra los peligros que hacen correr a esa unidad en esa terminología gaseosa y mostrenca de la tolerancia, la no violencia, el «Estado de derecho» y los derechos humanos, y deje expuesta a la «ciudadanía», no ya inocente, sino indiferente, a los golpes del hacha y a la ponzoña de la víbora.

 ¿LIBERTAD DE PENSAMIENTO?                                                 arriba 

Por Dalmacio Negro Pavón

Tomado de«La Razón»

Como la nada es indeterminable, vacía, el pensamiento fundado en ella es irresponsable y la irresponsabilidad una causa muy concreta de la anomia de las sociedades y del desgobierno. Así, para el pensamiento único nihilista imperante en las sociedades occidentales a partir de 1968, nada es verdadero y todo es posible, todo vale, todo es lo mismo, lo único real son los hechos, cualquier hecho es un hecho cultural igual a cualquier otro, todo es igual a todo, no hay nada firme y seguro. La estética, la moralidad, la religión, el derecho, la economía, la política, etc., son eminentemente subjetivos, a la carta, aunque quien sólo conoce su propia opinión y se aferra a ella no conoce gran cosa. Nunca se habría alcanzado una mayor libertad, pues lo privado, incluida la intimidad, para no ser sospechoso, ha de hacerse público. Todo eso constituye aparentemente la apoteosis de la libertad de pensamiento.

Sin embargo, la libertad de pensamiento del pensamiento único nihilista pone un límite a la libertad de expresión, la libertad de hablar y escribir. La oposición a esa libertad de pensamiento es anticuada, reaccionaria y debe ser omitida, ridiculizada, excluida o sancionada. Sólo se puede defender e imponer lo que siga el método de razonamiento neutral, pacifista, fundamentado en la indiferencia, pues lo que lo contradiga o se desvíe no es neutral sino belicista: el subjetivismo nihilista tiene así sus dogmas y prohíbe expresar la disconformidad con su método y con lo que difunde su unilateral pensamiento igualitarista. La censura política y social, incluso penal, cae implacable contra quien se aparte de esa línea pacifista, y los disconformes han de utilizar un lenguaje críptico, o de medias verdades concediendo de antemano que su crítica u oposición es sólo una relativa excepción a tener en cuenta. Dos ejemplos obvios: se puede defender públicamente con ardor el comunismo estalinista, pero no el racismo nacionalsocialista, aunque ambos son antecesores del pensamiento nihilista; se puede defender la homosexualidad con sus consecuencias y exhibiciones, mas resulta peligroso criticarla sin las debidas precauciones.

Tanto ha penetrado el nihilismo, que la libertad vacía del pensamiento nihilista se autoidentifica con el pensamiento democrático y hay ya una prohibición tácita -a veces expresa- de apelar a la libertad de conciencia. Como ésta siempre distingue entre el bien y el mal, no es neutral. La libertad de conciencia resulta ya casi tan extraña y provocadora como la apelación a la realidad o al sentido común, destruido por el nihilismo. No sólo de la tarea de escribir se puede decir que quien escribe se proscribe; también el decir normal, corriente, incluso coloquial, corre el riesgo de ser interpretado como agresivo a la sensibilidad pública. El pensamiento único nihilista ha sensibilizado tanto a las sociedades europeas que han perdido el sentido de la verdad y la realidad de las diferencias. Tocqueville descubrió en el siglo XIX una nueva forma de tiranía, la tiranía democrática, que Stuart Mill, más optimista, prefería llamar tiranía de la mayoría. De este último es el famoso párrafo: «Si toda la especie humana no tuviera más que una opinión y solamente una persona tuviera la opinión contraria, no sería más justo el imponer silencio a esta sola persona, que si esta sola persona tratara de imponérselo a toda la humanidad, suponiendo que esto fuera posible».

Tocqueville, Stuart Mill y muchos más, han visto en la tiranía de la opinión el mayor mal que amenazaba a las sociedades occidentales al paralizarlas, como está sucediendo, con el conformismo. Sin embargo, ninguno, salvo quizá Nietzsche, pudo pensar que esa tiranía -la tiranía totalitaria- llegaría a asentarse en opiniones fundadas en la nada. Creían que el mejor antídoto era la ilimitada libertad de pensamiento y expresión. No imaginaban que la libertad de pensamiento pudiera volverse contra sí misma y alcanzar el poder de aniquilar también la libertad de conciencia al oponerle dogmáticamente la del pensamiento.

 REDONDO SE ACERCA A «ENCUENTROS»                                 arriba 

Por Matías Cordón

Nicolás Redondo Terreros, el anterior secretario de los socialistas vascos, ha escrito un artículo importantísimo en el ABC el pasado 4 de octubre de 2002, y anuncia otros sobre el mismo tema. El artículo está titulado de forma muy elocuente con un rotundo «¡Se Acabó!». Transmite su opinión personal sobre los antecedentes y la situación actual en esa Comunidad Vasca, pero podría ser considerado una recopilación de cuanto el Club Encuentros ha estado reiterando sobre el tema vasco en los últimos veinte años. Nos alegra ver a un buen sector de la clase política nacional expresando nuestras mismas inquietudes y diagnóstico sobre lo que ha ocurrido. Tanto más cuando, como es el caso, incluye arrepentimiento por decisiones y actuaciones pasadas sobre el tema. Termina con un propósito de enmienda que resulta encomiable y esperanzador.

El artículo comienza maravillándose de que el PNV haya conseguido desviar la atención de la sociedad española respecto al pleito con Batasuna, por el procedimiento de airear sus locas ideas soberanistas. E intenta explicar qué ha pasado, produciendo un texto que no tiene desperdicio. Parte del error previo de todos los partidos que en «la transición española» (entrecomillada por Redondo) encargaron al PNV «Pacificar las relaciones entre la Comunidad Autónoma Vasca y el resto de España […] Para ello el resto de las formaciones políticas le otorgaba un papel determinante en la política española y nosotros aceptábamos su derecho a veto […] La sociedad española, presa de un pecado nunca cometido, cerró los ojos, se tapó los oídos y enmudeció cada vez que el nacionalismo vasco hacía una de las suyas […] ¡Cuando iniciaremos un período de autocrítica sobre nuestro inmediato pasado!».

Reprocha que «algunos, presa de un síndrome de Estocolmo muy particular, vacilaron ante el Pacto de Estella», que supuso el desenmascaramiento (definitivo, para los medio incautos) de la actitud del PNV protector de la Eta, pero le escandaliza «el colmo de lo imaginable, que se dio alrededor de las elecciones del 13 de mayo de 2001, […] cuando […] los guardianes del imperecedero espíritu de la transición propusieron “un gobierno de concentración” […] propuesta que era inoportuna y desde luego perjudicial para el partido político al que pertenecían esas voces. Les recuerdo que ese partido era precisamente el mío. Esos precedentes hicieron pensar al PNV que nunca iba a pagar por los errores políticos cometidos, que nunca iba a pagar ningún peaje, que todo le saldría gratis ante una apática y meliflua España».

El artículo concluye con su opinión esperanzada de que con los acuerdos adoptados como consecuencia del Pacto antiterrorista se termina con la complacencia ante el PNV. Finaliza con un definitivo «¡Se acabó! Hemos tomado la iniciativa, porque el PNV nunca la iba a tomar».

Lo anterior es una larga reseña de lo más significativo de un artículo asombroso. Asombroso porque constituye, como decía antes la confesión de haber cometido errores continuamente denunciados en nuestro Cuadernos de Encuentros. Esos errores van desde la estúpida aceptación de una culpa inexistente, denunciada por el victimismo nacionalista, hasta la lenidad con la que se ha consentido las sucesivas tomaduras de pelo y canalladas nacionalistas. Pasando por la absurda y casi criminal dejación de responsabilidades en el PNV, como consecuencia de lo cual éste partido se ha adueñado del poder en aquella Comunidad.

Redondo acaba expresando satisfacción por lo que cree que es ya la solución definitiva del problema. Se puede no ser tan optimista respecto a que estemos en camino de la solución definitiva, pues es indudable que quien cayó puede recaer, pese a los arrepentimientos, pero es indudable que es un buen paso en la dirección y sentido correctos. Que permite un cierto optimismo respecto al futuro.

Además, esa pregunta que se hace acerca de cuándo se hará la necesaria autocrítica, con revisión de los errores cometidos permite confiar en una corrección histórica muy necesitada por nuestra Sociedad, tan desconcertada por la actuación de los políticos y su manipulación de la historia reciente. Todo ello nos satisface a los componentes del Club Encuentros, porque nos hace sentirnos algo menos solitarios, tras tanto silencio desdeñoso. Sólo cabe confiar en que los desdeñosos asuman esas ideas, haciéndolas propias y actúen en consecuencia. Después, aunque siga el desdén, ya no tendrá tanta importancia.

 BREVES                                                                                         arriba 

Por Erasmo

UN REPORTAJE EXCELENTE DE TELE5

El día 7 emitió Tele5 un reportaje de entrevistas en el país vasco, la mayor parte de ellas filmadas con cámara escondida, que puede ser calificado así: excelente.

Sin editorializar, con la mera exposición de lo filmado, se obtiene una excelente impresión de la situación en aquella Comunidad, desde un fresco y espontáneo niño de 5 años hasta el miserable párroco de Oyarzun, todos los entrevistado muestran la locura y el miedo que se ha instaurado allí. Las respuestas crecen en sinceridad a medida que se prolonga el tiempo de charla, inteligentemente mantenida por la periodista. Esperemos que sirva para hacer meditar a los responsables, desde Aznar y Zapatero al Obispo de Guipúzcoa, pasando por el PNV y todos los que tiene alguna responsabilidad en aquella sociedad encanallada

PARA IR Y VOLVER, MEJOR NO IR

Lo que ha hecho el Gobierno con el Decreto de reforma del empleo no se entiende si no es con vulgar talante electoralista. Y resulta deplorable, puesto que supone un paso atrás en las reformas estructurales que se había propuesto. Y un impulso a unos sindicatos parasitarios que no lo merecen. Y un descrédito ante los electores que le dieron mayoría absoluta.

Un descrédito más, a contrapesar con los indudables créditos ganados desde las elecciones. Que contribuye a alejarle de su electorado. Puede que tengan razón al pensar que éste le es fiel, pese a todo. Pero no parece buena táctica plegarse ante un contrincante desprestigiado, y darle la razón.

LA VISITA DE BUTEFLIKA

España juega una carta estratégica importante con la visita de Buteflika, que debe hacer meditar al Rey de Marruecos y a sus mentores. El aprovisionamiento energético de gas, el control de la emigración, las relaciones con la UE, la cuestión del Sahara y otras han sido cuestiones importantes, que nuestro alocado vecino del Sur deberá rumiar cuidadosamente.

Es bueno tomar iniciativas. No se debe estar sistemáticamente a la defensiva.

«LA ETA LLEVA 25 AÑOS MATANDO»

Rosa Díaz, eurodiputada socialista, dice esa frase en una entrevista radiofónica el día 9 de octubre. Con ella acota el período que considera condenable de la actuación de la Eta. Porque implícitamente dice que los años anteriores, desde el 68, son interpretables como de «lucha contra la dictadura».

Pese a que, siguiendo la norma última de muchos políticos, lamenta los errores cometidos en los años de la transición, sigue mentalmente instalada en el error, como demuestra ese desliz.

LA MENTIRA DEL SALVAMENTO DE MUSEO DEL PRADO

Carlos Arce ha publicado una novela glorificando a «los héroes anónimos que salvaron de la destrucción a las obras del Museo del Prado» evacuándolas a Figueras y a Ginebra. Populariza así la falsedad de que esas obras corrieron peligro durante la Guerra por acciones militares nacionales (Franco declaró inmune de cañoneo y bombardeo ese barrio, y el de Salamanca). Y oculta la idea de que aquella evacuación fuese un intento más de rapiña, ésta afortunadamente frustrada, por parte de las Autoridades republicanas, como ha sugerido recientemente Pío Moa.

Dramatiza el retorno desde Ginebra, en plena Guerra Mundial, gestionada por Luis Monreal, que ha dejado constancia en un breve Libro de Memorias. La protección republicana de obras de arte dejó mucho que desear, como sabe cualquiera con dos dedos de frente, pero la mitificación de la misma irrita.

CIERTOS ERZAINAS TIENEN BULA

Varios policías vascos que volvían del Alderdi Eguna de Vitoria con pegatinas y gritos separatistas, decidieron propinar una paliza a dos paseantes que despertaron sus simpatías, por las razones que fuese. La información dice que les tomaron por guardias civiles de paisano, pero resulta difícil creer que se atrevan a pegar a quien puede llevar una pistola.

La noticia se completa con que, cuando se acabe el procedimiento penal al que están sometidos por denuncia de los agredidos, no se les expulsará de la Ertzanza.

En cambio, otro fue recientemente expulsado por haber gritado ¡Viva España! en Miranda.

LA MANIFESTACIÓN DEL 19 DE OCTUBRE

¡Basta Ya! Ha convocado una gran manifestación nacional y antinacionalista el próximo día 19 de octubre en San Sebastián, a la que Juaristi ha animado a exhibir banderas nacionales, omitiendo la euzkadiana del PNV. Se trata de un gesto de valor admirable, que puede marcar un punto de inflexión en la situación en aquella Comunidad. Poco cabe decir, salvo confiar en que sea grande la multitud de vascos que se anime a salir a la calle, por fin.

800.000 SUICIDIOS ANUALES

La OMS publica un informe diciendo que en el mundo hay 1.600.000 muertes violentas al año (270 por cada millón de habitantes, aproximadamente) distribuidas entre los extremos de 650 de Colombia y las 40 de Grecia. La sorpresa es que, simplificando, sólo el 19% de ellas corresponden a conflictos armados, que tanto espacio ocupan en los informativos. El 31% lo causan diversos homicidios, y causan la inquietud evidente. Pero la mitad restante corresponde a suicidio. Una plaga terrible de la que nadie quiere hablar y denota la triste condición de nuestra desnortada sociedad humana. Es evidente que ese triste comportamiento se distribuye también desigualmente entre los diversos países, pero que debiera ser un aldabonazo para todos nosotros.

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EL CLUB DE OPINIÓN ENCUENTROS, a través de sus actividades relacionadas con la cultura y el pensamiento, aspira a contribuir a la formación de una corriente regeneradora de España acorde con los tiempos actuales. Siendo un Club con vocación de "encuentro" de los españoles, admite en las páginas de sus publicaciones, en sus tertulias y conferencias, los juicios de cuantos se encuentran en esa línea, sin que ello suponga asumir las distintas opiniones.

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