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  Nº 144 - 3 de febrero de 2005

  

   CONTENIDO 

1.    Humildad, por Jon Juaristi

2.    Navidades enfermas, por Serafín Fanjul

3.    ¿Quiénes somos?, por Antonio López Sidro-López

4.    ¿Todo o nada?, por Martín Quijano

5.    Breves, por Erasmo

HUMILDAD

por Jon Juaristi

publicado en ABC

La democracia es tragicómica. Como la vida misma, mezcla caracteres sublimes y basura demasiado humana. No tiene sentido resistirse a lo inevitable y, por tanto, guardémonos de perder el tiempo mascullando quejas del vecindario que nos ha tocado en suerte. Sin embargo, ¿por qué renunciar a distinguir entre los mejores y la chusma? La comparecencia de Aznar ante la comisión que, en teoría, investiga el 11-M dejó bien claro que, por muy brutal y zafia que sea la fuerza niveladora del número, las diferencias morales entre los individuos y aún entre las opciones políticas diversas conservan su visibilidad y su pertinencia. Quizá fue esta certeza, más que los formidables alegatos del anterior presidente y la estupidez sin paliativos de los comisionados de la coalición gobernante, lo que resultó más consolador, en la ya imborrable jornada del 29 de noviembre, para aquella parte de la nación derrotada por los terroristas del jueves 11 y los acosadores del sábado 13 antes de serlo, formalmente, en los comicios del domingo 14 de marzo de 2004.

La rabia de la ya avejentada mayoría de marzo se hacía patente entre la noche del lunes pasado y la mañana del miércoles, día en el que habría de personarse Moratinos ante la Comisión de Exteriores del Congreso. En el ínterin, la directora general de la Biblioteca Nacional berreó en el salón de actos de la misma, celebrando retrospectivamente el derribo del régimen del PP y profetizando el próximo desplome del imperio americano. Para quienes recordamos muy bien la reacción de la mentada directora a la destrucción de las Torres Gemelas, tales exabruptos no constituyen sorpresa alguna. Pero jamás en estas casi tres décadas de monarquía parlamentaria, jamás, digo, había sido mancillada la Biblioteca Nacional de España, la Biblioteca de toda la nación, por una manifestación semejante de sectarismo.

Con todo, no había llegado lo peor: lo hizo el miércoles por la noche, en forma de un teletipo ficticio emitido por la cadena de televisión que más destacó en la cobertura cariñosa del infame asedio a la sede del PP en Genova, la tarde del 13 de marzo. En dicho teletipo se informaba de que el Papa «y su marido», en un futuro Día contra el sida, pedirían perdón por haber condenado el uso de preservativos. Y, ahora sí, la lectura de este texto en la pantalla, blanco sobre negro, me produjo un estupor que estuve lejos de sentir al conocer las burradas de Rosa Regás (burrófila o coleccionista de burros, por cierto). ¿A qué venía esta provocación gratuita, este insulto miserable a los católicos, justamente cuando el Gobierno parecía dispuesto a suavizar tensiones con la confesión mayoritaria?

Creo que existe una posible explicación. La coalición gobernante y sus aliados mediáticos habían esperado convertir la comparecencia de Aznar en un juicio público que concluyese con la aniquilación social de aquél que habían designado como culpable, en última instancia, de los atentados del 11 de marzo. Consiguieron justamente lo contrario. Aznar apareció ante los españoles como víctima, no ya sólo del terrorismo (Las insinuaciones de Olabarría en tal sentido no fueron solamente sucias: también dialécticamente insensatas) sino de una conspiración política que manipuló la matanza de los trenes para lograr el vuelco de las previsiones electorales. De hecho, la única tarea que le queda a la comisión del 11-M (la única que la devastadora intervención de Aznar ha dejado pendiente) consiste en la investigación de dicha conspiración política, algo que, obviamente, la coalición evitará llevar a cabo. De ahí la escalada enloquecida de despropósitos progres a la que hemos asistido esta semana, que han combinado la vuelta al modelo insurreccional del 13 de marzo (esta vez desde el poder) con las poses a lo Tartufo de Rodríguez y Moratinos. Se acabó el talante: ya no da para más a pasar factura. Y la chorrada de recambio, lo de la humildad de pastorcillo navideño, ha durado menos que un suspiro. La mentira comienza a pasar factura.

NAVIDADES ENFERMAS                                                                               arriba

por Serafín Fanjul

publicado de libertaddigital

Acabo de regresar de Alemania. Si usted se mueve en Navidad por Franconia, verá la bandera alemana ondeando sin complejos ni conflictos junto a la de Baviera, las campanas le recordarán que se halla en un país cristiano y en las ciudades mayores (Bamberg o Nuremberg), en las medianas (Erlangen, Forchheim) o en los pueblitos más chicos (Wernsdorf, Strullendorf, Zeggendorf), en todas partes encontrará preciosos  Nacimientos abiertos al público, presidiendo los lugares de honor de las plazas, dispuestos y cuidados con esmero y devoción, por todos apreciados y queridos: católicos y protestantes en ellos se reconocen, ateos y agnósticos los respetan sin sacar las patas por alto, como hacen los extranjeros pertenecientes a otras confesiones, por ejemplo los turcos. Y si no les gustan se guardan mucho de rechistar, como sucede en su país con los pocos cristianos locales respecto a las fiestas musulmanas. Todo es normal y fluye con sencillez y lógica, sin tensión de ningún género: en un país cristiano se celebran públicamente las fiestas cristianas. Y punto. Lo mismo podría decirse de cualquiera de los países en cuyo bloque sociocultural nos hallamos (México, Italia, o EEUU, etc.) En todos menos en España.

De nuevo ser español conlleva una sobrecarga de vergüenza al compararnos con los demás. No porque la mayoría de los aquí nacidos no queramos a nuestra tierra y nos identifiquemos con sus cosas, que parece que sí, sino porque una minoría irracional y chillona, por azares electoreros, ha trincado otra vez los ramales del poder y precisa, para ordeñar bien la vaca, secarle previamente el seso. No les basta con el aplastamiento de la Nación y el desguace del Estado, por añadidura deben dar gusto al revanchismo e incultura de quienes les llevaban las pancartas y apedreaban las sedes del partido gobernante, al cual aperreaban y agredían mientras –oh, paradojas ibéricas- le motejaban de asesino.

Pero el asunto no procede sólo de los partidos separatistas o de la izquierda, también hay una base social –cuyos votos capitalizan esas facciones- que se las da de ilustrada por leer a Maruja Torres o embelesarse con Joaquín Sabina o Almodóvar (ahora, la última moda es Amenábar), que se regodea ciscándose en los derechos y sensibilidad de sus convecinos de toda la vida. Y no decimos compatriotas porque tratándose de ellos la palabra patria les viene grande: su patria son las ballenas y tienen buen cuidado de situar sus preocupaciones pacifistas a miles de kilómetros, no sea que haya que dar la cara de verdad en algún conflicto cercano, por ejemplo denunciando a los cómplices de la ETA en festivales de cine o, simplemente, aceptando una pegatina de las víctimas de esa banda. Y es que en la pre Navidad también nos recordaron que hay víctimas de primera y de segunda. Y asesinos por igual bien clasificados: si usted es etarra, de segunda y la categoría de sus asesinados muy secundaria ante la lucecita pugnaz y tierna con que nos iluminó la TVE socialista en el mes de diciembre a todas horas; pero si usted es un asesino musulmán, sea feliz y disfrute porque hasta sus víctimas le exonerarán de toda culpa y afirmarán, convencidos y justicieros, que usted no ha matado a nadie, que en realidad los autores fueron “los fascistas asesinos”, momentos antes de ir a insultarles un rato.

Porque en nuestro país de listos todo está distorsionado: el más listo de todos –el alcalde de Madrid- ha decidido, con el auxilio impagable pero bien pagado de sus musas sabias, que eso de los belenes no es postmoderno y para poder ser bien zarandeado la próxima vez por los progres, fuerza es ofrendarles algo, por ejemplo una sopa de letras inconexas, pues ya con la sopa boba no basta; Rodríguez –el que hará bueno a González- persevera en su creatividad prodigiosa y, tras descubrir la Alianza de Civilizaciones y la teoría de la Rendición Preventiva, ahora promociona la cuadratura del círculo, una fiesta religiosa sin religión, al fin las Navidades laicas, con los medios nada baladíes del estado, momentos antes de que sus compadres se los coman; Cecé, la del eterno aire de taponcillo cabreado, contribuye eficaz al bochinche escabechando los Papeles de Salamanca; la mujer de un terrorista islámico (presunto, por supuesto), frente a la cobardía general, paraliza y anula una fiestecita navideña infantil en un colegio de Granada; y en el otro extremo –Gijón, por más señas- cuatro gatos imponen lo propio, lo mismo que la mujer del terrorista (presunto, claro) a inmensas mayorías acollonadas y silenciosas, la famosa madurez de los españoles, ya saben; y como la estupidez siempre encuentra imitadores, proliferan en otros puntos casos similares, en tanto algo autodenominado “Los Verdes” denuncia a los obispos por mantener y defender su doctrina sobre el matrimonio, corpus ideológico y normativo por cierto vigente en casi todos los países del mundo, pero no en el nuestro, faro de sandeces, guía de cretinadas bien difundidas que sólo nos conducen a una conclusión: otra vez estamos dando el espectáculo y ahora por nada.

Durante años se hizo proverbial  la frase “la vasca es una sociedad enferma”, por lo bien que muchos vascos digieren y asimilan los asesinatos etarras –y por lo bien que engorda, ahíta de nueces, una parte de  la ciudadanía vasca, que diría Rodríguez el Rendido-, pero también a lo largo de años hemos sospechado que la enfermedad afectaba a todos los españoles, no sólo a los vareadores del norte, con o sin boina. Si Rodríguez el Valiente explotó y sigue explotando su Retirada Preventiva fue porque –como él mismo dijo- “patriotismo es hacer lo que la gente quiere”, aunque la máxima se torne relativa al tratarse de otros asuntos (¿cuánta gente ha pedido, en vano, clases de religión? ¿Cuánta ha exigido, con gran éxito, matrimonios homosexuales?). La española es una sociedad muy enferma, en estos prolegómenos tan diver y tan guay de las amputaciones que vienen, si Dios y algunos españoles poco a la moda no lo remedian, o lo remediamos. Y mientras, los belenes de Franconia se muestran con naturalidad, sin pretensiones publicitarias, dirigidos a los corazones creyentes, al respeto a uno mismo que todos nos debemos, eso tan elemental que aquí perdimos hace tiempo.

¿QUIÉNES SOMOS?                                                                                         arriba

 por Angel López Sidro-Lóppez

Publicado en La Razón

Prolifera una aterradora confusión acerca de nuestra identidad, que cada día que pasa se hace más patente en los medios de comunicación, esos reflejos o manipuladores de nuestra realidad. Es claro que en tales foros se abomina, casi unánimemente, de la identidad religiosa cristiana, que no se defiende ni siquiera como propia de una cultura histórica de indiscutible raigambre entre nosotros. Ocurre en España y se traslada la misma actitud a Europa, con la consecuencia de dejarnos inermes ante la avalancha musulmana adveniente, que con tanto desprecio mira al ateo. En esta España todavía nuestra se hace, cada vez con mayor cobardía, omisión o menosprecio de la común identidad nacional. Estamos lejísimos de otros países de nuestro entorno que, desde distintas tradiciones, no dejan de manifestar orgullo patrio, respeto a su bandera y unción ante su himno. Aquí, arrojados en brazos de grupúsculos nacionalistas cuya importancia se distorsiona, cuestionan incluso que seamos españoles, como si tal circunstancia se hubiese revelado de pronto como una careta que alguien nos puso mientras dormíamos y que no responde en absoluto a la verdad de las cosas. Esta actitud, unida a la tendencia de ignorar con férrea determinación qué pueda ser esa verdad que nos mencionan, regala un triunfo disparatado a quienes pretenden hacer pedacitos nuestra comunidad histórica.

El paso más atrevido se está dando con una prisa superior si cabe, y consiste en disolver las diferencias propias de los sexos, en abolir esa rancia distinción entre hombres y mujeres para ¡por fin! reconocer que lo que vale es la tendencia sexual del momento: hoy se puede ser heterosexual, mañana lesbiana y pasado orgiáfilo, sin que importe volver atrás o ensayar formas nuevas, cuenta únicamente el ánimo con que se levante uno y, sobre todo, con quién le apetezca acostarse después. Realmente esas batallas feministas por la paridad, que nos llevan a aburrir el lenguaje empleando continuamente referencias masculinas y femeninas para que nadie se sienta discriminado, encubren una estrategia cuyo siguiente paso será la entronización de una nueva forma de hablar, sin géneros gramaticales, o con un nuevo género neutro en el que quepan las múltiples tendencias sexuales, existentes o por inventar, demasiadas ya hoy para hacer factible la comunicación.

En definitiva, despojados de identidad cultural, nacional y sexual, quedamos unos seres desarraigados y asexuados, que se conducen por el mundo en función de sus impulsos sentimentales y genitales, que no reconocen los logros que alcanzó el Derecho, ni entienden las fronteras que impuso la vecindad, ni saben nada de la trascendencia de su vida. Tal estado, muy similar al cavernícola, nos acerca al punto cero de nuestra evolución. Quizá es que algunos desean investirse con ínfulas adánicas y regresar a la noche de los tiempos, convencidos de que allí podrán hacer de su capa un sayo y reescribir el mundo a su manera. Su arrasado cerebro ha olvidado que en tales coyunturas el hombre no puede sino reencontrarse con impulsos más altos, que todavía anidan más o menos latentes en su naturaleza, y volverá a preguntarse, como hicieron los primeros filósofos y han repetido las demás personas alguna vez en su vida: ¿quién soy? Qué bonito debe de ser enfrentarse a esta pregunta desnudo de toda identidad y revestido únicamente de inocente estupidez. Yo por si acaso, que me siento cómodo teniendo una idea bastante sólida de mi identidad, me dispongo a ir haciendo acopio y reserva de bienes espirituales, como hizo la Iglesia ante la invasión de los bárbaros, y es lo que aconsejo emprender, para que al menos nos quede la esperanza de alumbrar después de esto una especie de Edad Media: algo habremos avanzado.

 ¿TODO O NADA?                                                                                             arriba

por Martín Quijano

Los españoles estamos convocados a un Referéndum para decir Si o No al proyecto de Constitución de la UE, No digo a aprobar o reprobar ese proyecto porque, como se han ocupado de advertir nuestros políticos, el resultado no es vinculante. Ello significa que el Congreso tiene la última palabra sobre la adhesión de esa Constitución por nuestra Nación. Ese planteamiento define el escaso respeto que nuestros políticos tienen por los españoles: No se fían de que elijamos lo más conveniente para nosotros, y se mantienen en reserva por si tienen que arreglar algún desaguisado.

No parece estar claro qué consecuencias tendría un rechazo de ese proyecto de la UE de los 25. No hay ninguna alternativa de repuesto, y se volvería a lo único acordado “en firme”, hasta su reciente repulsa con el beneplácito de ZP: El tratado de Niza. No parece un plato de sabor para las potencias centrales europeas, por lo que se mantiene una losa de silencio sobre tal posibilidad. Con la anuencia de ZP, que mantiene el criterio de peso para su silencio de que aquello fue un logro de Aznar. Es un criterio importante, por supuesto, habida cuenta del sectarismo partidista de nuestros socialistas.

No parece, en ningún caso, que la trayectoria hacia la consolidación de esta Unión Europea pueda ser reversible. El sentimiento de pertenencia a una entidad común supranacional está suficientemente arraigado entre nosotros para no permitir ese reflujo político. Sólo los nacionalistas extremados, como ERC o Batasuna, recomiendan el NO para retrasar la institucionalización de la UE como unión de Naciones que excluya las que ellos procuran. El PNV, por el contrario, recomienda el SI, considerando que sus oportunidades aumentarán al diluirse de algún modo el sentimiento nacional actual. Desde ese punto de vista, si alguno pensase en votar por rechazo, tiene dos opiniones contradictorias a las que oponerse. Por cierto, parece ser que el propio Giscard ha advertido que el Plan Ibarreche no tiene cabida en la constitución.

Desde el punto de la redacción del proyecto, sería difícil encontrar párrafos que justificasen una oposición al mismo. Toda la redacción del mismo abunda en grandes palabras difícilmente reprobables, como corresponde a la corrección política dominante: La dignidad del individuo y la garantía de los derechos son ubicuas en todo el proyecto. Quizás los expertos puedan detectar algún nudo de funcionamiento peligroso en todo lo que se expone en el largo texto, pero es evidente que la mayoría de los votantes no tenemos esa capacidad, y lo sabemos. Por lo que evitamos leerla con la pretensión de detectar gazapos o riesgos.

Otra cosa es detectar lo que el proyecto no menciona, como es la raíz cristiana de Europa, el respeto a la vida de los no nacidos o impedidos, la precaución ante la invasión cultural islámica o el reforzamiento de nuestra idiosincrasia religiosa. El proyecto es la obra de un masón, Giscard d’Estaing, que ha imbuido su cultura en todo él, como si Europa se basara en el espíritu de la Revolución Francesa. Quizás eso sea una piedra de toque adecuada para tomar decisión a la hora de votar.

A nivel local, los dos partidos principales ha recomendado el SI. Será interesante comparar el entusiasmo de sus líderes en procurar la victoria de esta opción. Por lo pronto el PSOE se ha puesto en campaña enseguida, apelando a la sensación de que la opción negativa nos aboca al aislamiento y al desastre. No se explica muy bien por qué, habida cuenta, sobre todo, que ellos se mantienen en reserva, pero parece que les va algo importante en que venza el SI. Ellos sabrán sus razones.

En resumen, Ud tiene la palabra.

 

BREVES                                                                                                             arriba

 

por Erasmo

UNA EMPRESA DE DISEÑO

VolksWagen pretende convertir en eso a la SEAT, según se apunta. Parece elogioso para la capacidad de innovación de la compañía española, pero resulta amenazante, porque oculta un propósito de traspasar la producción a otros países. Nuestra estructura industrial está amenazad, como la de todos los países desarrollados. ¿Se dan cuenta de ello los sindicatos?

DOS AVIONES DIARIOS DE INMIGRANTES

Así liquida el gobierno, según dicen los periódicos, el problema de no poder repatriar a los negros que llegan en pateras a Canarias. Marruecos nuestro actualmente encomiado vecino, se niega a recibirlos, alegando que no son nacionales suyos. Aunque todas las pateras han salido de allí, claro. ¿Hasta cuándo se puede mantener una situación así?

Aparte de Madrid, le han colocado otro avión a Murcia, casualmente del PP. ¿A que no aterriza ninguno cerca de Carod?

UN VIAJE DESCONCERTANTE

El de los Reyes a Marruecos: Desconcierta el tratamiento familiar a la familia Real Marroquí, la concesión de condecoraciones católicas a quienes no profesan esa Fe, los elogios a los esfuerzos de Marruecos para favorecernos (¿?) la asunción por el Rey de la “Alianza de las Civilizaciones” de ZP, la omisión del viaje al Rif “porque no hay aeropuerto que soporte el peso del avión” (¿No habrá otro avión más pequeño?)........ El Rey borra de su agenda de viajes al Rif, como antes borró a Ceuta y Melilla.

Claro que, con Moratinos en el timón, todo se explica.

LIMPIEZA DE CARA

Así titularon en TV1 un reportaje en el que mostraban la intensidad y eficacia de la ayuda americana a las víctimas del maremoto. El sectarismo dominante pretendía degradar así el impacto admirativo por la agilidad y volumen de la ayuda, algo inadmisible para los dogmas en que estamos instalados de odio a Bus.

MORATINOS, EXPERTO EN VINOS

El Ministro de Asuntos Exteriores de España afirma que él en vinos, no es experto más que en el de Burdeos. Inefable. Seguro que si le hablan de quesos alabará también los franceses. Y sigue a cargo de los asuntos exteriores de España, un País que no se defiende.

Con un Presidente de Gobierno que no se entera. Ni siquiera de que puede acrecentar su prestigio destituyendo paritariamente, pues tiene Ministras desechables.

INVITADOS A LA INAUGURACIÓN

El Embajador es la máxima representación oficial española en la ceremonia de toma de posesión de Bush. No se sabe si por decisión española o americana. La herida sigue sin cerrar, porque ninguno de los dos labios quiere unirse. El descrédito español en Norteamérica se acentúa. No lo palia la invitación personal a la familia Aznar

COINCIDENCIA

Coinciden en Pekín una Misión Comercial de la Comunidad de Madrid, presidida por Esperanza Aguirre, y otra del Ayuntamiento de Madrid.

¡Ele, que no decaiga!

ELECCIONES EN IRAK

Las elecciones de Irak, el próximo 30 de enero, están amenizadas por múltiples bombas y asesinatos, y los expertos tienen contabilizados incluso los que faltan aún.

Constituyen una demostración clara de que esas elecciones asustan y preocupan a los terroristas. Quienes las ganen tendrán que enfrentarse a ellos, con sus propios criterios. Y el resultado, antes o después, se aproximará a lo diseñado por EE.UU.: al empezar el lío: Un régimen democrático auténtico en el corazón del mundo musulmán.

EL PP SE ENFADA

El PP pone el grito en el cielo porque el Rey de Marruecos “acusa” a Aznar de ser más franquista que Franco. El enfado debe estar basado en que están de acuerdo en la acusación. Es decir, de acuerdo en que Franco es el paradigma de la maldad. Algo que, es de suponer, concuerda con la opinión de la gran mayoría de sus electores. Porque, si no, debiera originarles pérdida de apoyo en su base electoral.

O me he liado, o se ha liado Rajoy.

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EL CLUB DE OPINIÓN ENCUENTROS, a través de sus actividades relacionadas con la cultura y el pensamiento, aspira a contribuir a la formación de una corriente regeneradora de España acorde con los tiempos actuales. Siendo un Club con vocación de "encuentro" de los españoles, admite en las páginas de sus publicaciones, en sus tertulias y conferencias, los juicios de cuantos se encuentran en esa línea, sin que ello suponga asumir las distintas opiniones.

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