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  Nº 122 - 21 de mayo de 2003

   CONTENIDO       

1. El anaquel: Medio siglo de vida literaria, por Aquilino Duque

2. Una exposición y una entrevista significativas, por Martín Quijano

3. Mi voto es para el mejor con resultados positivos, por José M. González Páramo

4. Breves, por Erasmo

EL ANAQUEL

  Por Aquilino Duque

MEDIO SIGLO DE VIDA LITERARIA

Mi vida literaria tiene ya medio siglo, sobre chispa más o menos. Quiere eso decir, que he atravesado con ella dos regímenes políticos. Se trata ahora de conmemorar los veinticinco años del segundo, y con ese motivo importa mucho proclamar que el cambio de régimen no supuso en absoluto ningún hiato en lo que se refiere al cultivo de la amena de literatura. Los grandes poetas y novelistas de la época anterior siguieron siendo los de la época nueva y si algún talento nuevo ha surgido, ello se ha debido a la cronología, no a las circunstancias políticas o a la política literaria. Cuando yo empecé a publicar, vivía aún Juan Ramón Jiménez que, junto con los poetas del 27, eran mis referencias entre los poetas vivos de habla española. Entre éstos incluyo a americanos, como Neruda, que tanto nos conmocionó con su Canto general. Del 27 vivían, Cernuda, Alberti, Guillén y Salinas en el extranjero, y en España, Aleixandre, Dámaso Alonso y Gerardo Diego. Salinas murió muy pronto y con Cernuda era difícil la comunicación. Aun así, la lectura de Ocnos fue para mí fundamental. Jiménez llegó a mandarme un poema para la revista Aljibe. Con Alberti, cuyas señas me dio Rafael Montesinos, tuve desde el 50 o el 51 una excelente relación epistolar con envío puntual de libros, y conviví bastante con Gerardo, Dámaso y Aleixandre, en particular con este último, centro del sistema solar de la poesía de aquellos años. Sería injusto omitir la amistad y la admiración de José María Pemán. José Luis Cano, cuyo nombre sigue en la estela de Aleixandre, nos dio a conocer a algunos poetas andaluces que faltaban desde la guerra, desde el pintoresco Marqués de Vilanova hasta Antonio Aparicio, fallecido hace pocos meses en Caracas. A Aparicio lo conocí a mediados o fines de los 60  en Sevilla, donde pasó unos años; yo vivía entonces en Roma, que es la ciudad donde más contacto tuve con Alberti. Aparicio había estado con Miguel Hernández a las órdenes del Campesino durante la guerra y tengo que poner su nombre junto a los de Ridruejo, Foxá, Rosales, Panero, Vivanco, Muñoz Rojas. Estos poetas, en particular Ridruejo, Panero y Rosales fueron, más que amigos, maestros directos, de los que aprendí mucho, como también aprendí mucho de María Zambrano que, como Ridruejo decía de sí mismo, era mejor de palabra que por escrito. En aquel primer cuarto de siglo yo pasé más tiempo en el extranjero que en España, por estudios primero y luego por mi profesión, funcionario internacional, es decir, algo así como diplomático de complemento. Sería hoy una vileza decir que también yo estuve en el «exilio» bajo el régimen anterior, como sería una estupidez decir que bajo el régimen actual vivo en el «exilio interior». Creo que mi caso es típico: cuatro libros de poesía bajo el régimen anterior y otros cuatro bajo el actual. También corresponden al “régimen anterior» mis premios literarios más importantes. Entre los poetas de la generación anterior a la mía, siempre proclamé mi preferencia por los cordobeses de Cántico y por el bilbaíno Otero, antes de que se echara a perder. Todos los poetas de que hablo siguen para mí vigentes, y de la admiración que les tuve he dejado algún que otro testimonio escrito. De mis coetáneos en adelante diré como Carducci: Ai posteri l’ardua sentenza.

UNA EXPOSICIÓN Y UNA ENTREVISTA SIGNIFICATIVAS                  arriba

 Por Martín Quijano

Con motivo de la exposición conmemorativa del centenario del ABC, en la Biblioteca Nacional, se publica (El Semanal, 04.05.03) una breve entrevista a la comisaria y principal diseñadora de la misma, Carmen Iglesias, prestigiosa historiadora, que ha ocupado y ocupa cargos importantes en su ámbito profesional, y ha sido preceptora del Príncipe. Huelga reseñar aquí sus méritos académicos, sobradamente conocidos. La actual directora del Instituto de Estudios Políticos vierte diversas opiniones sobre la reciente historia española, en cierto modo plasmados en la exposición a ella encomendada, que merecen comentarios:

Afirma, por ejemplo, que «En Los últimos 25 años, con el éxito de la transición democrática, llegó el gran cambio». Se trata de asociar dos hechos evidentes, de forma que resulta discutible. El gran cambio de la sociedad española se dio en diversas fases, antes y después de la transición, sin que quepa asociar ineludiblemente ésta con los posteriores a ella (huelga comentarios respecto a su efecto en los anteriores). Al menos si se refiere específicamente al progreso económico, pues la transición originó un retroceso importante durante diez años, posteriormente salvado con una intensa recuperación. Es discutible dónde estaríamos ahora si no se hubiese generado aquel retraso, de nueve puntos, entre 1976 y 1986. Porque en los años 60 a 75 España recortaba dos o tres puntos cada año la diferencia en renta con la Europa (de los 12, no de los 15, que significa tres puntos de diferencia). Nuestra Nación culminó aquél período con un 78% de esa renta media europea de los 12. Hoy estamos en el 87% respecto a la Europa de los quince. Es indudable que, en esta dimensión económica, el gran cambio había empezado a producirse bastante antes de la transición.

Pero resulta que esa idea no parece aparece plasmada en la Exposición, donde no parece haber consideración alguna a ciclos en esos cien años. De hecho se afirma, asombrosamente algo así como: «de 1901 al año 1983, el crecimiento medio del Producto agrícola fue del 2,07% anual». ¡Ahí queda eso! Sacrificando su idea anterior del gran cambio en 25 años, establece una continuidad de cien años en la evolución del progreso nacional como si no hubiese habido nada que reseñar y éste hubiese sido continuo y con velocidad constante. Los méritos y deméritos de sucesivos ciclos quedan fundidos en un potpurri alienador de la realidad histórica.

En otro lugar de la entrevista menciona «la terrible guerra civil y la larga posguerra», expresiones que en principio resultan irreprochables, por su concisión aparente. Pero que resultan discutibles si se pretende presentar una visión educativa de nuestro siglo XX. En primer lugar, la guerra civil ocurrió por algo, algo que no se menciona en la exposición. Y transcurrió de cierta forma, con cruentas matanzas, inexplicables destrucciones y un entusiasmo sorprendente. Nada de ello se menciona. Como si la dificultad de exponerlo con ecuanimidad hubiese cohibido a la Comisaria, induciéndole a zanjarlo con una larga cambiada. Una larga cambiada es también el calificativo de «larga posguerra», por la imprecisión que implica. Uno no sabe si se refiere al período de reconstrucción o a toda la vigencia del régimen de Franco.

Esa imprecisión se muestra en la exposición con múltiples facetas. Aparte de unas breves imágenes del desfile de la victoria, las décadas en que el régimen estuvo vigente se resumen en una reiteración del fenómeno del SEAT 600, y en aserciones tales como que ese régimen originó «un cierto retroceso en la incorporación de la mujer a la vida española», una mujer que «sólo en la década de los sesenta se incorporó masivamente a la enseñanza media». Entre las mujeres destacadas en España en el Siglo XX enfatiza las que vivieron en los años treinta, en función del puñado de fotografías seleccionado. Entre un centenar de fotografías de españolas destacadas, están las fotos de Pilar Primo de Rivera y de Mercedes Fórmica. Pero la Sección Femenina parece no haber existido, y su afán constante de elevación de la condición cultural y social de la mujer durante cuarenta años del siglo no parece haber producido fruto alguno reseñable.

Lo del «cierto retroceso» en la incorporación de la mujer a la vida española es particularmente insidioso. En primer lugar porque parece considerarse que esa vida española sea sólo la pública y asalariada. En segundo lugar porque es discutible lo que dicen literalmente. Las cifras de población «activa» española entre las mujeres eran, en los años 1920, 1930, 1940 y 1950, un 9,4%, 9,2%, 8,4% y 11,8%, respectivamente. Hoy es algo superior al 30%. Ese retroceso de 1940 puede ser atribuible al desastre económico que supuso la década de los treinta, tanto por la guerra como por lo que la provocó. Pero puede verse con esos datos que la voluntad y velocidad de incorporación de la mujer en los difíciles años cuarenta era superior a la del período prebélico. Tanto en la actividad fuera del hogar como en la educación. Y cifras coetáneas de la práctica del deporte entre las estudiantes demostraría que no hubo tal intento de retraimiento, sino todo lo contrario. La parte más arcaica de la Iglesia intentó frenar esa incorporación de la mujer al deporte, pero sin éxito, ante la posición de la mayor parte de la propia Iglesia y la voluntad oficial, y de la sociedad, de imponerlo en los sistemas educativos, públicos y privados.

Porque la educación femenina se impuso inmediatamente en un plano de igualdad con la masculina, aunque diferenciada en centros, sin educación mixta hasta la Universidad. La exposición confunde el acceso masivo de los españoles a la Enseñanza Media, producida efectivamente en los sesenta, con el acceso de la mujer en plano de igualdad con el hombre, que se produjo en los cuarenta. Basta ojear orlas universitarias de los años cincuenta para comprobarlo.

Una frase posterior de la entrevista puede dar alguna idea de lo que la Comisaria considera de verdad «el gran cambio» antes mencionado. Dice en ella: «Las conquistas morales han estado ligadas a la liberación sexual. En España la revolución se ha producido durante la democracia». Se trata de algo irrefutable, excepto en la posible discrepancia respecto a si la liberación sexual (indudable, excepto en el discutible significado del término «liberación») ha originado realmente «conquistas morales». Puede argumentarse que ha originado exactamente lo contrario, pérdidas en vez de conquistas. Pero evidentemente, eso depende de lo que cada uno considere sentido del progreso. Uno se pregunta si la historiadora se siente satisfecha, en caso de tener hijos, porque ellos tengan a su disposición tales «conquistas morales». Uno se permite dudar de esa satisfacción, pues otro lugar de la entrevista afirma que «En España se produjo un crac importante en los años 70 con la enseñanza media y la formación profesional, que se vieron muy disminuidos». Es evidente que esa queja se limita a una calidad de la enseñanza. Pero cualquier humanista afirmará que la calidad en la enseñanza afecta radicalmente a la calidad humana del educando. Y es fácil deducir que la misma disminución se produjo en cualquier otra faceta de la educación. Prueba de que ella piensa así es que más adelante afirma que «Existe una confusión entre el éxito y la excelencia. Hay que enseñar a las nuevas generaciones que la excelencia siempre es necesaria, con independencia de que sea reconocida o no». Demuestra su inquietud ante la degradación de la calidad en la enseñanza. Una degradación generada, tanto o más que por la rápida masificación en las décadas sesenta y setenta, por la imposición cultural nihilista de que la calidad y la excelencia son conceptos elitistas, perseguibles en aras de la corrección política del igualitarismo radical.

En otra parte de la entrevista expresa su opinión de historiadora consciente, lamentando que «parece que a los españoles nos falta aún confianza en nosotros mismos». Con lo que expresa el asombro de cualquier español pensante y culto ante la losa de culpa y sensación de inferioridad que arrastramos como sociedad. Pero debería hacer examen de conciencia, pues ella contribuye al mantenimiento de esas taras. Así se puede deducir cuando, al tratar de la pena de muerte en el siglo XX español, sigue su evolución legal y destaca las últimas ejecuciones legales, de finales de septiembre de 1975, mencionando «La ejecución de cinco presos políticos acusados de terrorismo». La forma de expresión es condenable, pues no eran presos políticos, marginalmente acusados de terrorismo, sino cinco asesinos convictos y juzgados, que alegaron motivos políticos para asesinar por la espalda a policías y guardias civiles.

Una tergiversación semejante de nuestra historia es la que le hace omitir el esfuerzo de dos o tres generaciones de españoles para transformar un país borracho de odio político y materialmente atrasado en un país rico y con solidaridad intersocial. Unas generaciones a las que pertenece la propia comisaria, que no se ha atrevido a plasmar lo bueno de sus logros. Toda una época ilusionada y difícil de la historia de España ha sido escamoteada a la consideración de los visitantes jóvenes. El doctrinarismo político actual se lo ha impuesto; y la exposición es una demostración de que se ha sometido a tal imposición. Pero la entrevista demuestra, aunque subconscientemente, que a la comisaria le hubiera gustado presentarla, o diseñarla, de otra forma. 

MI VOTO ES PARA EL MEJOR CON RESULTADOS POSITIVOS         arriba

  Por J. M. González Páramo

En el mundo en cambio, España cambia y crece. Mejora y se redime. El PP establece su pacto y compromiso con todos los españoles y respeta su compromiso. Lo negativo de los habitantes mantuvo a España en decadencia hasta el 39-45. La dictadura restauró el orden público y multiplicó la renta de la república casi 5 veces en 1975; en pesetas iguales pasó de 325.000 a 1.600.000 al morir Franco y la multiplicó por más de siete veces en el año 2.000, 2,5 millones al año, y la inimitable «transición del consenso».

No todo lo viejo es malo, ni todo lo nuevo, bueno; el cambio por el cambio es una memez. Si sabemos que en 7 años del PP hizo el doble que el PSOE en 14 años seríamos necios si borráramos una gestión en casi todo lo importante. Nos referimos en especial a todo lo importante para los españoles. El paro, los nuevos empleos, el terrorismo, la inseguridad, las auto-vías, las infraestructuras del aire y del mar, la economía superior a la media europea, los horribles y depredadores impuestos del lamentable Sr. Fernández Ordoñez se han acabado, y así en general en todo, la mejora de las empresas, de las Pymnes, de la sanidad, la agricultura, la pesca,...

Ya puede el Sr. Zapa desfigurar, mentir y morder, y dar ocasión a que se ataquen ciento treinta y dos sedes del PP. El gobierno reconoce sus errores, retira el decretazo (aunque tal retirada fue para mi un error). Las falsedades promovidas por el BNG y el PSOE para desprestigiar a los incautos e ignorantes, al PP con «errores» mínimos en el «Prestige» y en la guerra de Iraq. No dudo que el PP ha aprendido de sus errores para servir cada vez más y mejor. Independientemente de los errores la gestión ha sido tan buena que todos los españoles lo vieron para darle la mayoría absoluta.

Aparte de su actitud moral positiva, sin prepotencia, cumplió superiormente a la gestiones precedentes. Si se enfadó ante las indignantes críticas de los que siempre critican y no reconocen jamás el mérito, no es extraño que manifestasen una cierta argumental dureza que sólo fue la indignación (y pocas veces) contra las falsedades y exageraciones. Votar en blanco o no votar ayuda «al mal mayor de España; impide el bien posible», ¿entre qué católicos más bien poco inteligentes ignoran que el bien posible y el mal menor es doctrina de la Teología moral? Para que todo vaya mal, consideran la libertad sin la responsabilidad, creen que la libertad es un dios-criterio en lugar de ser un instrumento para ser los que tenemos que ser. Quieren hacer lo que hace el PP y apoyan al que va a destruir lo alcanzado, ¡qué pena!

Los reformistas afrontan muchos desafíos en interés de todos. Otros dicen lo mismo pero no escrito en un programa electoral para que no se le pidan cuentas. Todo lo que les interesa es el poder y el mangoneo aunque carezcan de formación suficiente y se auto-definen progresistas actuando de otro modo.

Ciudades y villas seguras, calidad de vida, la conseguida por el PP, mejora y modernización de las aldeas, el campo y el sector pesquero; integración de España y legalidad: derechos y deberes; inmigración con papeles, autonomía sin independencia, ayuntamientos fuertes, financiación con mucho menos impuestos, administración más simple, con menos papeleo; mundialización justa y reorganización de la ONU, OTAN y UE. Mejor política financiera con el «balance cero» tendente a superávit; coyuntura superior a la media europea; 20.000 puestos de agentes de seguridad, más jueces; diagnóstico claro para modernidad de la administración pública y perfeccionamiento de las autonomías manteniendo, con las distintas identidades del país, la unión de España; voluntad de llevar al campo las ventajas de las ciudades y la garantía actual de la gestión sobresaliente y el doble resultado que el PSOE en la mitad de años de gobierno. Todo a pesar de los errores humanos que reconoce con una humildad negada por los demagogos de la pancarta y el engaño en su contenido y sus «nobles» y simples soluciones.

 BREVES                                                                                                             arriba

  Por Erasmo

EL PSOE QUIERE ACTIVARNOS

El candidato a la Comunidad de Madrid, Simancas, anuncia su propósito de incentivar la práctica del deporte en Madrid. Y se plantea el objetivo de aumentar un 20% la afiliación a sociedades deportivas, o algo así.

No deja de ser simpático que se considere el estado físico de los ciudadanos, más allá del deporte profesional, que anega todo.

Aunque también podría ser considerado un peligroso propósito de injerencia en las aficiones personales, descalificando de favores públicos a quienes no comulguen con esas inquietudes. El talante socialista justifica temerlo.

EL PAPEL ASIGNADO A POLONIA

Polonia será responsable de una de las tres zonas en que se ha dividido la reconstrucción de Iraq, junto a EE.UU. y el Reino Unido.

Consigue así un rango superior al de España en esa tarea, pese al evidente protagonismo de nuestra Nación en esa aventura, habiendo contribuido con el mismo escaso número de efectivos, menos de 2.000.

La diferencia es que sus efectivos eran de combate, no de apoyo humanitario.

Y quien se juega el tipo distingue entre camaradas y espectadores, por muy amables o favorables que sean estos últimos.

UN CRIMEN MÁS SILENCIADO

Las FARC asesinan a dos presos, destacados, un gobernador y un exministro, al sentirse acosadas por el Ejército. Unas muertes más en los centenares de miles que ensangrientan Colombia desde hace décadas. Unos asesinatos incivilizados, propios de conflictos armados de bandoleros, lo que son.

Y sin repercusión internacional significativa. Los bienpensantes oficiales de todo el mundo occidental, es decir, los marxistizados mentales, siguen considerando que los autores son una guerrilla de liberación que lucha contra el capital, la oligocracia, el reaccionarismo… La monserga habitual

UNA COLECCIÓN DE BIOGRAFÍA

El ABC promociona sus ventas ofreciendo gratuitamente una veintena de biografías de personajes del Siglo XX.

Es característico de un periódico tan «genuinamente español» que la serie se inaugure con una biografía de Churchill, tan «próximo» a nuestros intereses e inquietudes. Y que en la veintena sólo se haya considerado conveniente incluir a dos españoles. Picasso y Federico García Lorca. Dos arquetipos de interés, igualmente, para los españoles actuales.

Cuando la cobardía condiciona las decisiones, el resultado es disparatado.

VIGOR RELIGIOSO

Como consecuencia del éxito multitudinario de la visita del Papa, los obispos españoles han pedido a los fieles recuperar el vigor religioso y hacerse presentes en la vida pública como católicos.

El vigor está disponible, como lo han demostrado las multitudes. Lo que falla es la disposición de los pastores para utilizarlo. El obispado español es una de las víctimas más rendidas a la corrección política dominante. Es sabido que el mal tiene raíces en la década de los setenta, y que se está corrigiéndo.

Pero con demasiada lentitud y parsimonia para lo que necesita la grey.

UN PESIMISTA REACCIONARIO

Es noticia la publicación de un libro del italiano Sartori, calificado como «pensador» (¿quién no lo será?). En él expone su opinión de que la Humanidad perecerá antes del 2100 por consunción, debido al agotamiento de los recursos del Planeta.

Parece una actualización más del vaticinio de Malthus. Adoleciendo de la misma simplicidad mental de todos los que pretenden estar al cabo de la calle. La misma de que adolecía Malthus, y que desprestigió las conclusiones del famoso informe del Club de Roma en los sesenta: Una simplicidad que no le permite comprender los mecanismos de ajuste de la mente humana. Los que permiten a la Humanidad adaptarse a las nuevas situaciones con nuevas ideas y actuaciones.

AHORA, LOS DISCAPACITADOS

Aznar promete que las listas electorales del PP incluirán un cierto cupo de discapacitados.

¿Y de zurdos? ¿Y de inmigrantes? ¿Y de habitantes en municipios de menos de 1.000 habitantes? ¿Y de gitanos? ¿Y de jóvenes de menos de 25 años? ¿Y de españoles en el extranjero? ¿Y de superdotados? ¿Y de suspendidos crónicos en el examen de conducir? ¿Y de poliglotas? ¿Y de jubilados? ¿Y de…?

Hay que tener mucho cuidado con quién se queda fuera de la inquietud política.

LA DESFACHATEZ GITANA

Un gitano español va a hablar en la ONU acerca de las dificultades que encuentran los de su raza para integrarse en las sociedades modernas.

Debería hablar en su consejo de ancianos, o lo que sea, pues todo el que les conoce sabe que la principal dificultad está en su racismo, que les mantiene como un coto cerrado, sin tolerar someterse a normas generales de convivencia. El peligro de diluirse en la sociedad moderna, perdiendo lo que consideran sus señas de identidad vital, les espanta.

DEBATES ELECTORALES

Los primeros debates electorales, a Municipales y Autonómicas, muestran dos aspectos fundamentales: El primero que las principales batallas, la más indecisas y donde el PSOE confía en iniciar la vuelta a la tortilla, se celebrarán en Madrid y en Barcelona. Y que, a falta de una situación catastrófica donde hacer carne, los socialistas se ven obligados a reiterar insistentemente en Iraq y en el Prestige. Vamos a ver si el Derecho Internacional influye en la elección de nuestros alcaldes. Y si las manifestaciones más o menos multitudinarias condicionan el voto, o no.

FRANCIA, PATRIA DE LA LÓGICA

Francia, como Alemania, se encuentran abocadas a una situación sin salida fácil, en la que las concesiones del «Estado de bienestar» superan las posibilidades reales de la sociedad y fuerzan al estado a un déficit crónico, para cumplir con las obligaciones que se ha impuesto. Ese déficit retira dinero de la inversión privada, dificulta la creación de empleo, origina una menor obtención de impuestos... y fuerza a los gobiernos a recortar las pensiones, para invertir la tendencia y favorecer más el trabajo asalariado y la actividad económica. En el caso francés, la situación se complica con los privilegios del sector estatal respecto al sector privado.

El sector estatal responde paralizando el trabajo con una huelga general, oponiéndose a esa política. En este caso la lógica se explica: Que «otros» arreglen, a su costa, lo que yo no quiero arreglar porque salgo menos beneficiado.

LOS VERDES, A LO SUYO

Los candidatos verdes a los puestos de Madrid se promocionan repartiendo condones entre los estudiantes de la universidad. Dando la impresión de que el verde que se les identifica tiene que ver poco con la clorofila. Quizás sea una prueba más de una actitud intelectual volatinera.

LA BARBARIE TERRORISTA REAPARECE

Cincuenta y treinta muertos en dos atentados suicidas sucesivos en Chechenia. Noventa en tres simultáneos en Arabia. Parece ser que los suicidas provienen todos de una rama religiosa del Islamismo. O los de las otras ramas acaban con ellos, o el mundo civilizado tendrá que poner a todos los islámicos en cuarentena. En cualquier caso, los que más van a sufrir esa plaga serán sus propias poblaciones. La Palestina sensata lo sabe muy bien, y está intentando librarse de esa cultura autodestructiva.  

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EL CLUB DE OPINIÓN ENCUENTROS, a través de sus actividades relacionadas con la cultura y el pensamiento, aspira a contribuir a la formación de una corriente regeneradora de España acorde con los tiempos actuales. Siendo un Club con vocación de "encuentro" de los españoles, admite en las páginas de sus publicaciones, en sus tertulias y conferencias, los juicios de cuantos se encuentran en esa línea, sin que ello suponga asumir las distintas opiniones.

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