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Nº 107 - 13 de noviembre de 2002 |
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CONTENIDO 1. El anaquel: Leni en Sevilla,
por Aquilino Duque 2. Majadería, por Ramiro Solana 3. Desfachatez triunfante, por Matías Cordón 4. Elección directa de jueces, por Carlos Herrera 5. Breves, por Erasmo Por Aquilino Duque LENI
EN SEVILLA Me llaman para que opine, supongo que desfavorablemente, sobre la presencia en Sevilla de Leni Riefenstahl. No se me alcanza qué hay de escandaloso en un homenaje en el que lo que se celebra no es su militancia política, sino su carrera artística. Esa carrera artística, justo es decirlo, culminó en tiempos del III Reich, a cuyo servicio puso su talento. Son innumerables los artistas e intelectuales que se han puesto al servicio de tal o cual régimen político, peores algunos que el III Reich, y eso no ha sido óbice para que se hayan concedido los mayores honores a escritores y artistas de talento que toda su vida cobraron, verbigracia, del KGB. Ninguno de éstos, al recibir el Nobel, el Cervantes o el Príncipe de Asturias, se vio obligado a «descargar su conciencia», antes bien, todos proclamaron con orgullo, cosa que les honra, su pasado de agentes o simpatizantes soviéticos. Leni Riefenstahl, en circunstancias algo menos favorables, también aguantó el tipo y tuvo la dignidad de no dejarse «desnazificar» y renegar de su pasado, del que por otra parte tampoco creo que haya ido haciendo alarde. Leni Riefenstahl hizo cine de propaganda y yo la película suya que prefiero es la de la Olimpiada de Berlín de 1936, ese año en que Hitler, el malo de la película, hizo por lo menos dos cosas buenas: organizar esos Juegos Olímpicos y ayudarnos a la media España que no quería verse roja ni rota. MAJADERÍA
arriba Por
Ramiro
Solana Con
asombro, el pasado día 8 de noviembre leí esta información de prensa: BANDERAS
REPUBLICANAS EN UN ACTO MUNICIPAL «La
plaza de la Cebada fue escenario ayer de un acto inédito, organizado por
el Ayuntamiento de Madrid y apoyado por el ministro de Fomento, en el que
ondearon banderas republicanas, hubo gritos contra los Borbones y concluyó
con la banda municipal de la Policía tocando el Himno de Riego –algo
que posiblemente no se hacía desde la II República, indicó el
secretario de Izquierda Republicana, Isabelo Herreros-. La iniciativa,
dentro del plan Memoria de Madrid, descubría una placa que recuerda que
allí, en la plaza de la Cebada, fue ahorcado el general Riego,
protagonista del levantamiento militar que devolvió a España la
Constitución de 1812. El alcalde y el ministro Álvarez Cascos
–asturiano como el militar liberal- excusaron a última hora su
asistencia. El concejal de Cultura, Fernando Martínez-Vidal, capeó el
temporal: “Este acto, con personas de tendencias políticas distintas y
banderas no constitucionales, es un ejemplo de normalidad democrática”». Al
hilo de lo dicho por el concejal Sr. Martínez-Vidal, otro «ejemplo de
normalidad democrática» seria un acto similar –también patrocinado
por El Gobierno de la Nación- en el que se exhibiera el denominado «Escudo
pre-constitucional», el del águila de Patmos, y al tiempo que la Banda
Municipal tocase el «Cara al Sol» coreado por los asistentes. Por
cierto, escudo que curiosa y precisamente, figura en portadas y hojas del
texto constitucional vigente firmado por el Rey y depositado en el
Congreso de los Diputados. Si
esta réplica popular fuese autorizada y patrocinada oficialmente, empezaría
a creer en el tan aireado objeto de la citada Constitución, es decir, en
la definitiva «reconciliación nacional», pero me temo que tal «reconciliación»
se dirija y refiera a uno solo de los antaño bandos en pugna: el
oficialmente denominado como republicano, léase bando rojo. El
lugar a desarrollar el esbozado acto-réplica podría ser donde hoy se
ubica el Templo de Debod, en su día Cuartel de la Montaña, donde fueron
asesinados –que no ejecutados- tantos que se levantaron para regenerar
España; mérito al menos igual que el del general Riego al levantarse
contra el despotismo de Fernando VII. No
tengo más remedio que destacar la estupidez y majadería de autorizar,
patrocinar y llevar a efecto un acto público como el comentado; un acto
que entra de lleno en lo esperpéntico. Porque, ¿qué se pretendía con
ello? ¿Demostrar la «normalidad democrática» de que goza España? Esa
normalidad se demostraría más contundentemente si funcionase con
normalidad y eficacia la justicia, si el terrorismo hubiese sido ya
erradicado, si se viviese en un clima de seguridad ciudadana total, si el
nacionalismo secesionista hubiera sido prohibido legalmente y curado
mediante altas y continuadas campañas de educación histórica impartidas
en las regiones donde se padece, si hubiera igualdad de expresión entre
todos los sectores políticos españoles no sólo los de la izquierda
revanchista, si no hubiese campañas de denigración de personas, equipos,
Instituciones y sistemas, etcétera. ¿No hay mejores modos y formas de fomentar esa normalidad? Muchas majaderías públicas e incluso oficiales estamos padeciendo últimamente, pero pocas pueden superar en majadero a la del acto aquí comentado.
DESFACHATEZ
TRIUNFANTE
arriba Por
Matías Cordón Pascual
Maragall ha escrito una carta abierta a Rodríguez Zapatero en el diario El
País (4 de noviembre) que constituye un motivo importante de reflexión,
puesto que remitente y destinatario son los dos hombres más fuertes hoy
en el principal partido nacional en la oposición. El primero porque las
encuestas le dan como ganador en las próximas elecciones Autonómicas en
Cataluña. El segundo, porque tiene la responsabilidad de articular la
idea de España con la que presentarse como opción alternativa para las
próximas elecciones generales. De uno y otro puede depender fuertemente
la calidad de nuestro futuro. La
carta es un aleccionamiento completo a Zapatero en el tema de la concepción
de España y el papel recomendado para la política nacional del PSOE. Ese
papel que se le sugiere es el de superar las
limitaciones de los tres nacionalismos con los que pactamos la Constitución
en 1978 y que a día de hoy nos gobiernan: el español, el catalán y el
vasco. Y le previene contra la política del consenso con el PP por el
precio que tendría que pagar: el de relanzar un nacionalismo español
fatuo y agresivo. Junto
a ello, le recuerda que puede estar orgulloso de los antecedentes de su
partido porque Felipe González y su
equipo de Gobierno, con Alfonso Guerra primero y Narcís Serra después,
abrieron España a Europa, civilizaron el Ejército, optaron abiertamente
por el bloque occidental democrático y priorizaron la educación y la
salud de los ciudadanos. Liberalizaron la televisión y las grandes
empresas del INI. Presidieron la creación de millones de puestos de
trabajo y el renacimiento de las ciudades. Y encima llevaron a Barcelona,
a Sevilla, a Madrid y a toda España al cenit del éxito de 1992. Le
ha faltado decir que presidieron cinco mil brillantes amaneceres, y otros
tantos ocasos, durante sus casi catorce años en el poder. Porque su
capacidad para mentir y apropiarse el mérito de las realizaciones españolas
durante década y media raya en la desfachatez. Además de omitir todos
los resultados negros de sus años de gobierno, mienten en el progreso
realizado y se atribuyen méritos que eran inevitables dentro de la
evolución de los acontecimientos, como son el ingreso en la OTAN y en la
CE, en los que su papel fue simplemente el de no estorbar demasiado. Pues
ya estorbaban suficientemente en temas tales como corrupción, deuda pública,
déficit presupuestario, contraterrorismo irresponsable y criminal,
calidad de educación, degradación social y cultural, y tantos otros
temas que no hay por qué recordar ahora. Porque
la peor faceta es el coqueteo con el nacionalismo, disfrazado de política
contraria. Y su denigración del patriotismo como condenable nacionalismo
«fatuo y agresivo». Su propósito disgregador se revela en la alusión a
«tu compatriota segoviano-leonés…», dirigiéndose a Zapatero, dando a
entender que sólo pueden ser calificados como auténticos compatriotas de
éste los castellano-leoneses, denota claramente la mentalidad que le
anima, abiertamente federalista y contraria a la concepción unitaria de
España. Como él dice a Zapatero, El nuevo federalismo o, como le llamamos tú y yo, la España plural,
está a punto. Se
trata de una apuesta clara, que, es de suponer, va a someter a sus
electores en Cataluña, y que pretende que Zapatero haga suya ante las
elecciones generales. No se puede protestar ante ello, si es una oferta
sincera y la exponen claramente. Quede para los socialistas el denunciar
su evidente incongruencia con su propia historia política. Pero aquí
cabe denunciar que se presenta como mercancía de matute, potenciando «las
Españas» mientras se combate o denigra el concepto de España., con una
posición confusa que tiene distintas versiones acogidas dentro del mismo
tejado del PSOE. Parece ineludible exigir a Zapatero, a Maragall, Ibarra,
Chavez, Iglesias, Vázquez y tantos otros que aclaren su postura común
ante el electorado español, y que se distingan y diferencien claramente
de las posiciones nacionalistas, evidentemente separatistas. Las reglas
del juego honesto en política exigen claridad de exposición de postura,
por lo que Zapatero está emplazado a esa clarificación, tras de esta
carta. Carta
en la que, curiosamente, se omite a los nacionalistas gallegos. Se incide
en el gran absurdo de otorgar categoría irrepetible e incomparable a los
ocho meses de autonomía euzkadiana en 1936-37 y a los seis años de
autonomía catalana (no nos engañemos, a partir de mayo del 37 desapareció)
Maragall apoya enteramente a Pujol en colocar la antinomia entre Cataluña
y España, y busca ayuda en donde cree que puede encontrarla, en los
vascos. Los demás sentimientos nacionalistas le resultan desdeñables. Y
no digamos la opinión de los otros componentes del antiguo Reino de Aragón,
pues demuestra claramente quién ostentaría la hegemonía en esa recreación
histórica que añora. Parece
evidente que la tranquilidad con la que Maragall expone esas ideas es un
indicio de la seguridad que tiene en que acabarán por imponerlas. Y que
ello define el conflicto español de los años venideros. Un conflicto en
el que los que confían en imponer su factor diferencial de la lengua. La
usarán como elemento disgregador de la unidad nacional, en vez de
elemento enriquecedor cultural. Esa imposición será resistida con más o
menos fuerza por la sociedad, y del resultado de ese conflicto se definirá
el futuro político de España. Que no dependerá tanto de las leyes
vigentes, ni de la fuerza de los políticos para imponerlas, como de la
fuerza que proporcione el idioma a cada uno de los españoles usuarios de
los mismos. Incluso la educación de la juventud, con el enorme potencial
que ello implica, perderá peso específico ante la fuerza de una sociedad
económicamente fuerte y dinámica, que impondrá su ley superior de la
realidad. La auténtica lucha
política es y será la cultural y económica. Cualquier gobernante que
quiera velar por preservar la identidad nacional española deberá actuar
en el reforzamiento de esa identidad en ambos campos, sin desdeñar ningún
campo de batalla. Y procurar que cada palo aguante la vela que quiera
llevar desplegada. No tiene sentido que culturas disgregadoras sean
subvencionadas por las víctimas de la disgregación que pretenden. ELECCIÓN
DIRECTA DE
JUECES
arriba Por
Carlos Herrera Tomado
de ABC, 15 noviembre 2002 ¿Qué
ocurriría si el ordenamiento jurídico de España contemplase la
posibilidad de elegir a los jueces por votación popular como ocurre, por
ejemplo, en la justicia norteamericana y en alguna otra? ¿Cambiarían los
jueces sus criterios escandalosamente favorables a los reos condenados por
delito de terrorismo? ¿Ocuparía una juez como la Adventista Ruth Alonso
la sensible plaza que ocupa? Ha
pasado el suficiente tiempo desde que la irritada magistrada excarcelara a
un asesino de ETA -uno más en su generosa carrera de Juez de Vigilancia
Penitenciaria- como para que uno sólo de sus compañeros de taller se
desmarque de esa postura tan comprensiva; sin embargo, no lo ha hecho
nadie. Ni uno solo. Todos deben estar de acuerdo en que las condenas
motivadas por seis asesinatos se resuelvan en apenas ocho años. Hay que
reinsertar, dicen, y eso es extraordinariamente progresista. Se excitan,
eso sí, ante las críticas que recibe la juez en cuestión -que anuncia
querellas histéricas- y se alinean en formación al lado de la evacuadora
de cárceles. Son los mismos que aplauden a Perfecto Andrés Ibáñez, el
nuevo experto en traducciones del Euskera al Castellano, o que vitorean a
los Cezones liberadores de narcotraficantes confesos. Los mismos que hoy
no lamentan que la Justicia demostrase nula agilidad para vigilar
cautelarmente a Josu Ternera, asesino de niños y grandes, huido y
escondido entre las mismas faldas nacionalistas que llegaron a elevarle a
la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento Vasco. Urruticoechea ha
puesto pies en polvorosa y ningún togado ha manifestado su lamento por
tamaño soslayo de los tribunales. Corporativistas como pocos, los jueces
callan, no se rebelan, no muestran su solidaridad con los ciudadanos
perplejos. No
habrán de caer muchas lunas antes de que Henry Parot, otro angelito como
el parlamentario batasuno, obtenga algún beneficio penitenciario obsequio
de las leyes españolas y de la altruista y benéfica lectura que de ellas
hacen Sus Señorías. Responsable de decenas de muertes y a quien se
detuvo horas antes de que asolara Sevilla con una bomba que pretendía
activar en pleno centro de la ciudad, Parot está condenado a más de mil
años de cárcel de los que ya ha cumplido aproximadamente diez. ¿Cuántos
le quedan entre rejas? Vaya usted a saber, pero, en cualquier caso,
muchísimos menos que los que le restan
de pesar a las familias de los que mató. Lean detenidamente el último y
demoledor libro de José Díaz Herrera e Isabel Durán -ETA. El Saqueo
de Euskadi- y asistirán a desoladoras descripciones de las muchas víctimas
que tienen que convivir con los asesinos de sus familiares y soportar la
mofa y el escarnio de quienes ya están libres y campantes por sus pueblos
y homenajeados como auténticos héroes. Debe admitirse que la elección directa de Jueces por la ciudadanía
comporta el peligro de favorecer a aquellos que muestren posturas más
conservadoras y más garantistas para con los votantes, no para con los
delincuentes, a muchos de los cuales se les dificultaría el legítimo
derecho a la reinserción. Algo así ocurre en los EE.UU. Pero también se
debe reconocer que ese autismo ciudadano de muchos togados no sería tan
frecuente como resulta. Correríamos el peligro de que, en determinadas
demarcaciones vascas, los electores favorecieran a aquellos candidatos que
bogaran por la excarcelación inmediata de los asesinos, pero no perderíamos
mucho en ello ya que los que actualmente desempeñan ese cometido
manifiestan una tendencia no muy diferente. A un Juez se te podrían pedir
cuentas y se le podría enviar a casa si no cumple con el cometido
ciudadano de impartir justicia-defendiendo-los derechos de las víctimas. Les invito a imaginar cuántos votos obtendría el Juez Garzón y cuántos la Juez Alonso. Votos de personas decentes, claro, que son la mayoría. Los nacionalistas vascos, en todas sus acepciones, ya sabemos a quien prefieren. BREVES
arriba Por Erasmo LA
CONFUSIÓN ACERCA DE DOÑA ANA Gran jaleo acerca de la inclusión de Ana Botella en
la candidatura de Gallardón a la Alcaldía de Madrid. El tema hace
felices a comentaristas y articulistas, que tiene argumento para varios días
de colaboración. La incidencia que ello pueda tener en la promoción política
de Gallardón dentro de su propio partido es cuestión de hipótesis y
sugerencias. Todo
es comidilla, no sustancia, política. La posible candidata, de quien se
conoce sus ideas, pero no sus propósitos, calla. Al fin y al cabo, el
tema interesa a los comentaristas, no al pueblo objeto de la política. DON
CESAR ATINA, UNA VEZ MÁS. Cesar Alonso de los Ríos comenta en el diario ABC
acerca de la decisión de permitir la convivencia de homosexuales en las
Casas Cuartel. Y reprocha la amistad del PP y el PSOE en aplaudir la
noticia. Dice que con ello interpretan su papel en «el teatro moral» que
se impone. Pero que internamente, los dos partidos están espantados por
lo que han hecho, y por las consecuencias previsibles que va a tener. Es
decir, lo importante es cumplir el reglamento que nos hemos impuesto.
Aunque ello vaya contra nuestras convicciones básicas. Y no plantearse
nunca una revisión de ese reglamento (la Constitución) que se ha
convertido en el único dogma permitido en nuestra sociedad española
actual. UN
«ASOMBROSO» DESCUBRIMIENTO TÉCNICO El diario El País menciona, en su número del
6 de noviembre, que un choque múltiple en la Autopista París-Burdeos fue
agravado con «el incendio del nitrógeno líquido» transportado por uno
de los camiones implicados. Habida cuenta que el nitrógeno no arde, sino que se
emplea como eliminador del oxigeno para evitar combustiones, la noticia
resulta asombrosa. Y reveladora de una falta de calidad. BUSH,
COMO REAGAN, SE EMPEÑA EN LLEVAR LA CONTRARIA Aunque
el comentario se apaga rápidamente, la victoria republicana en las
elecciones resulta irritante para los denigradores permanentes del
presidente americano. El triunfo que revalida su poder en aquel país se
produce en contra de todos los vaticinios y deseos de la mayoría de los
comentaristas españoles, que no se apean de su tarea descalificadora de
ese presidente. Como ya ocurrió con Reagan, se empeña el, y se empeña
su gente que le vota y mantiene en el poder, en llevar la contraria a
estos comentaristas. Resulta
intolerable. JOSU
TERNERA ESCOGE EL FRÍO
El
presidente de la Comisión de derechos humanos del Parlamento vasco ha
considerado conveniente no declarar ante el Supremo por su posible
implicación en unos asesinatos salvajes. Sus razones tendrá. Ha
desaparecido y está ya en situación de busca y captura. Se ha conseguido
con todo ello un buen número de logros. Se le quita ya un sueldo a
Batasuna, se coloca a un hombre maduro en una situación nada envidiable,
que le va a suponer empezara penar. Posiblemente alcance algún poder en
la Eta, con lo que se conocerá mejor a ésta. Y sobre todo se deshace una
situación vergonzosa, propiciada en su día por el PNV, poniendo una vez
más en evidencia a este partido. Alguna vez se derrumbará, abrumado por
el peso de su vergüenza. SUBE
EL PARO… Y EL EMPLEO Sube
significativamente el paro en octubre. Y también la creación de empleo
neto. En los últimos ocho años ha aumentado el número de cotizantes de
la SS de 12 a más de 16 millones. Basado en inmigrantes, reducción del
paro y aumento del porcentaje de población activa, sobre todo en las
mujeres. Con ello ha demostrado el PP cómo se puede hacer una política
efectiva de creación de empleo. ¿Por qué se acobarda ahora y afloja su
seriedad? SILENCIO
TERRORISTA La
Eta lleva unas semanas sin actuar. Sólo aparece en los periódicos con
motivo del goteo continuo de sus activistas capturados, y la noticia de
que continúa su campaña de extorsión a todo el que tiene dinero en las
Vascongadas. Puede que le baste el recuerdo de su ejecutoria asesina para
conseguirlo. Pero cada vez le va a hacer falta más. Y cada vez va a tener
menos facilidades legales para manejarlo. Y sus presos empezarán a notar
carencias en su vida de reclusos privilegiados. Está urgida a actuar,
recordando a sus víctimas que sigue ahí. Pero cuanto más espacie sus
salvajadas, más escandalizará éstas. El tiempo corre... y Arzallus
ocupa cada vez menos espacio en los periódicos. Las situaciones nunca son
estáticas. LOS
ANTIGLOBALIZADORES, DE NUEVO
Se
reúnen en Florencia decenas de miles de manifestantes contra la
globalización. Al parecer sin las consecuencias desastrosas de ocasiones
anteriores. Y, sin que sus pretensiones antiglobalización destaquen en la
prensa, hacen tema principal en sus manifestaciones la oposición a la
guerra con Irak. Es decir, muestran que su verdadera motivación es el
antiamericanismo. Y hacen preguntarse, una vez más, ¿quién los mueve y
les subvenciona? |
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EL
CLUB DE OPINIÓN ENCUENTROS, a través de sus actividades
relacionadas con la cultura y el pensamiento, aspira a contribuir a la
formación de una corriente regeneradora de España acorde con los tiempos
actuales. Siendo un Club con vocación de "encuentro" de los
españoles, admite en las páginas de sus publicaciones, en sus tertulias
y conferencias, los juicios de cuantos se encuentran en esa línea, sin
que ello suponga asumir las distintas opiniones. Información: elcorreo@opinion-encuentros.org |
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