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Nº 172 - 23 de febrero de 2006 |
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CONTENIDO
1. Delenda est Hispania, por Aleix Vidal Quadras 2. Una carta ejemplar, por Luis Fernando de la Sota 3. Loa de Miro, el héroe gallego, por Pío Moa 4. Lo infame y lo pedestre, por Ignacio San Miguel 5. Breves, por Erasmo por Aleix Vidal Quadras publicado en La Razón Escribo esta columna cuando se sabe ya que existe acuerdo entre el Presidente del Gobierno y los nacionalistas catalanes sobre los puntos básicos del nuevo Estatuto, pero se ignora cuáles son los términos de dicho pacto. En su larga entrevista de anteayer con Artur Mas, Zapatero, equipado con su oceánica ignorancia, su sonrisa petrificada y su frivolidad impenitente, decidió sobre el concepto de España como Nación, sobre la igualdad de derechos entre los españoles y sobre la distribución de unos recursos públicos que, al haber sido generados con el esfuerzo de todos, a todos pertenecen y a todos debieran beneficiar de manera equitativa. Los votantes, en uso de su facultad indiscutible, tuvieron a bien hace un año y diez meses ponerse en las peores manos posibles para encauzar el país en los inicios del siglo XXI y ahora recogen el resultado de aquella decisión. Una sociedad dividida por viejos rencores irresponsablemente resucitados, el espíritu de la transición hecho añicos, las Fuerzas Armadas bullendo de desasosiego, una posición internacional irrelevante y una situación económica desahogada que pronto dejará de serlo si el coste del Estado autonómico se dispara, la incertidumbre impera y se persiste en la pasividad ante los desafíos de la globalización. En el momento de escribir la historia de este período del devenir español, producirá asombro la constatación de cómo un país tan dinámico, tan repleto de gentes magnificas, laboriosas y creativas, dotado de un sistema institucional sólido e impecablemente democrático, de una riqueza cultural extraordinaria, con un potencial de desarrollo y progreso envidiable, entregó la dirección de los asuntos colectivos a un conjunto de individuos de tan bajo nivel y con tal capacidad de destrucción. El hecho imperdonable de que los dos grandes partidos nacionales, en vez de cerrar filas para preservar la unidad constitucional frente a las presiones separatistas de minorías depredadoras, se entregasen a alianzas intermitentes con los nacionalistas para conseguir el poder a costa de desmantelar progresivamente el Estado, ofrecerá un amplio campo a la crítica y, por supuesto, a la censura más severa. Y en este juicio implacable, las culpas no se repartirán por igual porque un examen objetivo de las actuaciones de unos y de otros situará a cada quién en su lugar. Desde luego, el actual inquilino de La Moncloa ocupará el sitio de cabeza en este campeonato de despropósitos. Desde que Godoy consumara lo inimaginable en el ámbito de la ignominia y el deshonor, no se había conocido en muchos siglos un caso comparable. A la espera de que se desvele la suma de renuncias, irracionalidades y vergüenzas del pasteleo monclovita, podemos decir sin exagerar, y a la espera de la próxima recomposición traumática, Delenda est Hispania. Nada, que no hay remedio, no aprendemos, no aprendemos.
por Luis Fernando de la Sota Parece que Rodríguez está muy preocupado por su continua caída en intención de voto entre los ciudadanos que reflejan todas las encuestas, incluso las presentadas por los medios mas afines. Su ego está irritado por la poca comprensión que merecen sus esfuerzos por la paz, la tolerancia y la cohesión de todos los españoles, y esta irritación se trasmite a todo el tinglado del Partido y de la Moncloa. Sus consejeros recomiendan que con urgencia, y para parar esa caída y tapar el desgaste del Estatuto catalán, lo mejor es conseguir resultados tangibles en el País Vasco. Su deseo de pasar a la historia como “el pacificador”, es en este momento una tarea primordial y posiblemente crucial, y para ello es preciso “hacer lo que sea” para conseguirlo. Como los gestos anteriores no han dado el fruto que se esperaba, se hace necesario algo más contundente, y el Gobierno, ni corto ni perezoso, ha dado a la fiera dos suculentos bocados. La destitución del Fiscal Jefe de la Audiencia Nacional, Fungairiño, azote de los etarras, y la posibilidad de que de la mano del sumiso y servicial Conde Pumpido, los asesinos mas feroces de ETA, sean puestos en libertad, a través de una lasa y retorcida interpretación de la Ley, y que han sido presentados como cabeza del Bautista en bandeja de plata a la banda terrorista. Se multiplican las críticas de estos dos hechos, no tanto y es mucho, por ellos en sí, como por lo que significan, dejando claramente al descubierto las intenciones del ejecutivo respecto a la lucha contra el terrorismo y el desprecio a las víctimas. Respecto a ésas víctimas, ya se han pronunciado destacados socialistas en el homenaje a Fernando Mújica en el aniversario de su asesinato, pero en ese mismo sentido también lo hecho, y denunciado esas intenciones, en una carta ejemplar Rosa Díaz, eurodiputada por el Partido Socialista, que con el título, Algo huele mal, manifiesta valientemente su rechazo a ciertas maniobras de su partido con las siguientes frases: Cuando los políticos deciden pervertir el lenguaje, suele significar que van a tomar decisiones políticas perversas. Tratan de ocultar sus intenciones- e incluso sus hechos- detrás de una palabrería engañosa porque son conscientes de que si les descubren, sus propios compañeros calificarán sus actos, como propios de seres infames y traidores... Pero si resulta indignante la forma en que mis compañeros denominan a los verdugos, o al hablar de medidas de flexibilidad para ocultar que quieren poner a los presos en la calle antes de que estos cumplan las penas a que se han hecho acreedores por sus crímenes, lo mas insoportable es la forma en que han decidido llamar a las víctimas... Hasta ahora bastaba un atentado para que quedara instaurado el hecho criminal y también la víctima, pero ¿y mañana?, ¿ Y si “la sociedad” decidiera “ en aras de la convivencia”, que la víctima dejara de serlo... Para terminar diciendo: Si renunciamos a derrotar a ETA, no solamente estaremos traicionando y abandonando a las víctimas, estaremos asegurándonos que dentro de unos años, nuestros hijos librarán esta misma batalla. Lo dicho, una carta ejemplar, que merece destacarse por su claridad y valentía. Rosa Díaz, ha elegido el camino de la crítica, de la advertencia y del reproche hacia una política que considera equivocada y perversa, como antes lo hicieran otras compañeras suyas como Cristina Alberdi, Grozne Mora, o Edurne Uriarte, anteponiendo el respeto a las víctimas, a todas las victimas y la dignidad, a los sesgados intereses del Gobierno de su Partido. La eurodiputada viene a recordar por si a alguien se le había olvidado, que el nacionalismo exacerbado, democrático o violento, no se ve nunca harto, y cada vez exige mas. Y es inútil tratar de contentarle con cesiones parciales. Vuelve a tener actualidad aquella frase de Adenauer: La única forma de contentar a la fiera, es dejar que nos devore. No hace falta ser muy profeta, para imaginar que esta posición no la va a facilitar precisamente su reelección en Bruselas. por Pio Moa publicado en Libertaddigital Creía yo que el señor Carballeira O´Flanaghan contestaría a don Francesc Bofarull y Bofarull, pero se ha adelantado Xan o Brétemas (seudónimo, me dice mi confidente de Betanzos, de un prestigioso intelectual nacionalista). La réplica, no lo oculto, me ha desasosegado: empieza uno a no saber a qué carta quedarse. Y me dicen que otro tanto sucede a las honradas bases del BNG. ¡Ojalá tan apasionadas diatribas sean para bien, como remover violentamente azúcar en un vaso de agua, que al pronto se enturbia el líquido elemento, para quedar luego igual de transparente y más gustoso! Pero ahí va la respuesta de Brétemas, y que cada cual juzgue según su conciencia: «¡Diosss!... si lo hay. ¡Cuesta horrores contenerse! ¡Princeton, Pompeu Fabra, fábricas de ignaros y bergantes, la evidencia misma! El tal Carballeira ni menciona mi iniciativa de reconstruir científicamente y oficializar el idioma suevo, como si fuera una insignificancia, una idea que a cualquiera se le ocurre… ¡Y en cambio se ensaña calumniosamente con nuestro llorado rey Miro! ¡Sí, llorado y recordado, por mucho que le pese, don Carballeira! ¡Le acusa usted, canalla, de crímenes que no cometió! ¿O es un crimen, señor cantamañanas, perder en buena lid frente a enemigos superiores en número como los godos, mandados por un tipejo tan mediocre, cruel y marrullero como Leovigildo? Miro intervino en las disputas entre Leovigildo y Hermenegildo porque cuando eres débil has de cultivar el "divide y vencerás". Esto lo sabe un barrendero, pero lo ignora un señor de Princeton ¡Tócache o nabo! Miro explotó las querellas internas de los godos con el evidente propósito de aniquilarlos, de erradicar aquella plaga. ¡Usted mismo reconoce que tal era su deber! Y lo hizo derrochando inteligencia, cien veces más que la de un lambón como usted. Le salió mal a Miro, aceptémoslo, a veces pasa, ¿qué le ocurrió a Napoleón en Waterloo, a Aníbal en Zama, a Al-Násir en las Navas de Tolosa, o a Rojo en el Ebro? ¿Desdicen esas derrotas –causadas por la mala fortuna o las malas artes del contrario– de sus nobles aspiraciones o de su genio militar? Que Miro era un genio lo demuestra su amplia y aguda visión en defensa de los legítimos intereses del pueblo gallego. Con un poco más de suerte, habría extendido Galicia quien sabe si por toda la península, alumbrando una era de progreso y prosperidad. ¡Y hoy, entiéndalo bien, la historia nos depara una nueva oportunidad! ¡Y no podemos dejar que se esfume, sería una inmensa responsabilidad ante nuestro pueblo! Sí, don Carballeira, soy mirista, y a mucha honra, como buen gallego nacionalista y antiespañol, esto es, enemigo de los opresores. Pero sospecho que, pese a sus extravíos, usted mantiene viva en su corazón la llama nacionalista, y a ella apelo ahora: dígame, Carballeira, ¿no le hace a usted maldecir y desesperarse el espectáculo de mil quinientos años de esclavitud y genocidio sufridos por los gallegos? ¿O es usted de esos miserables que, encima, se ríen? Usted ha hecho una propuesta con mal argumento, pero en el fondo correcta: el Día de la Patria Gallega debe trasladarse al aniversario de la derrota de Miro. La miopía de algunos galleguistas de antaño –tienen otros méritos, ya lo sé -- les llevó a proclamar como tal día el de Santiago…¡Carallo, el apóstol de la unidad española, el matamoros, el del "cierra España! ¡Jódete y baila, con la ideílla! ¡Y para una cosa sensata que usted expone, viene una donicela catalana a soltar basura y comparar a nuestro Miro con su Casanova! ¡El héroe catalán por excelencia, dice el tío, y presume además de científico! Sépalo usted, señor (?) Bofarull: ¡no hay comparación posible! Su Casanova, hoy lo sabemos todos, ¡fue un flojo o algo peor! Durante el sitio de Barcelona sólo pensó en rendirse, traicionando al valeroso pueblo barcelonés, y luego de un corto exilio volvió y prosperó en aquella Cataluña masacrada y arruinada por el feroz Estado español. ¡Un botifler, como ustedes los llaman, señor Bofarull! ¡Un botifler, el héroe catalán por excelencia! ¡Sigan ustedes, sigan, como una recua de asnos, llevando flores a su estatua año tras año! ¡Lo primero que tenían ustedes que hacer, si les quedara un poco de decencia, es volar esa estatua y estar dos años seguidos dándose de tortas a ustedes mismos, por idiotas!
¿Y sabe usted quién mandaba a los
barceloneses en aquella gloriosa ocasión? ¡Pues claro que lo sabe, pero
disimula! Los mandaba Antonio de Villarroel, un gallego, ¡un descendiente
del mismo Miro a quien maltrata usted desaforadamente! ¿Qué le parece?
Ustedes, por un torpe chovinismo –que es una exageración insana y
anticientífica del sano nacionalismo antiespañol–, han borrado al
verdadero héroe que mandó a los valientes catalanes, cuando podrían
haberlo convertido en símbolo de la hermandad galaico-catalana frente al
Estado español. ¡Una estatua tendrían que erigirle a Villarroel, y
peregrinar en desagravio a ella cada año! ¡Qué digo, cada año! ¡Cada mes,
y aun, si me apuran, cada semana! Así demostrarían sensatez y verdadera
fraternidad entre los pueblos catalán y gallego. Pero con estos
tiquismiquis y falsificaciones de la historia, ¿adónde vamos a llegar?
Usted lo ha dicho, señor Bofarull: ¡Juntos, pero no revueltos! ¡Y menos
cuentos infantiles, por favor, que ya somos mayorcitos!»
por Igncio San Miguel publicado en vistazoalaprensa Es muy propio de los nacionalistas que, al objeto de sentir que son algo o alguien, se forjen una personalidad de víctimas y se recreen en pensamientos de presuntas ofensas, degustando las dulzuras del resentimiento. Como este placer vicioso es muy grande, es inútil razonar con ellos para tratar de convencerles que están equivocados. Si se convencieran, cesaría el placer, y a eso no están dispuestos. Los catalanes nacionalistas no son ninguna excepción. Siempre quejándose, siempre clamando que se abusa de ellos, que no se les quiere, que España les odia, etc. Y, en efecto, esta disposición anímica degenera fácilmente en odio, aunque sea el odio del que la sustenta. Últimamente se está comprobando esto con motivo de la polémica sobre el nuevo Estatuto. Ramalazos de odio siniestro, soez, repulsivo, han surgido de tierras catalanas. Un ejemplo es el artículo de Iu Forn en la publicación Avui, avisando a los militares españoles que no vayan a Cataluña con sus madres, ya que allí la prostitución está prohibida. Otro ejemplo han sido las enloquecidas declaraciones de un actor, Pepe Rubianes, quien con lenguaje de cloaca ha insultado a todos los españoles y a España, jaleado por un público que reía a carcajadas y un presentador que aprobaba sus palabras. “¡La p… España, que se la metan por el c…, y a ver si se les explotan los c… , la mierda de este país, la p… España, la p… España, me c… en la p…!”, clamaba el pobre hombre, excitado por los gritos de ánimo de los presentes. Está claro que tanto Forn como Rubianes, como tantos otros parecidos, pertenecen al lumpen intelectual generado por el nacionalismo catalán. Han surgido de ese infecto arroyo cultural que siempre acompaña a los nacionalismos. Ya sé que se me objetará que estas personas no representan a los nacionalistas catalanes, y menos a los catalanes en general. Y que a muchos les habrán avergonzado sus palabras, etc. Sí, pero la gente qué reía a mandíbula batiente ¿no era catalana? Y el diario Avui ¿no tiene gran prestigio en Cataluña? ¿Acaso resulta absurdo imaginarse a sus lectores celebrando el bestial insulto de Forn cual si de fina ironía se tratase. Lo cierto es que no se producen noticias que induzcan a pensar que parte destacada de la población catalana esté disconforme con la situación actual. Si fuera así, los votantes del Partido Popular, único partido español antinacionalista, no disminuirían. ¿Que esto ocurre precisamente porque este partido no da la batalla francamente como en tiempos de Alex Vidal-Quadras y se muestra demasiado conciliador? Esta razón no es despreciable, pero tampoco es del todo concluyente, porque a falta de pan… Si hubiese tantos no- nacionalistas (o sea, catalanes españoles) descontentos, tenderían, aunque fuese a regañadientes, a engrosar el Partido Popular a falta de otro. Y, en cuanto al nuevo partido promovido por Albert Boadella, no hay ninguna noticia, lo cual es mala señal. Sin embargo, se reitera que existe un gran porcentaje de población catalana que es muy crítica con su Gobierno, y que tampoco se interesa por el Estatuto. Cuando se habla así, yo siempre recuerdo a una señora catalana con la que estaba conversando sobre feminismo, y al preguntarle si ella era feminista, me contestó: “Yo, no. Pero no me parece mal que las feministas se rompan los cuernos por la mujer, porque si consiguen algo, eso saldremos ganando todas”. Respuesta que, dada con gracia femenina, resultaba de un pragmatismo catalán insuperable. Es probable que este sea el estado anímico de ese gran porcentaje de no-nacionalistas de que se habla. Contemplarán desapasionadamente la tramitación del Estatuto, sin que el término “nación” y otras cuestiones les quite el sueño ni en pro ni en contra. Lo que mirarán con interés es si van a recibir más dinero, y eso, prácticamente, ya lo han conseguido. Las incontinencias de los hijos del arroyo puede que les hagan torcer el gesto; alguno protestará con aparatosa indignación; algún otro sonreirá disimuladamente como un conejo y aconsejará no dramatizar, ya que las palabras no van a ninguna parte, etcétera. Lo que interesa es ver venir los acontecimientos, acabarán conviniendo todos, y aprovechar lo bueno que llegue. ¿Qué podría impulsar a estas gentes no-nacionalistas, pero que muestran un pragmatismo tan comodón y pedestre, a votar al Partido Popular o al no nato partido de Boadella? Realmente, nada, porque para hacerlo así deberían estar realmente descontentos de la situación política catalana y sentir auténtica antipatía hacia los nacionalistas. Y no es éste el caso. Quizás comiencen a cambiar de actitud a medida que vayan percibiendo en sus propias carnes la naturaleza opresora del régimen que se va gestando allí y que, según algún comentarista, cada vez se asemeja más al de las antiguas repúblicas del Este europeo, cuando todavía pertenecían a la Unión Soviética. Pero tampoco esto es seguro, dada la particular idiosincrasia del catalán, tan acomodaticia y tan conformista.
BREVES
por Erasmo LA MANIPULACIÓN DE LOS FISCALES El Fiscal general consigue que los fiscales le acepten los trucos legales para que los terroristas puedan salir cuanto antes de la cárcel. Se va a repetir la broma trágica de la amnistía de Suárez y Martín Villa. La parte que concede piensa que el contrario se aplaca con lo que consigue. La que recibe piensa que ¿por qué tiene que conformarse con lo concedido si, continuando con la presión, puede conseguir nuevas concesiones? IBARRECHE, HONORIS CAUSA El lendakari ha recibido el título de Doctor por la “prestigiada” Universidad de Tiflis, de Georgia (ex URSS) “por su contribución a los valores de la democracia y de la paz”. La universalmente conocida Universidad demuestra su acrisolada raigambre empleando el birrete anglosajón, bien divulgado por Hollywood. Posiblemente, entre los antecesores en ese honor esté el ilustre georgiano, José Stalin. ¿Cuánto habrá tenido que pagar el PNV por esta payasada? SE SALDA CONDENAS PERPETUAS Miles de años de condena reducidos a una decena, gracias a beneficios penitenciarios legislado en 1973, cuando lo s legisladores eran, por lo visto, ilegales y los reos eran, por supuesto, redimibles. ¿Por qué se aplican ahora, cuando los asesinos no se arrepienten y los méritos son ficticios? ¿SE PREPARA EL TRIUNFO DE ETA? No hablo ya de su victoria, que se da por descontado desde que el desertor de Irak gobierna a sus enemigos, sino la Parada del Triunfo , a estilo romano. La masa popular batasuna y peneuvera aclamando el desfile de los asesinos excarcelados, cada uno de los cuales será seguido de un cortejo de ataúdes, tantos como las muescas de sus pistolas y detonadores. Los luchadores por la libertad y sus aclamadores exultarán de gozo. Y los votantes socialistas dando vueltas a la boina, pidiendo perdón por sus anteriores veleidades antinacionalistas, incluyendo a sus víctimas. Y los españoles, proscritos. UN PEQUEÑO DESCUIDO El que aparezca una imagen de Rajoy en medio de un reportaje de las torturas de Irak es, en opinión de la Directora de RTVE, sólo un pequeño descuido, sin importancia. Que demuestra palpablemente el talante despreciable de quienes hoy detentan el poder en España, capaces de cualquier villanía para mantenerse en él BORREMOS LEPANTO Tiene que haber sido doloroso para el aliador de civilizaciones compartir firma con el islamista turco. Ha debido de pesarle el recuerdo vergonzoso de Lepanto, la ocasión en que una España a erradicar impidió el triunfo del Islam sobre la Europa cristiana. Tiene que se duro para un progre como él soportar tal peso de antepasados tan irrazonables e impresentables en el mundo que él propugna. SILENCIO APACIGUANTE Rodríguez anuncia su opinión de que está próximo el fin de ETA. Algo que se daba por descontado desde que el Presidente mostró su adición a la táctica de la rendición preventiva en todos los conflictos violentos. Pero se guarda los fundamentos para ello. Y todo el mundo se teme lo peor. Excepto Otegui, claro. Porque “Todos queremos más, y más, y más, y mucho más”.
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EL
CLUB DE OPINIÓN ENCUENTROS, a través de sus actividades
relacionadas con la cultura y el pensamiento, aspira a contribuir a la
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actuales. Siendo un Club con vocación de "encuentro" de los
españoles, admite en las páginas de sus publicaciones, en sus tertulias
y conferencias, los juicios de cuantos se encuentran en esa línea, sin
que ello suponga asumir las distintas opiniones. Información: elcorreo@opinion-encuentros.org |
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