Inicio
Superior

Siguiente Anterior

  Nº 118 - 2 de abril de 2003

   CONTENIDO       

1. El anaquel: Cribas y raseros. Cruzadas. Traiciones, por Aquilino Duque

2. Mayor Oreja, el hombre que sabe demasiado, por José Viana Martín

3. Reflexiones: Transición, por Antonio Castro Villacañas

4. Breves, por Erasmo

EL ANAQUEL

 Por Aquilino Duque

CRIBAS Y RASEROS

Uno de los efectos más nocivos del igualitarismo es la crisis del sistema educativo, crisis que además contribuye a complicar el fenómeno de la inmigración. La inmigración, con su secuela la «multiculturalidad», ha reventado la «escuela única», ese feliz hallazgo del igualitarismo pedagógico. El actual Ministro francés de Educación no tiene más remedio que agarrar el toro por los cuernos, pero, como soixante-huitard notorio, no puede por menos de seguir defendiendo el principio de la «escuela única», dentro de la cual defiende en cambio un cierto pluralismo de, vamos a decir, «orientaciones pedagógicas». El bueno de Jack Lang proclama en efecto que todo el mundo sirve para algo y da a entender que no todos sirven para lo mismo, cosa que ya sabían y practicaban las Grandes Écoles y los centros de enseñanza privada, con gran indignación de los correligionarios del actual Ministro, y no sólo en Francia.

La «escuela única» no es un invento del 68 después de todo, pues no otra cosa eran los Institutos de Enseñanza Media en la época en que yo estudié. Claro que entonces había raseros, incluso en la enseñanza pública, donde el que no servía para el estudio y el que sólo iba a incordiar estaban de más. Luego al final estaba el examen de Estado, que era una buena criba que igualaba a los alumnos de la enseñanza pública y a los de los colegios de pago. Con esto dio al traste el igualitarismo de tó er mundo è güeno y las cribas fueron a parar a los museos de artes y costumbres populares.

CRUZADAS

Espero que el Imperio de Occidente haya entendido a tiempo que su «cruzada» contra el terrorismo podría ser catastrófica si fuera una cruzada contra el Islam. El Islam es una fe por la que a muchos no les importa morir y eso es ya una ventaja frente a un Occidente cuya presunta superioridad estriba en no creer en nada y en relativizarlo todo. El peor de los terrorismos que padecemos no es localizable en ningún país islámico; lo tenemos en casa, donde. hasta hace dos días el terrorista era el bueno de la película y sus fechorías, por sanguinarias que fuesen, hallaban en seguida justificación o explicación. No hay progresista que se respete que no tenga un terrorista entronizado en su iconostasio o estarcido en su camiseta. Hay nuevos Estados cuyo acto fundacional es un holocausto terrorista, y eso da alas a los que quieren que su tribu sea algún día un Estado a su vez. Otro terrorismo es el de la cultura, con el que una chusma sin talento coacciona a unos políticos incultos. Desde que, en la granja de Orwell, se descubrió que cuatro patas valían más que dos, no hay bestialidad ni marranada que no se quiera hacer pasar por obra de arte. La blasfemia figura entre los derechos que, bajo la rúbrica de «libertad de expresión», con más celo ampara el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.

El Tribunal Constitucional alemán está muy orgulloso de haber hecho retirar los crucifijos de las escuelas. No creo que se atreva a retirar la media luna de las madrasas. 

TRAICIONES

De todas las calamidades del siglo XX tal vez la única que tuvo buen fin fue la  Guerra Civil española. No hay mal que por bien no venga, y el mal que aquella guerra fue, le deparó a España el bien de evitarle el dudoso honor de ser la precursora del destino que cupo en suerte a la Europa oriental en 1945. La apertura de los archivos soviéticos no deja hoy lugar a dudas sobre algo que muchos españoles sabían de primera mano, pero que no era «políticamente correcto» reconocer. Nada nuevo dicen los documentos publicados en España en un libro del profesor Elorza y en Estados Unidos en otro coordinado por Ronald Radosch y otros. Este último tiene por cierto un título poco afortunado, que es Spain betrayed, «España traicionada», y es que cuando nos conviene nos olvidamos de que la traicionada por Stalin no fue España, sino la República. La guerra aquella fue consecuencia de un régimen que puso una abstracción política, la República, por encima de una realidad histórica, la nación o la patria, hasta el punto de que gritar «¡Viva España!» llegaría a ser un grito subversivo. España tuvo la suerte de contar con el apoyo activo de las potencias del Eje y la benevolencia cómplice de las democracias anglosajonas, que sabían muy bien lo que ocultaba cierto «antifascismo». Ésas sí que no traicionaron a España, ni siquiera en 1945.

MAYOR OREJA, EL HOMBRE QUE SABE DEMASIADO                        arriba  

 Por José Viana Martín

En este comentario, no se trata de elucubrar sobre las posibilidades que tiene o deje de tener Jaime Mayor Oreja, como sucesor de Aznar. Ya sabemos que todavía «no toca».

Sencillamente, como hemos hecho en artículos anteriores con otros políticos, intentamos acercarnos al perfil psicológico del personaje, que nos permita conocer algo más al hombre que sale mejor valorado en todas las encuestas.

Jaime Mayor Oreja es ingeniero agrónomo, nació en San Sebastián y es sobrino de Marcelino Oreja, ministro con Adolfo Suárez y quien le llevó a la política con UCD, desde donde pasó a Coalición Popular y más tarde al PP.

Llegó al Parlamento Vasco con UCD, luego al Congreso como Diputado por Guipúzcoa y con posterioridad es nombrado Delegado del Gobierno en Euzkadi. Ha sido Vicesecretario General del PP, con Rodrigo Rato, y más tarde un eficaz Ministro del Interior, cargo en el que cesa para ocuparse del PP en Euzkadi y, especialmente, dirigir la gran operación de las pasadas elecciones. Con tal historial, es sin duda el político que mejor conoce lo que sucede en las provincias vascongadas y el que tiene mejores contactos y más fiables fuentes de información.

Se reservó más que aceptó el reto de los últimos comicios vascos –desplazando a quien estaba prefigurada para ello- en una especie de lucha «contra los molinos» y a pesar de los resultados, sigue en su puesto para afrontar una batalla aún más dura que la anterior.

Su conocimiento del problema vasco le ha valido más de un enfrentamiento con sus compañeros de Gabinete e incluso con el Presidente, pero desgraciadamente Jaime Mayor Oreja suele tener razón aunque no siempre, como se demostró en aquellas elecciones. Como ejemplo más conocido de lo primero recordemos su postura ante la tregua trampa de ETA, que le supuso más de un disgusto con sus compañeros.

Decir que Jaime Mayor Oreja, tiene fama de hombre serio, seguro, valiente y que inspira confianza, no es decir nada nuevo, la incógnita estará en saber si el político tapa u oculta al hombre. Este va a ser nuestro intento.

Una de las cualidades que mejor le definen, es su capacidad de adaptarse a las circunstancias y hacerlo con una entrega activa. Su concepto de la justicia es muy elevado y de ahí su discurso permanente de que en su Comunidad se cumpla la Constitución, el Estatuto y todas las leyes vigentes.

Es amante de la cordialidad, la armonía y el equilibrio, por lo que es un buen intermediario y un buen negociador, pero un negociador que no cederá en cuestiones fundamentales por apuntarse un triunfo aparente.

Su trato es agradable, discreto y refinado, lo que no entorpece su firmeza en los asuntos de su responsabilidad. Le gusta respetar las tradiciones, la vida hogareña y cierto grado de elegancia y confort en su entorno.

Tiene tendencia al optimismo, lo que no impide ciertos momentos de desánimo, especialmente ante las muertes que produce el terrorismo etarra o ciertas incomprensiones de su entorno.

Su prudencia le lleva a no emprender nada sin haberlo meditado profundamente. Tiende a ser imparcial y es muy cauto en sus opiniones, aunque no le falta la energía y la claridad cuando tiene que replicar a ciertos ataques o defender sus posiciones.

Su conocimiento de Euzkadi y de su compleja problemática, así como la firmeza con que expone sus ideas, se aprecian claramente en sus declaraciones a los medios de comunicación, a los que atiende con exquisita corrección, porque le gustan las cámaras y los micrófonos y sabe que domina estos medios.

La biografía de Jaime Mayor Oreja, pudo terminar en 1982, cuando ETA lanzó una granada contra su ventana en la Delegación del Gobierno, que una farola milagrosamente desvió.

Tendremos que seguir hablando de este vasco, que sabe muchas cosas, tiene ideas fijas y sigue siendo un peso pesado en el PP. Después de las próximas elecciones municipales y autonómicas, veremos el futuro de Jaime Mayor Oreja; el sector democristiano del PP tiene puestas sus ilusiones en él.

REFLEXIONES: TRANSICIÓN                                                                       arriba

 Por Antonio Castro Vllacañas

TRANSICIÓN

Hace varios años que los socialistas ganaron por mayoría de votos el derecho a gobernar solos España, por primera vez sin necesidad de recibir ayuda alguna de otras fuerzas políticas. El acontecimiento ha sido debidamente recordado por la actual dirección del PSOE y sus militantes a través de una inteligente campaña de agitación y propaganda política, a la que con gusto se han unido e incluso subordinado quienes desean o necesitan hacer méritos con vistas a una posible repetición de tal triunfo. El historiador Javier Tussel figura desde hace tiempo entre ellos. Con este motivo ha mantenido una pequeña polémica en las páginas de El País con Leopoldo Calvo-Sotelo, el sucesor de Adolfo Suárez en la Presidencia del Gobierno como destacado miembro fundador de la Unión de Centro Democrático, UCD, y que junto con él y Landelino Lavilla fue el gran derrotado por los seguidores de Felipe González.

De esa polémica, iniciada por Leopoldo al sentirse criticado por Javier en el juicio que éste hace del período de gobierno de Felipe, pueden extraerse las siguientes conclusiones:

1.       En los seis años que van desde el primer gobierno de Adolfo al primero de Felipe, es decir, desde 1976 a 1982, España pasó por un doble periodo de transición[1] que bien podemos calificar como radical el primero y moderado el segundo, separados uno y otro por el fallido golpe de Tejero. Adolfo, mucho más franquista histórico que Leopoldo, fue quien se encargó, a las órdenes directas del rey, de la rápida destrucción y el urgente entierro del sistema en el que los tres se habían formado y prosperado y al que todos ellos habían reiteradamente jurado defender y perfeccionar. Calvo-Sotelo, organizador de la UCD a las órdenes directas de Suárez, le sucedió en 1981 para completar y rematar de manera más moderada y eficaz la faena iniciada en 1976, antes de que se cumpliera el primer aniversario de la muerte de Franco.

2.       La transición termina cuando los socialistas triunfan en las elecciones de 1982. Felipe González inicia con tal triunfo una nueva etapa en la historia de la monarquía parlamentaria: la de su consolidación como sistema político. No puede dudarse de que ello se consigue merced a sucesivos gobiernos suyos. Cuando José María Aznar y el Partido Popular les sustituya, pasado el tiempo, se encontrarán con un sistema totalmente consolidado salvo en lo referente al tema de las autonomías.

3.       Resulta demasiado optimista creer que la UCD y sus dirigentes perdieron las elecciones de 1982 tras haber hecho bien sus deberes... Los resultados de esa consulta electoral y de las sucesivas demuestran todo lo contrario. Millones de electores dejaron de votar a Adolfo Suárez, a Leopoldo Calvo-Sotelo y a Landelino Lavilla, como a cuantos figuraron en sus listas, por creer que habían hecho mal, muy mal, pésimamente mal, la tarea que les correspondía haber hecho. Parece mentira que quienes presumen de demócratas desprecien el significado democrático de que los españoles echaran de la escena política a Adolfo Suárez y a sus seguidores, a la UCD y a sus sucedáneos, hasta el punto de negarles práctica representación política parlamentaria. ¿A qué se debió tal rechazo? ¿Algún historiador se ha preguntado si los españoles quisieron castigar de ese modo el fraude cometido por quienes, habiendo llegado al poder como herederos y continuadores de Franco y el franquismo, poco a poco primero, luego de golpe, abjuraron de cuanto les había hecho «hombres de pro» y se enmascararon como demócratas con la misma desfachatez que mientras vivió Franco presumieron de franquistas? ¿Cómo si no explican que los millones de votos disfrutados por UCD en las anteriores elecciones, cuando todavía no había descubierto su verdadera cara, se repartieran entre las listas de Alianza Popular –que todavía mostraba cierta lealtad al pasado-, y el PSOE –que se presentaba como un partido sólidamente asentado, capaz de afrontar cualquier eventualidad-, y la simple abstención?


[1] Algunos, con gracejo y humor, escriben esta palabra –referida a aquel proceso de cambio político- de esta forma: «tra(ns)ición».

BREVES                                                                                                              arriba  

Por Erasmo 

 LA IZQUIERDA SE DESGAÑITA

La izquierda española grita en la calle, en el Congreso, en las televisiones y en todas las ocasiones que se le presentan. Y da pocos argumentos, o ninguno, pues no se puede decir que el no a la guerra sea un argumento. Y mienten, denunciando horrores que ni se han producido ni tienen visa de producirse. E insultan personalmente, diciéndole a Aznar que quiere matar a mujeres y niños... ¿Qué país es este? ¿Por qué no se puede tener un debate razonable, apaleando a realidades, no a tópicos? Están consiguiendo, como en sus peores tiempos, enconar un sector de la población contra el resto. Quizás eso esté suavizado porque «el resto» piensa que todo se disolverá pronto, pero ese encono, por ligero que sea, es preocupante.

BATASUNA ILEGALIZADA, AL FIN

El Tribunal Supremo ha aprobado por unanimidad la ilegalización de Batasuna, por apoyadora del terrorismo. Y sienta las bases para ilegalizar con rapidez a cualquier sucedáneo que se les ocurra.

Un hito que se debía haber producido hace décadas.

Tiene razón el PNV en sentirse preocupado. A partir de ahora tendrá que hilar fino su expresión pública. Se está acabando vivir a costa de los demás. Y su planteamiento del famoso referéndum, algo cacareado, pero nunca plasmado en realidad, tendrá que revisarse. Porque sería terrible perder el poder por cometer una ilegalidad formal.

LA CONSEJERA DE CULTURA IMPARTE INCULTURA

La consejera de Cultura de la Junta de Andalucía (así se hace llamar, al menos) niega ayuda de la Junta para restaurar la Iglesia del Salvador, en Sevilla, «porque ofendería la sensibilidad de los budistas y musulmanes». Huelga comentarlo, pero ¿tomarán nota de ello los sevillanos en las próximas elecciones? Si no sufren un varapalo los socialistas, se deberá a una de las siguientes razones: a) Andalucía no es cristiana; b) Andalucía no aprecia su patrimonio artístico religioso; c) La mayoría de votantes andaluces son budistas o musulmanes; o c) En la democracia, la gente no vota de acuerdo con sus convicciones sino de acuerdo con  su partidismo.

LA JUNTA DE ANDALUCÍA OPINA

El Consejero de Gobernación de la Junta de Andalucía se dirigió a los «escudos humanos» andaluces en Bagdad, antes de que empezase la guerra, recomendándoles volver. Y ofreciéndoles pagar el viaje. La razón aludida era que «el gobierno español y sus aliados se preocupaban muy poco del destino de mujeres y niños iraquíes, pero la Junta sí se preocupaba de la vida de andaluces, y españoles».

Pude pasar a la antología del cinismo político.

LOS PACIFISTAS EJERCEN

Las abundantes y frecuentes manifestaciones en pro de la paz en Iraq se recrudecen progresivamente. Los acosos a los políticos del PP que caen al alcance de los manifestantes son cada vez más agresivos. No sólo en España: El primer ministro danés fue masivamente impregnado de pintura roja.

Nada hay más peligroso que un pacifista indignado cuando encuentra al objeto de su indignación. Felizmente, el Vaticano ha recordado que la Iglesia pretende ser pacífica, no pacifista.

CATALUÑA, POR LA VÍA VASCA

Tanto Mas como Maragall compiten en estridencias nacionalistas de cara a las próximas elecciones. Aparentemente confían, con ello, en ganar más votos. Independientemente de la sensatez de sus propuestas, parece claro que tienen confianza en la aceptación por parte de los electores. Resulta grave ese análisis, porque indica que Cataluña está siguiendo la pauta del País Vasco en una separación de España. Y resulta particularmente grave, en los dos casos, porque la única reacción que se atisba es legalista. Parece haberse abandonado la idea de reconquistar culturalmente ambas regiones españolas, dando por vencedores a los nacionalistas.

¿QUÉ ES EL FORO SOCIAL MUNDIAL?

Es organización difusa, de sustancia difícilmente aprensible, recomienda acciones de protesta contra la guerra. Como recomienda la resistencia antiglobalización. Resulta curioso que uno de sus fundadores, y no sé si dirigente, sea el Presidente de Brasil, Lula. El mismo que está procurando hoy crear confianza en su país para atraer inversores… globales, por supuesto.

LA GUERRA SE ACENTÚA

Las operaciones en Irak son algo desconocido para el público, debido a la mala información que éste recibe respecto a lo que allí está ocurriendo. Aparecen columnas iraquíes sorprendentes, que luego desaparecen de las noticias sin que nos digan qué ha sido de ellas; se habla de combates encarnizados sin que luego se molesten en detallar el número de bajas que justifican tal calificativo... Pero parece que no se producen las rendiciones masivas esperadas. Puede ser un indicio de que la guerra se alargará. O de que aún no han sido suficientemente presionadas las fuerzas defensoras. En cualquier caso, estamos hablando de una curiosa guerra en que los sitiados salen a que los sitiadores les suministren agua y alimentos

CARLOS ITURGAIZ, «ASESINO Y TERRORISTA»

El presidente del PP vasco fue recibido en San Carlos con estos epítetos cuando apoyaba un mitin electoral del PP. Estaba englobado en el ataque generalizado a su partido, como consecuencia de la guerra de Irak. Merece ser destacado, sin embargo, por la enorme injusticia que supone tal epíteto en particular a una persona heroica que vive con escolta y ha enterrado a muchos compañeros víctimas de salvajes asesinos. Asesinos que no parecen recibir atención por parte de quienes defienden a Sadam.

Resulta deprimente comprobar la insolidez cultural de una buena parte de la sociedad española.

  arriba


EL CLUB DE OPINIÓN ENCUENTROS, a través de sus actividades relacionadas con la cultura y el pensamiento, aspira a contribuir a la formación de una corriente regeneradora de España acorde con los tiempos actuales. Siendo un Club con vocación de "encuentro" de los españoles, admite en las páginas de sus publicaciones, en sus tertulias y conferencias, los juicios de cuantos se encuentran en esa línea, sin que ello suponga asumir las distintas opiniones.

Información: elcorreo@opinion-encuentros.org